La presencia de ciervos borrachos en Francia activa la alerta en las zonas rurales: se comportan así tras comer frutas fermentadas
Estos animales se ven afectados principalmente durante la primavera y pueden causar ciertos problemas al perder el control
Esta reacción parecida a la embriaguez dura pocas horas, pero puede ser peligrosa
En Francia se ha alertado del peligro que podría suponer el encontrarse ciervos borrachos, llamados así por la sensación que estos animales experimentan ante la ingesta excesiva de brotes, remolachas y frutas fermentadas.
Estos animales se ven afectados principalmente durante la primavera y pueden causar ciertos problemas al perder el control y llegar a cruzar carreteras, impulsados por la hiperactividad que el consumo de dichas plantes genera en ellos.
Comportamiento imprevisible
La Policía rural de Francia ya ha advertido de la presencia de estos ciervos descontrolados e imprevisibles por el consumo excesivo de cultivos ricos en azúcares. Estos alimentos fermentan en su estómago y generan en ellos unas reacciones que les hacen parecer como borrachos por la intoxicación etílica que sienten parecida a la de los humanos.
Además de en Francia, esto también ocurre en lugares como la República Checa, donde se ha advertido de la presencia de corzos peligrosamente intoxicados por comer remolachas fermentadas.
Esta reacción parecida a la embriaguez dura pocas horas, pero puede ser peligrosa, ya que los animales pueden llegar a actuar de forma violenta, atacando con patadas y pezuñas en caso de sentirse acorralados o confundidos.
Síntomas comunes
Entre los síntomas que la ingesta de estas plantas puede causar en los ciervos, se encuentran la desorientación y falta de rumbo, lo que genera que los animales corran sin control y puedan aparecer en zonas residenciales o lejanas a su entorno natural.
Los comportamientos erráticos parecidos a los de la embriaguez humana, hacen que caminen tambaleándose, que se queden quietos o que se muevan de forma impredecible.
Cuando se encuentran bajo los efectos de los azúcares fermentados en su estómago, los ciervos se sienten atraídos por las luces de los coches y tratan de cruzar calles a pesar del tráfico, lo que puede ser muy peligroso tanto para el animal como para la persona al volante.
Recomendaciones
Ante este estado impredecible de los ciervos es importante mantener una distancia prudente de seguridad, tratando de no acercarse a ellos ni tocarlos.
En caso de encontrarse en presencia de un ciervo borracho, también se recomienda llamar a las autoridades, contactando rápidamente con los bomberos, policía local o agentes forestales, para que gestionen la situación y devuelvan al animal a su hábitat.
Si se está circulando por zonas rurales o boscosas durante la primavera en las que haya posibilidades de encontrarse con uno de esos ciervos, es muy importante mantener la precaución al conducir, manteniendo la atención en la carretera ante la posible aparición de uno de estos animales.