Kate Middleton

La exasesora de Kate Middleton, Natasha Archer, revela qué fue lo más "frustrante" de trabajar para la princesa tras dejar su puesto

Kate Middleton, a principios de este 2026. Cordon Press
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Durante más de una década, el nombre de Natasha Archer ha permanecido discretamente en un segundo plano. Sin embargo, su papel ha sido clave en la imagen pública de Kate Middleton. Meses después de abandonar su puesto en el Palacio de Kensington tras 15 años como asesora de la princesa, Archer ha concedido su primera gran entrevista, en la que se ha sincerado sobre su experiencia, su vida junto a la familia real británica y su nueva vida profesional.

Tal y como ha revelado al diario 'The Telegraph', ha descrito esa etapa como "un privilegio extraordinario que llevo en el corazón", asegurando que hizo "amistades increíbles y recuerdo con mucho cariño".

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Sin embargo, no todo fue positivo. Archer ha desvelado lo que fue, para ella, lo más "frustrante" de su trabajo dentro de palacio: "Me suelen llamar estilista y es bastante frustrante. Mi puesto anterior y los servicios que ofrezco ahora con mi consultoría conllevan muchas otras responsabilidades. No soy una estilista tradicional; me encargo de todo, incluso del apoyo administrativo. Siento que es un talento único que puedo aportar a personas específicas", ha manifestado, dejando claro que, durante años, fue etiquetada únicamente como estilista, algo que no reflejaba la complejidad de sus funciones.

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El papel de Natasha Archer en la Casa Real británica

Y es que el puesto de Archer no solo era seleccionar el vestuario: también incluía la organización de agendas, gestión de proyectos y apoyo personal, incluso cuando la princesa de Gales se enfrentó a su diagnóstico de cáncer.

Además, durante esos años, estuvo presente en giras internacionales, eventos de Estado y momentos históricos para la familia real. Sin embargo, la opinión pública y los seguidores de la realeza se fijaron especialmente en su visión estilística.

Conocida como 'Tash' entre su entorno, su influencia fue tal que muchos expertos le atribuyen la creación del llamado 'efecto Kate', un fenómeno por el cual las prendas que lucía la princesa se agotaban en cuestión de horas, impulsando la industria de la moda británica.

Fue en 2007 cuando inició su carrera en la Casa Real británica, y poco después pasó a trabajar estrechamente con el príncipe Guillermo y Kate, entonces duques de Cambridge, hasta convertirse en una de las figuras más cercanas a la princesa. En 2014 dio un paso al frente al asumir el rol de estilista personal de Kate y mano derecha, aunque su trabajo iba mucho más allá de la moda.

Su 'adiós' tras 15 años de servicio

En 2025, tras una trayectoria impecable, Archer decidió abandonar su puesto en la Casa Real para emprender un nuevo camino profesional. La decisión estuvo motivada tanto por la intensidad del trabajo como por su deseo de desarrollar proyectos propios.

Su salida marcó el fin de una era dentro del círculo más cercano de los príncipes de Gales. No en vano, había sido una de las colaboradoras más fieles y duraderas, además de una de las más influyentes dentro de Kensington.

Actualmente está al frente de su propia firma de consultoría de lujo, desde la que ofrece asesoramiento personalizado en imagen, comunicación y estilo de vida. Según ha explicado al citado medio británico, esta nueva etapa supone "un nuevo capítulo", en el que ofrece "servicios de asesoramiento discretos y a medida".

Su objetivo es trasladar la experiencia adquirida en la élite de la monarquía británica a clientes privados, desde empresarios hasta figuras públicas, ayudándoles a construir su imagen.

Kate Middleton continúa sin asesora ni estilista

Desde su marcha, hace ya más de medio año, la esposa del príncipe Guillermo continúa sin un reemplazo oficial, y según han recogido tabloides como 'Daily Mail' o 'The Sun', no parece que exista una búsqueda para cubrir el puesto.

Fuentes citadas por la prensa han apuntado a que Kate no tiene prisa y que, lejos de tratarse de un descuido, la ausencia de estilista responde a una elección de la nuera del rey Carlos III.

De acuerdo a la prensa británica, ahora Kate se apoya en su equipo interno de asistentes, que se encarga de los ajustes, envíos y agenda de eventos, mientras ella toma las decisiones creativas.

También mantiene una relación constante con varias casas de moda y diseñadores con los que trabaja desde hace años, lo que le ha permitido acceder a piezas clave sin necesidad de intermediarios.