La vida actual de los hijos de Britney Spears tras debutar como modelos: de su polémica infancia a su relación con la cantante

Sean y Jayden han desfilado por las pasarelas de la Semana de la Moda Masculina de París tras vivir casi toda su vida lejos del foco mediático
Britney Spears estalla contra su exmarido tras sus acusaciones: "En cinco años he visto a mis hijos 45 minutos y cuatro veces"
En medio de las polémicas que rodean constantemente a Britney Spears, sus dos hijos, Sean Preston y Jayden James Federline, han decidido salir del ostracismo y dar un paso al frente en un ámbito muy distinto al que encumbró a su madre y la convirtió en una de las mayores estrellas del pop.
Los jóvenes, que nacieron cuando la cantante era una de las mayores estrellas del planeta, crecieron en plena batalla judicial por su custodia y pasaron gran parte de su infancia alejados de los focos por decisión de su padre, Kevin Federline. Ahora, acaban de sorprender con un inesperado debut sobre una de las pasarelas más importantes del mundo: la Semana de la Moda Masculina de París.

Su debut en las pasarelas
Su aparición en el desfile de Vetements, celebrado durante la presentación de la colección primavera-verano 2027, no ha pasado desapercibida y ha supuesto su presentación oficial en la industria de la moda. Sean, de 20 años, y Jayden, de 19, también compartieron protagonismo con nombres tan conocidos como Sharon Stone.
Para la ocasión, el mayor lució un estilismo sobrio formado por una larga chaqueta satinada negra, camisa, corbata y vaqueros desgastados, mientras que Jayden apostó por una imagen mucho más desenfadada, con camiseta de tirantes blanca, pantalones vaqueros claros, cadenas y mocasines. Su naturalidad sobre la pasarela llamó especialmente la atención de los asistentes y confirmó que ambos parecen sentirse cómodos delante de las cámaras pese a haber pasado gran parte de su vida alejados de ellas.
Su desembarco en este sector no parece, sin embargo, una decisión improvisada. En el caso de Jayden, esta incursión en la moda no es nueva. El menor de los hermanos ya había acudido el pasado mes de mayo al desfile Crucero de Dior celebrado en Los Ángeles, una aparición que alimentó los rumores sobre su posible acercamiento a la industria, una hipótesis que ahora ha terminado por confirmarse con su debut en París.
Así, la elección de la moda como carta de presentación resulta llamativa teniendo en cuenta la forma en la que ambos han crecido. Sean nació en septiembre de 2005 y Jayden James en septiembre de 2006, en uno de los momentos de mayor popularidad de Britney Spears.
Sus polémicas infancias, sus estudios y su regreso a Los Ángeles
Apenas un año después del nacimiento del menor, el matrimonio entre la cantante y Kevin Federline terminó en divorcio y comenzó una larga disputa por la custodia de los niños, coincidiendo además con el deterioro de la salud mental de la artista y después el comienzo de la tutela judicial por parte de su padre que condicionó su vida durante 13 años. Esta situación hizo que Federline asumiera el papel protagonista en la crianza de sus hijos.
Alejados de Los Ángeles, ambos hermanos crecieron con una exposición mediática muy inferior a la de otros hijos de rostros conocidos. Su padre siempre defendió que debía ofrecerles una infancia estable y preservar su intimidad, evitando entrevistas, apariciones públicas o la sobreexposición en redes sociales.

En 2023 la familia se trasladó a Hawái, donde Federline fijó su residencia junto a su esposa, Victoria Prince, y el resto de sus hijos. El cambio respondía, según explicó entonces el propio exbailarín, a la búsqueda de una vida más tranquila y menos condicionada por la presión mediática de California.
Sin embargo, ambos jóvenes han regresado a Los Ángeles para comenzar a desarrollar sus respectivos proyectos profesionales, un movimiento que coincide con el aumento de su presencia pública.
Pese al interés que despiertan, la información sobre su vida académica continúa siendo muy limitada. La familia nunca ha revelado dónde cursaron sus estudios ni si actualmente están matriculados en alguna universidad estadounidense.
Ese hermetismo ha sido una constante desde su infancia y responde a la estrategia mantenida durante años por la expareja de Spears para proteger su privacidad. También sus aspiraciones profesionales siguen siendo, en gran medida, desconocidas.
Su relación con Britney Spears
Mientras tanto, la relación con la que fue la estrella del pop parece haber mejorado tras estos años marcados por el distanciamiento. Las tensiones familiares derivadas de la tutela judicial, la adolescencia de los jóvenes y las dificultades personales de la cantante provocaron un enfriamiento del vínculo entre madre e hijos, una situación que comenzó a revertirse tras el fin de la tutela en 2021.

Tal y como ha publicado la propia artista en sus redes sociales, en los últimos meses se han producido varios encuentros privados y todo apuntaría a que la comunicación entre ellos se ha ido normalizando poco a poco.
Aunque cabe destacar que el vínculo entre Spears y su expareja sigue roto. El año pasado, Federline publicó sus memorias, 'You Thought You Knew', en las que describía algunos episodios de su vida familiar junto a la cantante.
Según cuenta el propio Federline, algunas noches la intérprete de 'Toxic' entraba a la habitación de sus hijos "con un cuchillo en la mano" mientras ellos dormían.
El exmarido de Britney sostiene en el libro que durante aquella etapa temía por el bienestar emocional tanto de ella como de los pequeños: "Sentía que la situación con Britney se estaba volviendo insostenible… como si nos acercáramos a algo irreversible. Es imposible seguir fingiendo que todo está bien", escribe.
La propia artista estalló días después para manifestar: El gaslighting constante de mi exmarido es extremadamente hiriente y agotador. Siempre he suplicado y gritado para tener una vida con mis hijos. Lamentablemente, siempre han sido testigos de la falta de respeto mostrada por su propio padre hacia mí. Necesitan asumir la responsabilidad de sí mismos. Con un hijo que solo me ha visto durante 45 minutos en los últimos cinco años y el otro con solo cuatro visitas en los últimos cinco años. Yo también tengo orgullo".
