Los peligros del gas de la risa: diez jóvenes, atendidos en 18 meses por daños neurológicos tras su consumo en Sevilla
El consumo del óxido nitroso ha ganado terreno entre los jóvenes en las zonas de ocio según la Policía
Su utilización con fines recreativos está generando una creciente preocupación por sus posibles efectos sobre la salud
El consumo del llamado “gas de la risa”, conocido científicamente como óxido nitroso, se ha incrementado en los últimos años, especialmente entre la población joven, encendiendo las alertas de profesionales sanitarios y autoridades.
Aunque se trata de una sustancia con usos médicos y alimentarios legales, su utilización con fines recreativos está generando una creciente preocupación por sus posibles efectos sobre la salud.
Solo en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla en el último año y medio se han atendido diez pacientes que han requerido ingreso hospitalario debido a complicaciones graves asociadas a su consumo habitual. Se trata de un dato que adelantaba el Diario de Sevilla y que queda reflejado en un registro realizado por un equipo multidisciplinar del Hospital Virgen del Rocío, que incluye profesionales de todas las especialidades implicadas en la atención y seguimiento de estos casos (Urgencias, Neurología, Medicina Preventiva, Hematología y Psiquiatría).
Los pacientes ingresados tienen edades comprendidas entre los 21 y 33 años
Se trata principalmente de adultos jóvenes, con edades comprendidas entre los 21 y los 33 años, mayoritariamente hombres. Todos ellos acudieron inicialmente al servicio de Urgencias por síntomas neurológicos o alteraciones del comportamiento, lo que posteriormente motivó su hospitalización.
El óxido nitroso es un gas incoloro que se usa bajo control médico para sedación y alivio del dolor, así como, otros usos comerciales. Sin embargo, la Policía Local de Sevilla ha detectado que en las zonas de ocio es frecuente ver a jóvenes consumiéndolo como si fuera “algo inofensivo”.
Al inhalarse el gas provoca un estado eufórico y alucinaciones cuyos efectos comienzan a aparecer en menos de un minuto y pueden durar hasta cerca de una hora dependiendo de la dosis y del peso corporal.
Su consumo puede provocar daños irreversibles
A pesar de la creencia generalizada de que es inofensivo su consumo prolongado puede producir efectos adversos e irreversibles sobre las personas a nivel del sistema neurológico e incluso en casos extremos, la muerte por asfixia.
Su consumo puede provocar mareos, desorientación o pérdidas de conciencia, aumentando el riesgo de accidentes. Además, los especialistas advierten de complicaciones más graves asociadas al uso frecuente, como daños neurológicos derivados de la alteración de la vitamina B12, que pueden manifestarse en forma de debilidad muscular, hormigueo o dificultades para caminar. También se han descrito alteraciones del comportamiento y episodios psiquiátricos.
Cada vez más casos en los hospitales
En los servicios de urgencias de diversos hospitales españoles, los casos relacionados con el consumo de óxido nitroso han ido en aumento. Los perfiles más habituales corresponden a adultos jóvenes que acuden por síntomas neurológicos o trastornos de conducta tras un uso continuado. Algunos de estos episodios requieren incluso ingreso hospitalario.
Expertos en salud pública insisten en la necesidad de concienciar sobre los riesgos de esta sustancia, cuyo fácil acceso y bajo coste contribuyen a su popularización. Mientras tanto, el “gas de la risa” continúa ganando presencia en el ocio nocturno, dejando de ser una moda puntual para convertirse en un fenómeno emergente con implicaciones sanitarias cada vez más visibles.
Una de las mayores operaciones llevadas a cabo en España
En junio de 2024, la provincia de Málaga fue escenario de una de las mayores operaciones contra el tráfico de “gas de la risa” llevadas a cabo en España, y también una de las más destacadas a nivel europeo. La intervención permitió sacar a la luz la magnitud que ha alcanzado el mercado ilegal de esta sustancia en los últimos años.
El operativo, desarrollado por las fuerzas de seguridad, se saldó con la desarticulación de una red dedicada a la distribución a gran escala de óxido nitroso con fines recreativos. Durante la actuación se requisaron importantes cantidades del gas, tanto en los habituales cartuchos como en envases de mayor tamaño preparados para su comercialización.
Según señalaron las autoridades, este tipo de organizaciones se benefician de la ambigüedad en torno al uso del producto para introducirlo en circuitos de ocio, donde su consumo se ha popularizado especialmente entre jóvenes.
Preocupación por el aumento de su consumo
Más allá de la incautación, la operación puso de manifiesto la creciente preocupación por el aumento del consumo recreativo de óxido nitroso y sus posibles consecuencias para la salud. En los últimos años, tanto las fuerzas de seguridad como los servicios sanitarios han detectado un incremento de casos vinculados a esta sustancia, algunos de ellos de carácter más grave.
La actuación en Málaga supuso así un paso importante en el control de este fenómeno emergente, que continúa en expansión y plantea nuevos retos tanto desde el punto de vista sanitario como de seguridad.