Javier Sardà se abre sobre la dolorosa muerte de su hermana, Rosa María: "Su adiós fue más difícil que el de mi madre"
El que fue presentador de 'Crónicas Marcianas' ha repasado algunos de los episodios más personales de su vida
Xavier, Mainat y su hijo Pol: el entorno familiar que despide a la Sardá y para el que ella fue inspiración inagotable
Javier Sardà ha pasado esta vez de entrevistador a entrevistado. El periodista que alcanzó una gran popularidad al frente de Crónicas Marcianas, el mítico espacio de Telecinco que superó los 1.200 programas en la franja del late night, ha protagonizado una entrevista en la que ha repasado algunos de los episodios más personales de su vida.
Ha sido en La tarde se mueve, el espacio vespertino de Telecinco presentado por Ion Aramendi. Durante la conversación, el catalán, que actualmente trabaja en la Cadena SER, donde regresó a mediados de 2026 para ponerse al frente del programa radiofónico A la cara, se ha abierto sobre su vida personal y, especialmente, sobre la pérdida de su hermana mayor, Rosa María Sardà, una de las grandes figuras de la interpretación española, que dedicó su trayectoria al teatro, el cine y la televisión.
"Mi hermana Rosa era para mí como una madre, yo perdí a la mía con seis años", ha confesado. Una relación especialmente estrecha que se entiende mejor al conocer algunos episodios de su infancia. Rosa María era la mayor de cinco hermanos y tras la muerte de su madre, los hermanos pasaron parte de su infancia separados. Xavier y Joan vivieron con los que el periodista denomina sus "falsos abuelos" en su libro Mierda de infancia (Ediciones B), mientras que Rosa María permaneció en Barcelona junto a su padre y sus otros dos hermanos, Federico y Santiago.
Pese a la distancia, la actriz nunca dejó de estar pendiente de su hermano. "Nunca nos soltó la mano", recordaba el periodista. De hecho, Rosa María se las ingeniaba para sacar adelante a la familia y, cuando podía, llevaba a Javier de la mano a sus ensayos en el teatro. La actriz acabó convirtiéndose en una figura materna para él y en uno de sus grandes referentes personales.
Ella falleció a los 78 años, en junio de 2020, durante el confinamiento por la pandemia de la covid-19, a consecuencia de un cáncer que padecía desde hacía años. Sobre esta enfermedad, la propia Rosa María Sardà reflexionó: "Yo no lucho contra nada, no se lucha contra el cáncer, el cáncer es invencible".

El recuerdo de su hermana sigue muy presente para el periodista, que no ha ocultado lo dolorosa que fue su pérdida. "Sentí su pérdida fatal… Su adiós fue más difícil que el de mi madre. El tiempo pasa que no te das ni cuenta. La sigo teniendo muy presente, aunque no ayuda el no tenerla", ha reconocido durante la entrevista.
Sardà también ha puesto en valor la influencia que tuvo en su trayectoria profesional. "El mejor consejo que me dio ella me sirvió para hacer años y años de radio y televisión sin nunca perder la voz".
El legado que Javier Sardà quiere dejar
Más allá de los recuerdos familiares, el periodista también ha reflexionado sobre cómo le gustaría que lo recordasen cuando ya no esté. "Quiero dejar de legado que me recuerden como un tío que iba a por todas profesionalmente y, sobre todo, buena persona".
Por último, Sardà ha lanzado un consejo a quienes están dando sus primeros pasos en el mundo de la comunicación, a los futuros periodistas: "Que se escuchen a sí mismos por dentro y encuentren su propio talento".
