Accidente laboral

Un accidente por un vertido químico en el Hospital General de Valencia causa la baja de cinco empleados

Hospital General
30 trabajadores se vieron afectados por el vertido. Europa Press
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El Comité de Empresa del Consorcio Hospital General Universitario de València (CHGUV) ha denunciado este jueves que un accidente por un vertido químico causó el pasado mes de marzo cinco bajas de trabajadores, que denunció en su momento y que ha llevado a Inspección de Trabajo a imponer medidas correctoras, con un plazo de tres meses y, un recargo del 30 por ciento de las prestaciones de los afectados, por falta de medidas de seguridad.

El Comité de Empresa detalla en un comunicado que fue una caja de cartón con "reactivos obsoletos" la que cayó en la zona de montacargas de Anatomía Patológica del Hospital. Según el informe del propio servicio, estaba colocada sobre unos armarios de seguridad y contenía productos con "al menos diez años de antigüedad".

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De acuerdo con los sindicatos, el derrame provocó un "olor intenso" y movilizó al personal del laboratorio y de limpieza y aseguran que el personal de la Unidad de Críticos alertó al servicio de prevención, "al llegar los efectos hasta esta área asistencial tan delicada".

Según el Comité de Empresa, el informe de Anatomía Patológica refleja que, entre los productos derramados, "había fenol en cristales, ácido fosfotúngstico, hematoxilina de Harris, fucsina ácida, azul de anilina y una solución de ácido acético". De ellos, destaca la "peligrosidad" del fenol, tóxico por inhalación y contacto con la piel y capaz de provocar quemaduras y lesiones oculares graves.

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Mareos, dolores de cabeza o dificultad respiratoria

Los delegados y delegadas de prevención denunciaron que había "más de 30 profesionales afectados en Anatomía Patológica y Reanimación, con síntomas como mareos, dolores de cabeza, irritación de mucosas, náuseas y dificultad respiratoria".

Los y las representantes sindicales reclamaron una medición ambiental "urgente" en ambos servicios, una evaluación médica de las personas expuestas y una investigación "exhaustiva" de lo ocurrido.

Tras la denuncia presentada, la Inspección de Trabajo visitó el hospital y examinó la documentación y un informe técnico del Invassat. Su contestación relaciona los daños sufridos por el personal "con la ausencia de medidas de seguridad general y comunica una propuesta de recargo del 30% de las prestaciones correspondientes a cinco personas que causaron baja por el accidente".

La Inspección de Trabajo impone tres meses "para mejorar la gestión y el almacenamiento de residuos químicos, establecer un procedimiento de respuesta ante derrames, profundizar en la investigación del accidente y reforzar la evaluación de riesgos y la coordinación con empresas externas".

Para la representación sindical, los hechos ponen de manifiesto "carencias preventivas que la Dirección del CHGUV debe explicar y corregir". El Comité de Empresa reclama conocer "qué actuaciones se adoptaron ante las advertencias previas" y exige "responsabilidades, recursos y plazos verificables para las medidas propuestas" y anuncia que mantendrá el seguimiento de estas actuaciones ya que la respuesta al accidente "debe traducirse en cambios que protejan efectivamente a la plantilla y eviten nuevos daños".

"Pequeño frasco"

Fuentes del Hospital General señalan que el pasado 30 de marzo al personal del Servicio de Anatomía Patológica se le cayó un "pequeño frasco" de 50 mg de colorante con anilina --un producto granulado en polvo--, que produjo "olores" en zona de paso y colindantes sin que ningún área de pacientes ni de tránsito de pacientes se viera afectada por la situación.

Varios trabajadores de este servicio acudieron al Servicio de Prevención con "molestias", por lo que se les realizaron las consultas y revisiones y cinco de ellos fueron remitidos a la Mutua de Trabajo. Tres causaron baja de 24-48 horas y los otros dos, que presentaban patologías previas, fueron baja "de mayor duración".

En todo caso, defienden que el centro mantuvo en todo momento la vigilancia "activa" y la "coordinación" con los organismos correspondientes, "garantizando la seguridad de los profesionales y la resolución completa del incidente".

Tras el incidente, la Gerencia, el Servicio de Prevención y el Servicio de Anatomía Patológica realizaron actuaciones "coordinadas dirigidas a paliar las consecuencias del vertido y a evitar posibles repeticiones de este tipo de vertidos", según las mismas fuentes.

En junio se actualizó la Evaluación de Riesgos del Servicio de Anatomía Patológica y se establecieron y se puso a disposición del servicio "actualizaciones del procedimiento específico de gestión de residuos y del procedimiento de actuación frente a emergencias químicas derivadas de posibles derrames", con el objetivo de "reforzar las pautas de actuación y mejorar la respuesta ante este tipo de situaciones".

El Servicio de Prevención también ha llevado a cabo actuaciones de coordinación de actividades empresariales con la empresa contratista de limpieza para "reforzar las medidas y directrices de trabajo". El incidente fue comunicado a la Inspección de Trabajo y al Invasat, a los que se les ha enviado la documentación requerida "en todo momento".