Expertos evaluarán el estado de los tres conjuntos retirados, después de la caída de un cuarto por el viento
Las eolípilas, jarras y azucenas del remate renacentista se ubican en las cuatro esquinas de la Giralda de Sevilla
SevillaEste 21 de febrero en el que España vive una primavera adelantada se han retirado las tres jarras de azucenas que quedaban todavía en la Giralda de Sevilla, tras caerse una cuarta el 5 de febrero "por el temporal".
Así lo ha comunicado el Cabildo de la Catedral, que ha completado ese trabajo ya con el buen tiempo instalado y después de semanas con fuertes rachas de viento. Incluso dejaron a una mujer herida al golpearle una palmera.
Recordamos que fue precisamente en una de aquellas jornadas de intenso azote de una de las tantas borrascas que atravesaron el sur peninsular cuando una jarra de azucenas se precipitó al suelo de madrugada.
Por fortuna (y también por las horas en las que sucedió el incidente, a las 6:15 en concreto) no hirió a ninguna persona tras desprenderse desde lo alto del monumento, en su esquina sureste.
Los técnicos inspeccionaron el resto de remates de la Giralda de Sevilla, sin detectar "otros defectos aparentes", tal y como apuntó el Cabildo. Aunque se estableció un perímetro de seguridad alrededor de la torre.
Recordó, además, que los grupos escultóricos formados por eolípilas, jarras y azucenas están "pendientes de culminar unos trámites de licencia para iniciar su restauración".
Descenso con una grúa de gran tonelaje
Después del desprendimiento en el contexto de "excepcionales condiciones meteorológicas", las sucesivas borrascas con más lluvia y viento impidieron llevar a cabo las actuaciones que requerían los demás conjuntos.
Esos que coronan el cuerpo de campanas del monumento de la capital hispalense en las esquinas suroeste, noreste y noroeste. Sí que se realizaron unas tareas de emergencia para su "aseguramiento provisional".
Así lo explicó Eduardo Martínez Moya, arquitecto responsable de la Giralda de Sevilla. Avanzó igualmente que cuando el tiempo lo permitiese, se procedería al descenso de la escultura de bronce.
El trabajo ya se ha completado este 21 de febrero al llegar al mediodía, con ayuda de una "grúa de gran tonelaje, capaz de alcanzar la altura" que tiene la conocida como terraza de las azucenas.
Expertos evaluarán su estado de conservación
Las jarras de azucenas, de 3,85 metros de altura y un peso aproximado de 120 kilos, han sido bajadas una a una con mucho cuidado y lentamente hasta la Plaza Virgen de los Reyes, donde varios operarios las recogían.
"Se instalarán de forma provisional en el patio de los Naranjos de la Catedral, en unos útiles realizados al efecto", ha detallado el Cabildo acerca de unas bases de madera con un agujero en el centro para que descansen ahí las esculturas.
El siguiente paso será "un estudio metalográfico de los materiales que los componen y la evaluación de su estado de conservación". Tanto de la eolípida como del vástago, diseñados por Hernán Ruiz y fundidos por Bartolomé Morel.
Ellos son "los mismos que ejecutaron el Giraldillo (que data de 1568), así como los ramos de azucenas, las asas y los cuerpos del cuello superior", ha descrito.
"El defecto que llevó al incidente era indetectable"
"Una vez recabados todos los datos precisos, se tomarán las decisiones pertinentes, dentro de la actuación de conservación y restauración del cuerpo renacentista de la Giralda, actualmente en ejecución", ha recordado el Cabildo.
Acerca de lo ocurrido en la caída del 5 de febrero, las mismas fuentes explicaron días después que "el defecto que llevó al incidente era indetectable, al ser un vicio oculto en el interior de la campana de piedra".
Esa que sostiene el elemento escultórico que se precipitó a la vía pública debido, concretamente, "al proceso de corrosión del vástago". Este problema no se pudo observar en las revisiones periódicas que se realizan.
Incluyen "cuatro inspecciones anuales, que contemplan tres visuales para poder detectar variaciones ostensibles". Antes de Semana Santa es cuando se comprueban "todos los elementos que puedan presentar peligro de desprendimiento".

