En Grazalema continúan la batalla contra los elementos: "Estamos intentando desembalsar toda el agua"
Los expertos hablan de la posibilidad de que ocurran "hundimientos puntuales" en Grazalema, aunque
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En Grazalema voluntarios, bomberos, guardia civiles: todas las manos valen para desaguar casas, bajos y locales que ayuden a aliviar el acuífero. Con picos, martillos y cualquier herramienta que sirva para devolver el pueblo arrebatado por las inclementes lluvias que ha traído la borrasca Leonardo al pueblo gaditano y que este jueves fue desalojado al completo por seguridad. El periodista Juan Pardo, con la información en vídeo.
Tratan de abrir una zanja por esta carretera inundada para que el agua vuelva a su cauce y los expertos creen que esta solución está dando resultado y el acuífero está desaguando, aunque advierten de que puede haber "hundimientos puntuales".
"Estamos intentando desembalsar el agua de la pequeña laguna que hay aquí", dicen unos vecinos. Desde el pueblo de Ubrique le están echando una mano y se han unido para salvar las casas en Grazalema, dice uno de los que libra su batalla contra el agua que baja de la montaña.
Unos con escobas y otros montan esta improvisada barricada ante lo que puede venir en los próximos días, después de que la Aemet avisara de otra borrasca Marta, que llegará a la península por el sur con más lluvias. Por el momento, la idea es sacar toda el agua acumulada y hacerla correr.
Por aquí pasa todo el agua de Grazalema, que este viernes es un pueblo fantasma. Ninguno de sus 1.500 vecinos ha dormido esta noche en su casa y un hombre, de 75 años, que estaba aislado por el agua fue el último desalojado por la Guardia Civil este jueves por la noche.
Los que no están con familiares permanecen en el polideportivo de Ronda, donde han sido reubicados, en una especie de albergue temporal para que se resguarden de las lluvias y los corrimientos de tierra.
Eva relata el miedo que pasó cuando llegó el aviso de desalojo inminente. "Hubo un derrumbe en un calle y llegó un técnico de la UME, luego Guardias Civiles y me dijeron vete ya porque vamos a desalojar a todo el pueblo".
Los vecinos todavía están con escalofríos y no se quitan de la cabeza los crujidos procedentes del suelo. No daban crédito a sus oídos y se preguntaban: "¿Qué escuchabais?", pues una que ya estaba a punto de quedarse dormida asegura que se levantó porque oyó un "Buuum, ya estaba acostada y le dije a mi pareja, 'Benito como siga sonando yo me levanto.' Y sí, se tuvo que levantar y además abandonar a toda prisa su casa.
La inestabilidad del terreno en Grazalema se ha ampliado el perímetro de seguridad y hay otros 130 vecinos desalojados en un hotel a 4 kilómetros, aunque hay más que también han sido trasladados a Ronda. En el hotel también se sentían los ruidos del subsuelo. "Si es que esta noche se han escuchado los ruidos y os golpes desde el hotel".
Por el momento, los técnicos están monitorizando el terreno y hasta dentro de una semana no se espera puedan volver a sus casas. El presidente de Andalucía, Juanma Moreno ha tranquilizado a los residentes de Grazalema con palabras reconfortantes, pero ha sido claro en advertir de que regresar a sus casas podría ser cuestión de "semanas". ¿Cuántas? Todavía está por ver la evolución del terreno y de la situación climatológica en el territorio.
Los expertos hablan de la posibilidad de que ocurran "hundimientos puntuales" en Grazalema
El experto, Juan José Durán, del grupo Hidrogeología Ambiental y Cambio Global del Instituto Geológico y Minero de España, ha analiza la situación actual del acuífero kárstico de Grazalema (Cádiz), colapsado como consecuencia de las lluvias torrenciales durante días, y asegura que su colmatación puede provocar "hundimientos puntuales" en el pueblo, aunque estos "colapsos" suelen "avisar antes" en forma de grietas.
Durán explica que este tipo de acuífero kárstico, de los que hay "muchos" en España y algunos de "cientos de kilómetros", tienen "una parte buena": "Igual que suben, bajan muy rápido". Esta bajada podría producirse "en días o algunas semanas". Por el momento, las medidas que se han adoptado para ayudar al acuífero a desaguar --agujeros en paredes de las casas-- están surtiendo el efecto que se busca.
Una vez pase la emergencia, los expertos tendrán que "investigar a medio plazo para comprobar que no hay cavidades" que puedan poner en riesgo la estabilidad de edificios. Por el momento, en las provincias de Málaga y Cádiz hay siete expertos en Hidrogeología y Movimiento del terreno trabajando en zonas afectadas. Desde el CSIC, el vulcanólogo Raúl Pérez aclara que los "ruidos" que escuchaban los vecinos de Grazalema y el "movimiento" debajo de tierra no son terremotos originados por el agua, sino por la propia dinámica del acuífero al recibir de golpe un aporte de agua "extraordinario".