Accidente

El tren que seguía al Iryo que descarriló en Adamuz: “Hemos perdido el contacto con el tren que había delante. El maquinista no responde”

Accidente de tren en Ademuz
Accidente de tren en Ademuz. EFE
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A dos kilómetros del lugar del accidente la vía se quedó sin tensión y el tren que seguía al Iryo que descarrilló en Adamuz terminó frenándose. Los pasajeros pensaron que era por un error mecánico, pero las caras de los trabajadores no reflejaban una simple avería.

El tren, AVLO 02187, salió el domingo a las 18:45 de la estación sevillana de Santa Justa con dirección Madrid, y fue uno de los primeros testigos del trágico accidente en el que han perdido la vida 41 personas.

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Sobre las 20:15 se interrumpió el viaje que había trascurrido hasta el momento con tranquilidad, acercándose a Adamuz, “la tensión de la línea se ha desvanecido. Hemos perdido el contacto con el tren que había delante. El maquinista no responde y la interventora parece que está herida”, recoge ABC sobre el testimonio de los testigos.

El conductor del tren junto con un Policía Nacional que viajaba en el tren cogieron linternas y se adentraron en la oscuridad para recorrer la poca distancia que había hasta el lugar del accidente.

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“La cosa está muy jodida”

Alrededor de una hora permanecieron fuera el conductor y el policía, tiempo en el que se desató una pequeña histeria colectiva con la gente muy nerviosa. Cuando regresaron su cara reflejaba el horror que habían visto, llegando únicamente a expresar que la “cosa está muy jodida”.

Los pasajeros comenzaron a buscar en sus móviles noticias sobre lo que les habían contado, dos trenes habían colisionado apenas minutos antes de que ellos llegasen. Unos minutos que les habían separado de vivir la tragedia en primera persona.

Cansado, sin comida y en total oscuridad, recibieron con gran alegría las noticias de que una remolcadora iba en su búsqueda para sacarles del lugar. Ya de madrugada llegaron a la estación donde trabajadores de Renfe les recibían con agua y bocadillos.  

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