Cáncer

Mariano Barbacid renuncia a beneficiarse económicamente de su estudio del cáncer de páncreas: se desvincula de la empresa y las patentes creadas

Mariano Barbacid renuncia a beneficiarse económicamente de su estudio del cáncer de páncreas: se desvincula de la empresa y las patentes creadas
Mariano Barbacid, bioquímico español. Europa Press
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El bioquímico español Mariano Barbacid ha anunciado que se desvincula de la empresa y las patentes solicitadas para seguir probando su terapia frente al cáncer de páncreas, renunciando al mismo tiempo a beneficiarse económicamente de su estudio tras la controversia impulsada después de que la Academia de Ciencias de Estados Unidos lo retirase por “un conflicto de intereses relevante no revelado al momento de su envío”.

En esa justificación de la academia estadounidense para la retirada de su artículo, se referían a que tanto el científico como otros firmantes no avisaron de que eran copropietarios con otros socios de la empresa Vega Oncotargets, fundada para desarrollar nuevas terapias contra el cáncer de páncreas. Por eso, ahora, representantes legales de Barbacid, mediante un comunicado, han señalado que se desvinculará de esa entidad “por completo”, así como de “la titularidad de dos solicitudes de patentes pertenecientes al CNIO”.

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Mariano Barbacid insiste en que no buscaba enriquecerse: “Nada más lejos de la realidad”

Tras el revuelo originado, –con titulares apuntando a que recaudó fondos de donantes durante mes y medio pese a que ya sabía, desde el 12 de marzo, que su estudio del cáncer de páncreas estaba retirado, como avanzaba El País–, Barbacid no ha dejado de defenderse subrayando que “no existió mala fe ni voluntad de ocultación”.

En esa línea, en el nuevo comunicado anunciando la desvinculación de Vega Oncotargets, el bioquímico, a través de un despacho de abogados, insiste en su rechazo a querer enriquecerse a través de esa compañía: “Nada más lejos de la realidad”, apostilla, recalcando que, para evitar “insinuaciones sin fundamento”, ha anunciado el cese de su vínculo empresarial con la misma.

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En esa línea, devolverá las acciones con la empresa, “valoradas en 750 euros”, y se desvinculará también de las citadas patentes, “independientemente de su nulo valor”.

Al respecto, explica que su decisión deriva de “una campaña mediática de insidias sin fundamento” con la que, según aduce, se ha intentado vincular su proyecto con “un ánimo espurio de enriquecimiento”, algo que insiste en negar tajantemente.

El estudio de Barbacid contra el cáncer de páncreas

Presentada en enero en rueda de prensa, la investigación de Barbacid apunta a la utilidad en modelos experimentales de una triple combinación terapéutica contra el adenocarcinoma ductal de páncreas, que representa la mayoría de los tumores de páncreas.

Dicha estrategia, concretamente, ataca tres puntos clave del tumor: KRAS, que es la mutación que inicia el cáncer de páncreas, EGFR y STAT3, proteínas implicadas en la señalización celular que promueven la proliferación, supervivencia y crecimiento del tumor.

Durante la investigación, según los implicados, logró una "regresión significativa y duradera" de los tumores y, además, no provocó "toxicidades significativas" en los animales.

La investigación con la triple terapia, no obstante, se utilizó en modelos de ratones y no ha dejado de estar en el foco. En primer lugar, por la forma en la que se presentó y se hizo público: era un estudio con 45 ratones que decían ‘curados’ del tumor, lanzado en diciembre en la revista de la academia norteamericana, de la que el bioquímico es miembro. Sin embargo, como recoge El País, esto pasó desapercibido durante casi dos meses, hasta que junto a la fundación privada CRIS contra el cáncer, llevaron a cabo una rueda de prensa multitudinaria en la que anunciaron los resultados.

Aunque era un estudio preclínico, con ratones y sin impacto estrictamente inmediato, los resultados de la investigación comenzaron entonces a extenderse, generando titulares y expectativas exageradas que sugerían el descubrimiento de la cura del cáncer de páncreas. Todo ello pese a que aún ni se había probado en humanos.

En ese proceso, y en pleno revuelo mediático, la fundación logró una recaudación que hoy supera los tres millones de euros. Todo mientras la  Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos 'PNAS' retiraba el estudio la pasada semana señalando que Mariano Barbacid, miembro de la Academia, y dos coautoras del estudio, Vasiliki Liaki y Carmen Guerra, tienen intereses financieros en Vega Oncotargets, de los que no informaron en su artículo.

Por eso, subrayaban que la política editorial de 'PNAS' establece que "los miembros de la Academia que tengan un interés contrapuesto, financiero o de otro tipo, que pudiera considerarse que influye significativamente en su objetividad o que crea una ventaja competitiva injusta para cualquier persona u organización vinculada a la investigación, deben enviar su trabajo como una presentación directa".

Por todo ello, el estudio fue retirado, con el revuelo creciendo junto al hecho de que se supiese que Barbacid, junto a sus dos compañeros, solicitó una patente de explotación comercial de su terapia experimental, si siquiera llegase a término.

Aunque distintos expertos señalan que el trabajo es realmente prometedor, aún solo arroja resultados preliminares que tienen que ser probados en humanos.

Entre tanto, Barbacid, que ha dicho que se le “olvidó mencionar los vínculos con Vega Oncotargets” descartando cualquier “mala fe”, recalcó que “todos los fondos recibidos”, –los cuales se siguieron recaudando incluso tiempo después de saber de la retirada del estudio–, “serán exclusivamente dedicados a generar nuevos inhibidores que tengan las propiedades farmacológicas óptimas para poder ser aplicados a los pacientes de cáncer de páncreas en los próximos dos o tres años”.