El riesgo de colapso de una torre de la muralla de Tossa de Mar obliga a cerrar dos terrazas: "Causaría un impacto mortal"

Unas redes cubren la Torre de Ses Hores para evitar desprendimientos
Unas redes cubren la Torre de Ses Hores para evitar desprendimientos. Ayuntamiento de Tossa
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GironaEl Ayuntamiento de Tossa de Mar (Girona) ha ordenado el cierre provisional de las terrazas de dos restaurantes situados junto a la Torre de Ses Hores de la muralla medieval al detectar un riesgo de colapso. También se ha establecido un perímetro de seguridad alrededor. "Había el riesgo de desprendimientos puntuales de alguna piedra por la degradación de la masa que une las rocas. Ahora son problemas estructurales, con fisuras, y no caería una piedra pequeña, sino un bloque entero de la corona de la torre. Sería de un gran tonelaje y causaría un impacto mortal desde unos 18 metros de altura", explica el alcalde de Tossa de Mar, Martí Pujals.

Una grave afectación que conocieron el 25 de junio, pese a las anteriores visitas de técnicos de diferentes instituciones. Ha sido cuando se iba a corregir la afectación detectada cuando se ha descubierto. Era una actuación preventiva para evitar las caídas puntuales de piedras por el mal estado de las juntas. Unos técnicos colocaron unas mallas protectoras, hechas a medida, en la Torre del Codolar, según lo previsto.

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En cambio, al acceder con técnicas de escalada, a una zona de la Torre de Ses Hores encontraron "una lesión estructural que no sabíamos. Este riesgo de colapso está diagnosticado desde ese día", concreta el alcalde. Un problema añadido, que no tenían detectado en una de las torres de la muralla y que ha obligado a tomar medidas de seguridad. "Lo que hace que se aguante tiene unas grietas que amenazan con que toda ella se desprenda con el riesgo de colapso inminente. Por eso no se deja pasar porque se puede caer", afirma Pujals.

Solución de emergencia

Un perímetro de seguridad vigilado muy de cerca por la Policía Local de Tossa de Mar, que supervisa los precintos en esa parte de la muralla, un lugar con gran afluencia de paso para los vecinos, los turistas y también los vehículos porque es el acceso al monumento, a la playa y a los restaurantes.

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Unas medidas que el consistorio va a mantener hasta que sepan cuál es el origen del mal estado de la torre y cómo puede resolverse. De momento, el Ayuntamiento de Tossa de Mar ha decidido una solución de emergencia, tras una reunión con los técnicos. "Se pondrán unas eslingas, como unas cintas reforzadas que tienen un mecanismo de tensión, que rodearán y presionarán la corona de la torre para que no se desprenda. Es presionar el cilindro hacia dentro para que no se expanda hacia fuera", detalla el alcalde. Una actuación, en las próximas horas, para evitar que las coronas de las dos torres no colapsen.

Una intervención en una muralla, que es patrimonio del Estado, en concreto del Ministerio de Cultura, al que el consistorio ha solicitado una reunión técnica "para que ellos hagan un plan de actuaciones de urgencia porque nos sobrepasa. Son más complejas de lo que se pensaban inicialmente. Ellos son los titulares y son quienes deberían hacerlo".

Para Pujals, "han sufrido un abandono de muchos años sobre quién era el titular y de quién era responsabilidad. Ha habido un lío administrativo entre instituciones. Ahora recibimos las consecuencias de ese abandono de uno de los monumentos más icónicos de Cataluña. Fue a principios de mayo de este año cuando el Estado admitió su titularidad. Nosotros lo habíamos descubierto en febrero. Se inscribió en 1973 y afectaba al Ministerio de Educación y Ciencia porque no existía el de Cultura y cuando se creó no se le trasladó y quedó en el limbo". Queda pendiente un Plan Director que redactará el Ministerio para establecer la rehabilitación integral. Unas obras que podrían tardar años en llegar.

Una situación que llega "en el peor momento del año" en una localidad turística como Tossa de Mar, en la Costa Brava. Por sus murallas, uno de sus emblemas, pasan cada día unos 15.000 visitantes en plena temporada de verano. Ahora, uno de sus tramos ha quedado cerrado por el riesgo de la situación. El alcalde asegura que "se está manteniendo informados a los vecinos y a los restauradores en todo momento".