Accidente

Las vibraciones en las vías de tren ya ocasionaron incidencias en junio en Adamuz, hoy lugar del trágico descarrilamiento de dos trenes

Vista aérea del accidente de trenes cerca de Adamuz, Córdoba. Guardia Civil / EFE
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CórdobaLa localidad de Adamuz está hoy en el epicentro de la actualidad informativa en España tras el trágico descarrilamiento de un tren Iryio y un Alvia este domingo 18 de enero a la altura del municipio cordobés. En el siniestro han muerto 39 personas y 152 han resultado heridas, mientras las autoridades siguen trabajando en la zona y no se descarta que las cifras aumenten. Ahora, se investigan las circunstancias del aciago accidente, calificado de “verdaderamente extraño” por el ministro de Transportes, Óscar Puentes, al haber ocurrido en un tramo recto y renovado en mayo. No obstante, y pese a ello, consta que se habían registrado al menos dos incidencias en la zona ferroviaria en junio de 2025.

Concretamente, así consta en una respuesta escrita por el Gobierno en el Senado, a una pregunta del PP, que reclamaba información sobre los detalles de una incidencia registrada en el tramo entre Adamuz y Villanueva de Córdoba, al provocar retrasos en los trenes de alta velocidad.

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Dos incidencias previas en el tramo entre Adamuz y Villanueva de Córdoba

Con fecha del 18 de junio del pasado año, el Ejecutivo explicó entonces que se trató de dos incidencias. La primera de ellas cuando una de las nuevas chapas instaladas en los aparatos de dilatación en el viaducto de El Valle, debido a las altas temperaturas y a las vibraciones del tráfico ferroviario, entró en contacto con el raíl.

Como medida de seguridad, el sistema de señalización detectó esta situación anómala y ocupó automáticamente el circuito afectado, interrumpiendo su normal funcionamiento.

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Según señalaron, esa incidencia fue atendida y resuelta de manera definitiva por el personal especializado de la brigada de desvíos durante el correspondiente horario de mantenimiento.

Por otro lado, la segunda incidencia se refiere a la detección de un fallo en una tarjeta de relés, componente fundamental para el correcto funcionamiento del sistema de señalización. La tarjeta afectada fue sustituida por una nueva, restableciéndose así la operatividad del sistema. Esta intervención también se llevó a cabo dentro del marco del mantenimiento programado.

"Ambas actuaciones permitieron recuperar con normalidad el servicio en el menor tiempo posible, minimizando las afecciones al tráfico ferroviario y garantizando en todo momento las condiciones de seguridad de la circulación", detallaron.

De igual modo, el Gobierno recordó que en la estación de Villanueva de Córdoba, al igual que para el resto de la red del ámbito Sur, se realiza el mantenimiento de las vías e instalaciones ferroviarias (electrificación, señalización y comunicaciones) mediante varios contratos de mantenimiento de infraestructura y vía, de instalaciones de electrificación, de instalaciones de seguridad y de control de vegetación.

En el año 2024, mediante estos contratos se llevaron a cabo actuaciones de inspecciones y revisión de la infraestructura, mantenimiento preventivo y correctivo en las anteriores instalaciones, así como trabajos de riego herbicida en las vías y riego y desbroce en los márgenes para el control de vegetación.

El fatal accidente ferroviario de Adamuz

Ayer, 18 de enero de 2026, la tragedia sacudía a Adamuz. Eran las 19:45 horas cuando un tren Iryio, que había salido de Málaga a las 18:40 horas con destino a Puerta de Atocha, Madrid, con 317 personas, descarriló con sus tres últimos vagones por circunstancias que se investigan. Debido a ello, el convoy invadió la vía opuesta, por la que en esos instantes circulaba otro tren de Renfe, un Alvia, con origen Madrid y destino a Huelva, que también descarriló tras el violento choque.

Todo ocurrió en un tramo recto, renovado en mayo. El tren Iryio había pasado una revisión hacía cuatro días y era “relativamente nuevo”, ya que no llegaba a los cuatro años, según ha precisado Óscar Puente.

El presidente de Renfe, Álvaro Hernández Heredia, ha descartado que el accidente ocurriese por un exceso de velocidad, precisando que los trenes circulaban a 205 y 210 kilómetros por hora en un tramo con límite de 250. Todo pasó en apenas 20 segundos en lo que ha descrito como una "terrible coincidencia, porque prácticamente se estaban cruzando" ambos trenes.

En ese sentido, con múltiples hipótesis sobre la mesa, se investiga si había algún elemento en la vía que pudiese haber provocado los descarrilamientos o si hubo algún problema mecánico en el Iryio. Por el momento, todo es incertidumbre, con el ministro de Transportes advirtiendo que la investigación de los hechos se podría prolongar durante al menos un mes.