Cádiz

Un velero pierde el timón tras un encuentro con orcas al sur de Barbate, Cádiz

El velero que se vio afectado tras el ataque de orcas en Barbate. Salvamento Marítimo
  • La embarcación quedó sin gobierno a 8,7 millas náuticas de la costa gaditana y tuvo que ser remolcada por Salvamento marítimo

  • El incidente, el primero registrado esta temporada en la zona, coincide con el regreso de las orcas al Golfo de Cádiz y al Estrecho de Gibraltar

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Las orcas han vuelto a dejarse ver en las aguas del Estrecho de Gibraltar y ya han protagonizado la primera incidencia de la temporada con una embarcación de recreo. Salvamento Marítimo tuvo que intervenir el pasado lunes para auxiliar a un velero que quedó sin timón tras una interacción con estos cetáceos cuando navegaba a unas 8,7 millas náuticas al sur de Barbate. 

La actuación fue llevada a cabo por la embarcación Salvamar Enif, que acudió al lugar tras recibir el aviso y procedió al remolque del velero hasta una zona segura. Según la información facilitada por los servicios de salvamento, la embarcación no presentaba vía de agua ni daños estructurales que comprometieran su seguridad, aunque la avería sufrida en el sistema de gobierno le impedía continuar navegando por sus propios medios. 

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Primera incidencia de la temporada 

El suceso supone la primera interacción conocida de este año en una de las zonas donde las orcas mantienen una presencia más habitual durante los meses de primavera y verano. La aparición de estos animales entre abril y octubre es frecuente en el corredor marítimo comprendido entre el Golfo de Cádiz y el Estrecho de Gibraltar, una ruta utilizada por numerosas embarcaciones deportivas, pesqueras y comerciales. 

En los últimos años, las interacciones entre orcas y veleros se han convertido en un fenómeno recurrente en estas aguas. Los ejemplares suelen aproximarse a las embarcaciones y, en algunos casos, golpean o manipulan los timones, provocando averías que pueden dejar a los barcos sin capacidad de maniobra. Aunque la mayoría de los incidentes terminan sin daños personales, muchos requieren la intervención de Salvamento Marítimo para asistir a las embarcaciones afectadas. 

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Los registros oficiales reflejan, no obstante, una evolución positiva. La comisión de seguimiento integrada por los ministerios de Transportes y de Transición Ecológica constató durante 2024 una reducción cercana al 40% en el número de interacciones respecto al año anterior, un descenso que los expertos atribuyen tanto a las medidas preventivas adoptadas como a un mejor conocimiento de los movimientos de estos cetáceos. 

Una población única y protegida 

Las orcas que frecuentan el Estrecho pertenecen a una pequeña población ibérica considerada vulnerable y estrechamente vinculada a las rutas migratorias del atún rojo. Su presencia en estas aguas forma parte de un comportamiento natural que ha despertado el interés de investigadores de distintos países, que tratan de comprender las causas de las interacciones con embarcaciones observadas desde 2020. 

Además del Golfo de Cádiz y el Estrecho, estos animales también son avistados periódicamente frente a las costas gallegas y en algunos puntos del Cantábrico, donde se han registrado episodios similares, aunque con una incidencia mucho menor que en aguas andaluzas. 

Recomendaciones para navegantes 

Ante el incremento de la presencia de orcas durante los próximos meses, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico recuerdan a los navegantes la importancia de seguir las recomendaciones establecidas para minimizar riesgos. 

Entre las medidas aconsejadas figuran mantener la calma, comunicar inmediatamente la situación a Salvamento Marítimo a través de los canales de emergencia, seguir las instrucciones de las autoridades y registrar la posición de la embarcación. Asimismo, se recomienda navegar, siempre que sea posible, por las rutas y zonas indicadas por los organismos competentes. 

Las autoridades insisten en que estas recomendaciones deben aplicarse únicamente cuando no supongan un riesgo añadido para la seguridad de la embarcación o de sus ocupantes. Mientras tanto, los organismos responsables continúan monitorizando la presencia y el comportamiento de las orcas en las áreas de mayor interacción para mejorar la seguridad marítima y reducir el número de incidencias durante la temporada estival.