Las abejas carpinteras se instalan en Almería: una especie invasora que destruye la madera en cuestión de días
Se trata de una especie invasora de las más agresivas en las áreas urbanas: perforan la madera de jardines y terrazas en cuestión de días
En algunas zonas del Poniente almeriense y la localidad de Aguadulce, su presencia ha alertado a los vecinos
A primera vista, pueden parecer abejorros por su llamativa voluminosidad. Pero en realidad son una auténtica amenaza silenciosa para la madera, y son mucho peor que las carcomas o las termitas.
La abeja carpintera (Xylocopa pubescens), un potente insecto que roza los tres centímetros de longitud, está colonizando un ritmo vertiginoso los núcleos urbanos y residenciales de la provincia de Almería.
Su agresividad destruyendo la madera es descomunal: la perforan con una velocidad y potencia devastadoras. A diferencia de las carcomas, estas grandes abejas no se alimentan de la madera, sino que la trituran con sus potentes mandíbulas para excavar profundas galerías y establecer allí sus nidos. Estos túneles pueden debilitar estructuras como vigas, cubiertas de terrazas y muebles de jardín.
Las abejas carpinteras se instalan en Almería
En comarcas como el Poniente almeriense y la localidad de Aguadulce, la alerta entre los vecinos ha aumentado debido al rápido deterioro de pérgolas y vigas. El serrín acumulado alrededor de la madera es la principal alerta de que las abejas carpinteras están haciendo su destructivo trabajo.
Su presencia ya es cotidiana en áreas residenciales de la capital almeriense, como la Vega de Acá o Ciudad Jardín. A diferencia de las plagas tradicionales que actúan ocultas tras el yeso o el papel pautado, la abeja carpintera hace acto de presencia a plena luz del día.
También se están avistando en zonas muy pobladas de Almería como El Zapillo, la Plaza de Toros e incluso en las inmediaciones de la propia playa.
No son abejorros
Su vuelo pesado produce un zumbido grave y reconocible y están apareciendo sobre todo alrededor del mobiliario de jardín. Visualmente destacan por su cuerpo denso, velludo y de un tono negro azabache con destellos azulados.
Su llamativa apariencia hace que sean fácilmente confundidas por abejorros, si bien estas abejas “carcoma” se distingues de éstos por su franja de pelos amarillos.
Especie invasora
Pese a su aspecto y su carácter polinizador poco agresivo con las personas, su avance inquieta al ámbito científico. Está catalogada como especie invasora procedente de Oriente Próximo y el continente africano y encuentra en las elevadas temperaturas del litoral mediterráneo un hábitat idóneo para su asentamiento.
España ya cuenta con un registro claro del avance la abeja carpintera: además de en las Islas Canarias, con especial presencia en Tenerife y Gran Canaria, su presencia se ha constatado también en provincias como Málaga, Granada, Murcia y Alicante.
Este fenómeno no es nuevo en otros continentes. Por ejemplo en Estados Unidos, donde se gestiona su impacto desde hace años, la abeja carpintera ostenta el rango de plaga estructural severa debido a los millonarios costes anuales que genera en la reparación de viviendas e infraestructuras de madera.