Se han realizado tres batidas en Tarragona y se han analizado 35 muestras de heces de perro
Las multas por no recoger los excrementos del perro aumentan con el uso de pruebas de ADN en varias ciudades
TarragonaTarragona tiene en marcha un sistema para acabar con los excrementos de perro abandonados en la calle. Un plan en el que se ha creado un censo genético canino obligatorio con el registro del ADN para identificar a los propietarios, que podrán sancionar con 100 euros de multa. "Todos queremos una ciudad más limpia, pero para conseguirlo es necesario combatir las conductas incívicas", explica la consellera de Limpieza del Ayuntamiento de Tarragona, Sonia Orts.
A finales de septiembre se inició la recogida de heces en la vía pública para compararlas con el censo genético. Durante las últimas semanas se han realizado tres batidas y, hasta ahora, se han analizado 35 muestras. Entre ellas, se ha obtenido el primer resultado positivo: se ha encontrado una coincidencia genética entre una muestra de excrementos recogida y un perro inscrito en la base de datos municipal.
La consellera Sonia Orts explica que "estamos muy contentos porque tenemos al 25% de la población canina en el registro genético. Por tanto, conseguir esta primera coincidencia con una cobertura todavía tan limitada es una noticia muy positiva y demuestra que el sistema empieza a ofrecer resultados desde las primeras actuaciones". Y añade: "Este resultado también refuerza la importancia de seguir avanzando en la incorporación de perros al registro municipal. A medida que aumente la cobertura, también aumentarán las posibilidades de identificación".
Recogida de muestras
La recogida de muestras se realiza siguiendo las indicaciones técnicas para garantizar que sean aptas para el análisis genético. El personal autorizado, como Guardia Urbana, personal municipal o técnicos de la empresa adjudicataria, obtiene la muestra de la capa superficial del excremento, utilizando material estéril de un solo uso, ya que es donde se concentran las células epiteliales que contienen ADN útil para el análisis.

Una vez recogida, la muestra se introduce en el vial correspondiente y se sella adecuadamente. También se identifica mediante un código único, integrado en el sistema municipal de trazabilidad, y se incorpora la información necesaria: ubicación, identidad del personal que ha realizado la recogida, fotografías pertinentes y acta de recogida. La elaboración del informe de análisis y comparación con los perfiles genéticos tiene un plazo de entre 15 y 30 días desde la obtención de la muestra.
Posteriormente, se transporta al laboratorio de forma segura, garantizando la integridad física del vial, la ausencia de contaminación externa y la existencia de un registro continuo que permita conocer dónde se encuentra la muestra y quién es responsable de ella en cada momento.

Los resultados obtenidos permitirán identificar si la muestra pertenece a un perro incluido en el censo genético municipal o detectar si corresponde a un perro no censado y, por tanto, sujeto a las medidas que establezca el Ayuntamiento, como campañas de regularización, requerimientos o inspecciones. La consellera de Limpieza destaca que "si detectamos el perfil de un perro que no está en nuestro registro, pero que infringe reiteradamente la normativa, podremos buscar a su propietario y sancionar la conducta incívica. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los perros tienen rutinas muy marcadas y suelen pasear por los mismos lugares y en las mismas franjas horarias cada día".
2.000 perros registrados
Este año, el Ayuntamiento de Tarragona ha puesto en funcionamiento el registro censal municipal de ADN canino, una herramienta prevista en la Ordenanza de protección, tenencia y venta de animales de la ciudad, con los objetivos de reforzar la tenencia responsable, proteger a los animales, mejorar la convivencia y la limpieza en el espacio público.
El registro de ADN canino permite identificar de manera única a cada perro mediante una muestra de saliva, un procedimiento totalmente indoloro que complementa la identificación mediante microchip. Esta herramienta facilita la localización de animales perdidos, abandonados o maltratados y, al mismo tiempo, permite identificar conductas incívicas relacionadas con la recogida de excrementos, contribuyendo a una ciudad más limpia y saludable.
Actualmente, se han recibido 2.141 solicitudes, de las cuales se han completado 2.015 altas en el censo desde su puesta en marcha. Los registros actuales representan aproximadamente entre el 16,8% y el 20,2% de la población canina, que se estima entre 10.000 y 12.000 perros.

