Agatha Sunsi, la valenciana que triunfa en los fogones de Estados Unidos con platos españoles: "Yo comparto mi cultura a través de la cocina"

Tras ganarse el delantal blanco con un arroz típico de su tierra, Agatha forma parte del equipo europeo de una edición que se ha planteado como un mundial de cocina
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Un arroz meloso de marisco y pescado, es el plato que cocinó la valenciana Agatha Sunsi para conseguir el delantal blanco que le ha permitido entrar en la última edición de MasterChef USA que se emite en estos momentos en el Canal Fox de Estados Unidos y que cada semana reúne a millones de espectadores frente al televisor.
Los tres chefs que juzgan a los concursantes, con el conocido Gordon Ramsey a la cabeza, alabaron la receta cocinada por Agatha, que quiso homenajear a su tierra. "Desde el programa te piden previamente que les envíes cuatro platos que te representen y eligieron ese. A mí me encanta en todas sus variedades y más si es una paella, meloso o caldoso. La idea es que fuera representativo", asegura.
Tras superar la dura criba, Agatha entró a formar parte del equipo de Europa. "Está planteado como si fuera un mundial de cocina. Junto al europeo, están los de Asia Pacífico, África y América".
Polémica tortilla de patatas
Para su primera prueba, ya dentro del concurso, Agatha cocinó un clásico de la comida española, una tortilla de patatas con un toque diferente. "Tenía miedo que si la hacía poco cuajada se desmontara y no llegara en buenas condiciones a los chefs, así que la hice un poquito más sin que llegara a estar seca. Además, al tratarse de un concurso había que hacer algo especial y decidí hacer la cebolla caramelizada", explica.
Una innovación que ha generado miles de comentarios en redes sociales. "Los españoles somos muy territoriales con nuestra comida. Me han criticado mucho porque decían que la tortilla estaba muy hecha y por el tema de la cebolla", asegura.

Unas críticas, que también ha sufrido por acompañar la tortilla con un crujiente de jamón. "Ese día no había jamón ibérico y tuve que poner prosciutto italiano y me llovieron también los comentarios negativos, pero no pasa nada, lo importante es que se hable de mí", explica entre risas.
Enamorada de la cocina
Nacida y criada en Valencia, Agatha es medio brasileña y pasó también parte de su infancia en el país de su madre. Su abuelo por parte de padre, que también emigró a Brasil durante la postguerra, abrió el conocido restaurante Ipanema ubicado en la céntrica Avenida del Antiguo Reino. En sus cocinas, la pequeña Agatha descubrió su pasión por la cocina. "Mi abuelo me recogía del colegio y me llevaba al restaurante. Allí pasaba yo las tardes, probándolo todo y aprendiendo a cocinar desde una paella, pasando por las típicas tapas, hasta las recetas de fusión hispano brasileñas que había en la carta", recuerda.
Esta joven inquieta, tras estudiar Relaciones Laborales en la Universidad de Valencia y trabajar en un despacho de abogados, decidió poner rumbo a Estados Unidos para trabajar de 'au pair', cuidando a unos niños en un pueblo cerca de Chicago, y aprender inglés. Una experiencia que cambió su vida. "Allí conocí al que ahora es mi marido. Después de un año me volví a Valencia y seguimos con la relación a distancia hasta que al final decidimos que me fuera yo a vivir allí".
Ocho años después, la pareja tiene dos hijos y tras trabajar en el departamento de recursos humanos y marketing, Agatha decidió frenar y dejar temporalmente el trabajo por problemas de salud. "Tuve ataques epilépticos por el estrés de llevar adelante el trabajo, los niños y la casa, así que decidí parar y dedicar tiempo a mi familia y a mí", explica.
Durante este parón, empezó a dedicarle más tiempo a la cocina y a subir vídeos de sus recetas a Tik Tok. "Fue eso lo que me ha permitido entrar en MasterChef. Yo no tenía ninguna intención de entrar en un programa de estas características, pero me vieron en redes, contactaron conmigo y me surgió esa oportunidad. Al final las cosas siempre encuentran su camino", asegura.
Nuevo rumbo laboral
Durante el pasado mes de enero y parte de febrero, Agatha tuvo que dejar a su familia para grabar el programa. "Era un reto y también muy duro, había días que pasábamos más de 12 horas grabando en las cocinas. Era complicado porque no puedes ver a tus hijos, de hecho mi madre se tuvo que venir para cuidarlos porque mi marido solo no podía por el trabajo".

Un sacrificio que da por bien empleado, porque aunque no puede revelar el resultado del concurso, su paso por el programa de cocina referencia en el mundo ha sido un éxito.
Ahora mientras disfruta de las emisiones semanales, cocina para su familia y sus amigos. "Yo comparto mi cultura a través de la cocina. Hice una paella en casa para 20 personas y a todos les encantó. Además, de la paella también se disfruta del momento del cocinado con los amigos y fue un momento muy especial".
También sigue publicando vídeos de sus recetas en redes sociales y tiene como proyecto de futuro escribir un libro de cocina. "La idea es que no solo contenga recetas en sí, también tendrá parte de la historia de de mi abuelo, de mi familia. Me encantaría poder realizarlo", concluye.
