Marius Borg logra que la justicia noruega le levante la prisión preventiva: los requisitos que deberá cumplir el hijo de la reina Mette-Marit
El hijastro del rey Haakon fue condenado a cuatro años de prisión por delitos como violación y maltrato, pero recurrió la sentencia y se celebrará un nuevo juicio
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Nuevo giro en la situación judicial de Marius Borg. El hijo de la reina Mette-Marit de Noruega ha conseguido que el Tribunal de Distrito de Oslo acuerde poner fin a su prisión preventiva, una decisión clave para el joven, que llevaba meses privado de libertad, primero en prisión y después bajo custodia en Skaugum, la residencia de los actuales soberanos noruegos.
Sin embargo, su salida todavía tendrá que esperar. La Fiscalía ha recurrido la resolución y ha conseguido que se suspenda su aplicación hasta que el Tribunal de Apelación de Borgarting examine el caso.
Los detalles
La noticia se conoció este pasado lunes, 2 de noviembre, después de que Marius compareciese ante el Tribunal de Distrito de Oslo para abordar la continuidad de su situación de prisión preventiva. La Fiscalía había solicitado prolongar otras cuatro semanas las medidas que pesaban sobre él, mientras que su defensa reclamaba que se pusiera fin a ellas.
Al final, los jueces han dado la razón a sus abogados y han considerado que puede quedar en libertad bajo determinadas condiciones.
La Fiscalía no ha aceptado el pronunciamiento y ha presentado un recurso ante el Tribunal de Apelación. Además, ha solicitado que se le conceda efecto suspensivo, una petición que ha sido aceptada por el tribunal. Esto significa que Marius todavía no podrá abandonar Skaugum ni dejar de estar sometido a las medidas de vigilancia hasta que se resuelva el recurso.
Según los medios noruegos, la instancia superior podría pronunciarse en cuestión de días.
Si el Tribunal de Apelación confirma la decisión del Tribunal de Distrito de Oslo, Marius podrá poner fin a su régimen actual de prisión preventiva en Skaugum. Esto supondría abandonar el arresto domiciliario y dejar de llevar la pulsera telemática que controla sus movimientos.
Sin embargo, la puesta en libertad no significaría que quedase completamente exento de obligaciones. La resolución judicial establece que deberá comparecer ante las autoridades y someterse a controles de drogas. Será la Fiscalía la encargada de determinar dónde, cuándo y con qué frecuencia tendrá que cumplir estas condiciones.
De momento, tendrá que permanecer en Skaugum a la espera de que se resuelva el recurso.
La condena de cuatro años de prisión
Este nuevo movimiento judicial se produce mientras Marius continúa inmerso en uno de los procedimientos más delicados de Noruega.
El joven fue condenado el pasado mes de junio a cuatro años de prisión por varios delitos, entre ellos dos violaciones, maltrato, agresiones y quebrantamiento de una orden de alejamiento contra una expareja. El tribunal le consideró culpable de 34 de los 40 cargos analizados durante el juicio.
Marius recurrió las condenas por violación y maltrato y el pasado mes de septiembre cosiguió que la justicia noruega admitiera su recurso de apelación. El juicio de apelación está previsto para el próximo mes de febrero ante el Tribunal de Apelación de Borgarting.
La vista se basará en las mismas pruebas que se presentaron ante el tribunal de distrito en estas circunstancias y que sirvieron de base para la condena dictada por el tribunal.