El periodista David Jiménez, testigo del despegue del cohete de la misión 'SMILE': "Ha sido emocionante"

El lanzamiento del cohete Vega-C inaugura la misión para desentrañar los secretos de las tormentas solares
El periodista de Informativos vive en directo el despegue desde la base espacial en el Puerto Europeo de Kurú, en la Guayana Francesa.. Informativos Telecinco
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El cohete Vega-C ha despegado, este martes, desde el puerto espacial europeo de Kurú (Guayana Francesa) con Smile, una misión de la Agencia Espacial Europea y la Academia de Ciencias China que el periodista David Jiménez ha definido de "emocionante". La iniciativa científica buscará investigar las tormentas solares y las perturbaciones resultantes en la Tierra, conocidas como tormentas geomagnéticas.

El periodista de Informativos Telecinco, nos ha enseñado la sala en el puerto espacial de Kurú, desde donde un centenar de investigadores y científicos han monitorizado la operación que ha tenido un exitoso resultado para la expedición con marca europea y participación china.

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Subido a la amplia terraza del centro ubicado en la Guayana Francesa, nuestro reportero, ha podido ver el despegue del cohete Vega-C, cuyo lanzamiento, inicialmente previsto para el 9 de abril, se había pospuesto por un problema técnico que finalmente fue resuelto y permitió el despegue a las 3:52 hora GMT (00:52 hora local de Kurú).

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La misión Smile investigará la interacción entre el Sol y la Tierra

La misión científica, definida Smile ayudará a comprender mejor la interacción entre el Sol y la Tierra, observando el campo magnético terrestre en rayos X.

La misión, que completará una vuelta alrededor de nuestro planeta aproximadamente cada dos días, estudiará cómo responde la Tierra al viento solar y mejorará la comprensión y predicción de las tormentas solares y geomagnéticas, y en general la meteorología espacial, que describe las variaciones en el entorno entre el Sol y la Tierra.

La importancia de su estudio se debe a que esta puede tener un impacto real en las actividades humanas, por ejemplo en los sistemas satelitales, y suponer un riesgo para los viajes espaciales. Las tormentas geomagnéticas son perturbaciones del campo magnético de la Tierra, que duran desde varias horas hasta incluso algunos días. Se producen por un aumento brusco de las partículas emitidas en las erupciones solares que alcanzan la magnetosfera.

La frecuencia con que estas se generan está relacionada con los períodos de la actividad solar, de unos 11 años de duración y que se conocen como ciclos solares.

Smile, según sus responsables, será esencial para mejorar los modelos de predicción de las tormentas solares/geomagnéticas y para proteger mejor las infraestructuras tecnológicas.

Para ello utilizará cuatro instrumentos que se complementan; son claves el generador de imágenes de rayos X suaves (SXI), dirigido por la Agencia Espacial Europea, y el generador de imágenes ultravioleta de auroras (UVI), liderado por la Academia de Ciencias China.

El primero, cuya tecnología está inspirada en los complejos ojos de las langostas, tomará fotografías de la magnetosfera para ver cómo el escudo magnético de la Tierra nos defiende de los peligros del Sol.

Smile también observará las auroras boreales a nivel global. El instrumento UVI, que también tiene contribuciones de la ESA, servirá precisamente para grabarlas y ver cómo la interacción entre el viento solar y la magnetosfera influye en ellas. Este generador de imágenes ultravioletas, Smile será la primera misión en tomar fotografías y vídeos de las auroras durante 45 horas seguidas.

Los otros dos instrumentos son el analizador de iones ligeros (LIA) para la recolección de partículas del viento solar con dos sensores y el magnetómetro (MAG) para medir el campo magnético que transporta el viento solar; ambos dirigidos por la Academia de Ciencias China.

Por la parte europea participan 12 países, entre ellos España. El contratista principal del módulo de carga útil -pieza clave que alberga los cuatro instrumentos científicos- es Airbus España; y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) participó con el desarrollo de una pieza esencial del instrumento que permitirá observar en rayos X la interacción entre el viento solar y el campo magnético terrestre.