El origen de los murciélagos ocurrió en Europa hace 65 millones de años: un estudio científico analiza su resistencia a enfermedades raras

Los murciélagos representan una quinta parte de los mamíferos. EP
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El mayor estudio científico sobre los murciélagos realizado hasta la fecha ha revelado que estos pequeños mamíferos tienen su origen en Europa. Se trata de un estudio internacional en el que han participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Granada.

Estudios anteriores habían señalado que el origen de estos animales se situaba en Asia, África o América. Sin embargo, la investigación publicada en Nature ha situado su origen en Europa, desde donde se extendieron al resto del planeta. Además, el mismo estudio ha revelado que algunas de las características básicas de los murciélagos como la ecolocalización y el vuelo surgieron al inicio de su evolución y que los descubrimientos realizados son fundamentales para estudiar la longevidad y resistencia a las enfermedades que caracteriza a estos animales.

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Pese a su pequeño tamaño, los murciélagos son uno de los mamíferos más extraordinarios de la Tierra. Esta especie representa una quinta parte de todos los mamíferos vivos y tienen algunas de las características fisiológicas más curiosas. El uso de la ecolocalización para orientarse y cazar sumado al hecho de que son los únicos mamíferos capaces de realizar un vuelo propulsado, son elementos que los diferencian de otros animales. Por otra parte, su existencia supone un papel fundamental para el mantenimiento y equilibrio de ecosistemas ya que se encargan entre otras cosas de polinizar plantas, dispersar semillas y consumir insectos. Su resistencia a las enfermedades y su sorprendente esperanza de vida también son características que llaman la atención de los investigadores.

La investigación en la que participa el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, ha dado respuestas a muchas de las preguntas que los expertos llevan décadas tratando de responder.

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Un estudio pionero en la reconstrucción del genoma de un mamífero volador

"Es la primera vez que se reconstruye el genoma de un mamífero capaz de volar y lo que hemos creado es un recurso genómico que proporciona a los científicos el primer marco evolutivo sólido para investigar los genes que subyacen a estos rasgos. Un trabajo que podría, en última instancia, aportar información a la investigación sobre el envejecimiento, la inmunidad y la resistencia a las enfermedades en humanos", contextualiza el investigador del MNCN, Ismael Galván.

Este estudio ofrece respuestas a muchas de estas preguntas que llevan tanto tiempo sin resolverse. "Los murciélagos son uno de los mayores experimentos de la evolución. Este extraordinario recurso genómico, fruto de años de cooperación internacional dentro del proyecto Bat1K, nos permite por fin comprender cómo evolucionó su notable biología", afirma la profesora Sonja Vernes, de la Universidad de St. Andrews (Escocia).

Por su parte, la profesora Liliana M. Dávalos, de la Universidad de Stony Brook (Nueva York), explica que el enfoque que han utilizado para modelar conjuntamente la evolución de especies fósiles y vivas "permite hacer lo que otros métodos no pueden: identificar el grupo más antiguo de murciélagos fósiles teniendo en cuenta los datos genómicos, y descubrir cuándo y dónde se originaron los murciélagos".

Se han analizado una gran cantidad de datos sobre los murciélagos

Los datos obtenidos han permitido confirmar que el origen de los murciélagos está en Europa y que posteriormente se extendieron a África antes de expandirse por Asia, América y Australia. "Lo extraordinario es que, tras décadas de investigación y hallazgos contradictorios, por fin disponemos de un árbol filogenético sólido que ahora podemos utilizar para comprender cómo evolucionaron estas especies. También contamos con los genomas para descubrir la base molecular de sus adaptaciones y saber dónde se sitúan los murciélagos fósiles en este árbol", afirma la profesora Emma Teeling, del University College de Dublín.

El hallazgo se ha logrado gracias a la gran cantidad de datos estudiados y a las nuevas tecnologías científicas: "Hemos logrado reunir la mayor colección de genomas de murciélagos de alta calidad hasta la fecha, que abarca 103 especies y representa a cada una de las 21 familias de murciélagos reconocidas actualmente", destaca Galván. El profesor Michael Hiller, del Instituto de Investigación Senckenberg de Fráncfort, ha explicado que se utilizan "técnicas de secuenciación de ADN de última generación y métodos computacionales para generar y comparar estos genomas e identificar los genes que contienen". "Además, hemos combinado esos datos con 44 fósiles de murciélagos procedentes de todo el mundo para reconstruir la historia evolutiva de los únicos mamíferos voladores del mundo", añade.

Hay más de 1.500 especies de murciélagos, cada una con características únicas

Para la creación de este conjunto de datos se han recogido muestras de murciélagos de todo el mundo a lo largo de décadas, incluidos representantes de algunas de las familias de murciélagos más raras y singulares, que se encuentran en los lugares más remotos: los diminutos murciélagos abejorro de Tailandia y Myanmar, considerados por muchos como el mamífero más pequeño de la Tierra; los murciélagos de pies ventosos de Madagascar, que tienen ventosas que utilizan para aferrarse a hojas lisas; y uno de los pocos mamíferos autóctonos de Nueva Zelanda, el murciélago de cola corta menor, que usa sus alas plegadas a modo de patas delanteras para desplazarse por el suelo del bosque.

Descubrir que la posición evolutiva del murciélago fósil del género Vielasia (un ancestro de los murciélagos modernos) está en la rama más antigua del árbol genealógico indica que la ecolocalización y el vuelo propulsado (dos características definitorias de su biología) se establecieron cerca del origen del grupo, lo que ayuda a explicar su extraordinario éxito evolutivo a lo largo de 65 millones de años.

"Haber procesado todos estos datos aporta un recurso para que la comunidad científica investigue las variaciones genómicas, desde cambios en una sola base hasta la ausencia de cientos o miles de bases en un linaje que pueden estar presentes en otro, que han dado lugar a la enorme variedad de murciélagos con los que compartimos el planeta, así como los orígenes de sus características únicas. Es una base para rastrear el origen genético de estos rasgos, cuya relevancia va mucho más allá de los murciélagos", concluye el profesor David Ray, de la Universidad Tecnológica de Texas.