Eclipse

La falsa promesa que dejó ciegas a decenas de personas por mirar al sol en Baza, Granada, y no era un eclipse

Eclipse gafas
Unas 40 personas se quemaron los ojos tras mirar al sol esperando una aparición de la Virgen. Redacción Andalucía
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La cuenta atrás para el eclipse de este 12 de agosto ha desatado una auténtica fiebre que en cuestión de días ha arrasado con el stock de gafas de protección en prácticamente toda España

Los expertos llevan semanas insistiendo en que mirar al sol sin protección puede quemar la retina en apenas segundos. Y es que, por muy evidente que parezca esa advertencia, hay quien ya pagó un precio muy alto por ignorarla.

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Aunque han pasado 33 años, en el municipio granadino de Baza, tienen muy presente en la memoria el día en el que unas 40 personas se quemaron los ojos tras mirar al sol sin protección.

Un milagro convertido en pesadilla

Lo que esperaban no era observar un fenómeno astronómico como para el que nos estamos preparando, sino un milagro que se convirtió en una pesadilla.

Corría el 10 de junio de 1993 cuando Esteban Sánchez, un joven curandero de 20 años conocido como 'el santón de Baza', había anunciado algo extraordinario: la Virgen iba a aparecer en el sol.

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Ante esta convocatoria, alrededor de unas 3.000 personas llegaron desde varios puntos de Andalucía y la península para acudir a la experiencia religiosa.

Vecinos procedentes de Granada, Jaén, Cádiz, Madrid o Barcelona acudieron hasta el paraje de la Fuente de la Teja, en el término de las Siete Fuentes de a Sierra de Baza,, donde el santón de Baza planeaba construir una ermita.

Una vez allí, el curandero hizo a los visitantes la promesa de que, entre las 19:30 y las 20:00 horas de aquel jueves, se aparecería la Virgen María y les una instrucción prohibida para la salud visual: tenían que mirar fijamente al sol durante media hora para poder avistarla.

Una promesa que los dejó ciegos

Pero la promesa divina nunca llegó. Tras 30 largos minutos, decenas de personas mantuvieron la mirada fija sobre el sol con la esperanza de que se cumplieran las palabras de Esteban, sin que ocurriera lo que les había prometido.

A partir de las horas y los días siguientes, decenas de personas acudieron al servicio de urgencias del hospital comarcal de Baza con graves problemas de visión. Los pacientes llegaban con el mismo cuadro clínico: retinitis foveo macular, fotofobia, visión borrosa, escotomas (puntos ciegos) y severas cefaleas.

Aquellos días, el oftalmólogo José Luis García Serrano cifró en al menos una docena de casos que sufrieron una pérdida irreversible de hasta el 45% de la visión, aunque la cifra real se presume fue mayor, ya que muchos asistentes regresaron a sus lugares de origen y posiblemente acudieran a centros sanitarios de allí.

Unos segundos bastan

Este caso demuestra las graves consecuencias de mirar al sol sin protección en los ojos. Y es que no es necesario fijar la visión al astro rey durante minutos para que se quemen las retinas: con pocos segundos basta para sufrir lesiones oculares graves e irreversibles.

El eclipse del 12 de agosto no es un milagro prometido, sino un fenómeno astronómico tan bello como peligroso si no se adoptan las medidas de seguridad de forma exhaustiva.

Por ello, solo se deben seguir las recomendaciones de los expertos, para que nadie vuelva a sufrir las consecuencias provocadas por las falsos consejos de un gurú.