Suspenden tres años a una profesora de la Universidad de Málaga por acoso sexual a un compañero: "Qué cosas más bonitas te he dicho"
La docente fue sancionada con tres años de suspensión de empleo y sueldo por enviar durante casi dos años cartas, fotos y vídeos íntimos a un compañero de departamento
El afectado le pidó en varias ocasiones que parara y solicitó amparo al Vicerrectorado, que abrió el expediente disciplinario contra la trabajadora
De los mensajes subidos de tono y fotografías sugerentes pasó a las cartas de amor apasionadas y después, imágenes y vídeos explícitos de sí misma desnuda y de carácter sexual. Durante casi dos años una profesora de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Málaga mantuvo ese goteo constante de contenido íntimo hacia un compañero de departamento, que le había pedido por activa y por pasiva que parara.
Pero no solo no paró sino que fue a más, así que el destinatario de estos mensajes lo puso en conocimiento del Vicerrectorado de Igualdad, este activó dio el protocolo contra el acoso sexual, que expendientó a la docente con una sanción de tres años de suspensión de empleo y sueldo.
Castigo confirmado por el TSJA
Ahora, la Sala de lo Social del TSJA ha confirmado la sanción después de que la profesora recuerriera el expediente ante la Justicia. La sentencia, consultada por 'Informativos Telecinco' y dictada el 1 de julio de 2026, revoca la decisión del Juzgado de lo Social número 2 de Málaga, que en julio de 2025 había rebajado la sanción a solo seis meses por considerar desproporcionada la duración inicial. El fallo da así la razón a la resolución del rectorado de 5 de abril de 2024, que calificó los hechos como acoso sexual y acordó la suspensión de empleo y sueldo durante tres años.
La profesora que era contratada doctora adscrita al Departamento de Arte y Arquitectura y prestaba servicios en la UMA desde 2009. Según los hechos provados, todo comenzó en 2021 cuando comenzó a enviarle al móvil a su compañero fotografías de sus piernas, de ella tumbada, y después cartas de contenido amoroso y vídeos de sí misma desnuda y de carácter sexual explícito. El compañero le pidió en reitradas ocasiones que cesara en su comportamiento ya que le hacía sentir "realmente incómodo y violentado" y que se limitara estrictamente a mantener una relación exclusivamente laboral.
Tras su petición, la expedientada le escribió un mensaje que incrementó aun más la situación de incomidad de su compañero, en el que le expresaba frases como "No me olvido de ti. No podría y no quiero" o "besarte suavemente la boca, los ojos, tu nariz, sonreírte. Morder tu oreja. Acariciar tu espalda. Abrazarte con mis piernas. Amarte". Y demás, le anunciaba que seguiría: " Mañana te escribiré. Te quiero y mucho".
Fotos en la carpeta de la tesis
De esta dorma la conducta de la docente se prolongó en el tiempo. La sentencia recoge que entre enero de 2022 y marzo de 2023 la profesora continuó subiendo fotografías y vídeos íntimos en las carpetas compartidas en la espacio de trabajo con el denunciante.
Los archivos los copiaba en una carpeta unallamada "Art.ículos" y después otra bautizada como "Nube". Además, llegó a dejarle objetos envueltos para regalo en el cajonero de su despacho. Él intentó abandonar la carpeta dedicada a su tesis donde descubrió esos contenidos, pero no pudo porque ella era la administradora de la nube.
En marzo de 2022, el destinatario de estos contenidos solicitó formalmente la activación del protocolo contra el acoso sexual de la Universidad de Málaga. Hasta finales de ese mismo mes, la docente continuó colgando fotos y vídeos de sí misma desnuda.
Al año siguiente, a lo largo de marzo de 2023, la profesora continuó escribiendo en su cuenta de Instagram textos con alusiones, según al sentencia, que iban implícitamente dirigidas hacia el afectado. "No es por nada, pero que cosas mas bonitas te he dicho. Después de releer, se me ponía una sonrisa. Qué buen rollo da", decía.
De la sanción al juzgado
El expediente disciplinario fue incoado en mayo de 2023 y culminó, casi un año después, con la sanción de tres años a la profesora, al considerar los hechos constitutivos de una infracción disciplinaria muy grave de acoso sexual Para fijar esa duración, la Universidad de Málaga tuvo en cuenta "la intensidad, la reiteración y la continuidad" de la conducta de la docente, que se prolongó durante casi dos años pese a las advertencias recibidas.
La profesora no aceptó la sanción y presentó una demanda ante el Juzgado de lo Social número 2 de Málaga, que celebró juicio el 18 de junio de 2025. El juzgado estimó parcialmente su pretensión, considerando desproporcionada la duración de tres años y la redujo a seis meses de suspensión de empleo y sueldo.
La profesora pide una indemnización
El fallo de primera instancia fue recurrido por ambas partes. La trabajadora pedía que se anulara por completo la sanción y una indemnización de 110.000 euros por vulneración de derechos fundamentales, en concreto por menoscabo de su dignidad. La Universidad de Málaga, por su parte, recurrió para que se mantuviera la sanción inicial de tres años.
Ahora, el TSJA ha estimado el recurso de la Universidad de Málaga y ha desestimado el de la profesora sancionada. El tribunal considera que el juzgado de instancia se extralimitó al rebajar la sanción de tres años a seis meses una vez confirmada la calificación de la falta como muy grave, por lo que la decisión del rectorado estaba ajustada a derecho.
El fallo rechaza además los dos argumentos de la defensa. El primero sostenía que no hubo acoso sexual porque los archivos permanecían en una carpeta compartida sin remisión directa, una "disponibilidad pasiva" que, a su juicio, excluía la intencionalidad. El segundo alegaba vulneración del derecho al honor por una supuesta filtración del expediente, pero el TSJA los ha desestimado.