Eclipse

Carme y Jaume, una pareja de cazadores de eclipses de Badalona desde hace 30 años: "Es el mejor espectáculo de la naturaleza"

Carme y Jaume cuentan los días para el eclipse solar total y tienen la maleta casi lista. Cedida
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BarcelonaCarme y Jaume cuentan los días para el eclipse solar total y tienen la maleta casi lista. "Muy nerviosa por el 12 de agosto. Es el acontecimiento de mi vida y lo digo con un nudo en la garganta. Es lo mejor que he visto dando vueltas por el mundo: un eclipse total de Sol. Y con la máxima ilusión porque, después de años sin viajar con mi marido por salud, pensar que esta vez viene ya es el sumun de mi vida. Iremos a Haza (Burgos). Si no hay una simple nube, lo podremos ver", confiesa Carme Lluís, de 77 años. "La ilusión es total. Algunos dicen: 'Visto uno, vistos todos'. No es así. Cada uno es diferente, sea por el entorno, por la luminosidad o por la compañía. Vamos con la Agrupació Astronòmica Sabadell desde 1994. Cada eclipse es una emoción indescriptible", asegura Jaume Sacasas, de 84 años.

Desde hace treinta años, esta pareja de Badalona persigue su sueño por los cinco continentes. "Somos cazadores de eclipses porque vamos por el mundo a verlos. Lo más importante es que, tanto si lo vemos como si no, nos abrazamos y lloramos. Es brutal. No hay palabras", cuenta Carme. Solo ella ha presenciado 16 eclipses totales de Sol y dos anulares. Jaume calcula seis totales y dos anulares.

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El primero fue en Bolivia, en 1994, "durmiendo en el autocar, a cuatro grados, en el altiplano. Nos atrapó la experiencia. No es presenciarlo, es vivirlo. No son vacaciones. Es viajar". Y de ahí, a recorrer el mundo. Entre los dos, hacen el repaso de memoria de los países: Bolivia, Hungría, tres veces Australia, Túnez, Islandia, Libia, la Antártida, Indonesia, Estados Unidos, Panamá, Kenia y Rusia.

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Un sinfín de recuerdos y aventuras acumulados durante años. "En Panamá, estuvimos en la selva del Darién, en tiendas de campaña y rodeados de cocodrilos. Vino el presidente del país, que estaba de campaña electoral. Era una zona de narcotraficantes y estábamos rodeados por el ejército. Incluso vino un barco de guerra de protección", recuerda Jaume. Otro momento que guardan es en la Libia de Muamar el Gadafi. "Hubo un eclipse de Sol a mediodía, espectacular, en pleno desierto. Ahí estaban los mejores científicos también. Gadafi montó unas tiendas de campaña ambientadas como Las mil y una noches", cuenta Carme.

Unos viajes inolvidables, que ni el mal tiempo estropea: "En las Islas Feroe estaba nublado. Es una lotería. En China lo vimos bajo la lluvia. Así que no vimos nada. En la Antártida, lo mismo".

"Se apagó el mundo y se encendió como una bombilla"

A la pregunta de cuál es el mejor que han presenciado, dudan. Carme apuesta por uno: "En abril de 2023 fui a Australia por menos de un minuto de eclipse. Tal vez fue de los mejores porque, en 59 segundos, se apagó el mundo y se encendió como una bombilla. Fue lo mejor de lo mejor".

Un breve espacio de tiempo en el que "oscurece. De repente, se hace el silencio, hay un viento de eclipse y baja la temperatura. Puedes ver el efecto del anillo de diamante, que es cuando está a punto de taparse del todo. Cuando está tapado, aparecen puntos luminosos alrededor de la Luna, que forman como una corona de brillantes, conocida como las perlas de Baily. Acaba la totalidad, se vuelve a ver el anillo de diamante y se hace de día. En ese tiempo te falta el aliento. Es muy impresionante y, sobre todo, emocionante", detalla Jaume, a quien desde los 14 años le fascina el firmamento. Se llegó a construir un telescopio de cartón y ha formado parte de varias agrupaciones astronómicas y ha dirigido un observatorio.

"Es el mejor espectáculo de la naturaleza"

Los dos lo tienen claro. La belleza de un eclipse solar supera a las auroras boreales o a una gran lluvia de estrellas: "Es el mejor espectáculo de la naturaleza". Tanto que las emociones se desatan: "Nos abrazamos y lloramos". Unos momentos inolvidables que recogen con su cámara fotográfica, pero esta vez Jaume "la pondré en vídeo. Lo disfrutaré a simple vista, con gafas protectoras homologadas", porque, cuando llega el momento de la verdad, "ese tiempo pasa volando".

Ya piensan en las siguientes maletas para vivir otro eclipse solar total. Será el 2 de agosto del año que viene en Tarifa. "Podrá ser más brutal, si no hay nubes, porque serán casi cinco minutos y sobre las 10.45 de la mañana", avanza Carme. Y no se quedan ahí. Aún preparan otro más. Será un eclipse anular el 26 de enero de 2028. "Hasta que podamos. Cuando te pica el gusanillo, ya no puedes dejarlo", concluye Jaume.