Juegos Olímpicos

Loida Zabala, nueva subcampeona de Europa en halterofilia paralímpica con un cáncer incurable, tiene una alarma en el móvil que dice "Sigo viva"

Loida Zabala gana la plata europea en halterofilia paralímpica
Loida Zabala gana la plata europea en halterofilia paralímpica. Instagram (@loidazabala)
  • La extremeña fue diagnosticada en 2022 con un cáncer incurable con el que le dijeron que sería imposible llegar a los Juegos

  • Audrey Pascual, oro en el supergigante: "No me habría gustado nacer con piernas"

Compartir

La deportista Loida Zabala, celebra su puesto como subcampeona de Europa en halterofilia paralímpica, una medalla que demuestra la fortaleza de la joven nacida en Losar de la Vera, Cáceres. La extremeña fue diagnosticada con un cáncer incurable con el que le dijeron que sería imposible llegar a los Juegos. A día de hoy, Zabala muestra su plata al mundo.

Con 38 años y una cuenta atrás dada por los médicos, Loida vive en el presente, agradeciendo cada momento de su vida y con una alarma programada en el móvil que le dice: "Sigo Viva".

PUEDE INTERESARTE

Una victoria más

La deportista consiguió ser subcampeona con un mejor levantamiento de 105 kilos, nueva plusmarca nacional de la categoría, consiguiendo ser subcampeona de Europa, subcampeona Open, subcampeona de Europa en total y subcampeona Open en total. Con ello, no se baja del podio, después de ser campeona continental hace cuatro años.

PUEDE INTERESARTE

Además, la de Losar de la Vera ya ha sido cinco veces paralímpica a pesar de tratarse del cáncer de pulmón que le diagnosticaron en 2022, participó también en la categoría de 73 kg, una superior a la que compitió en el pasado Mundial, 67 kilos.

Audrey Pascual, otra campeona ejemplar

Audrey Pascual, que a sus 21 años ha logrado la medalla de oro en la categoría de esquí, ya declaraba a sus trece años que lo que "más le gustaba" era "esquiar", ya que, gracias a este deporte que le descubrieron sus primas, se siente "libre, ya que no tengo que depender de nadie".

Pascual, que nació sin tibias por una malformación congénita poco frecuente, tenía el sueño de llegar a los Juegos Olímpicos, algo que no solo ha cumplido, sino que ha conseguido un histórico oro en el supergigante paralímpico.

"Yo ya le dije a mi madre que yo quería esquiar y que aunque sea me ponía las botas en las prótesis y me bajaba la cuesta", declaraba la deportista madrileña.

El primer puesto conseguido en la prueba del supergigante, se suma al segundo podio que consiguió tras ganar la plata en descenso, quedándole por delante tres pruebas más.

Pero no es el único deporte en el que destaca. Hace dos años también fue campeona del mundo de surf. "No me habría gustado nacer con piernas porque hubiese tenido una vida completamente distinta".

El oro ganado se lo ha dedicado a su abuelo Aniceto, que siempre le decía que era la número uno y el tiempo, ha demostrado, que no se equivocaba.