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Iván Helguera: del Bernabéu a buscar terrenos y vender edificios, con hijos tenistas y cinco meses en los banquillos

Iván Helguera con su mujer y su hijo
Iván Helguera con su mujer y su hijo. Gtres
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Iván Helguera Bujía nació el 28 de marzo de 1975 en Santander. Es hermano del también futbolista profesional Luis Helguera y alcanzó su madurez deportiva en el Real Madrid, donde permaneció durante ocho temporadas. En ese periodo conquistó tres campeonatos de liga, dos Ligas de Campeones, dos Supercopas de España, una Supercopa de Europa y una Intercontinental.

Su trayectoria incluyó también pasos por la AS Roma, el RCD Espanyol, donde Marcelo Bielsa le reconvirtió en central, un cambio clave de su carrera, y el Valencia CF, donde dejó el fútbol profesional en diciembre de 2008 tras una serie de desencuentros con Unai Emery. Al anunciar su retirada, expresó su deseo de dedicarse al ciclismo.

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Su paso por los banquillos: cinco meses y una destitución

El ciclismo no fue la única vida paralela que exploró. El 26 de mayo de 2020, doce años después de su retirada como futbolista, se hizo oficial su fichaje como entrenador del Las Rozas Club de Fútbol, del Grupo I de la Segunda División B de España, en lo que era su debut absoluto en los banquillos. La experiencia duró lo que tardó el marcador en dejarle en evidencia: fue destituido al haber sumado un punto de doce posibles y estar en la cola del grupo, en noviembre de 2020. 

En aquellos mismos días de noviembre, las crónicas deportivas ponían en paralelo el liderato de Xabi Alonso en la Real Sociedad B con la destitución de Helguera en Las Rozas. Dos excompañeros en el Madrid galáctico, dos caminos divergentes en los banquillos. Desde entonces, Helguera no ha vuelto a ejercer como entrenador

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El ladrillo como segundo partido

Donde sí ha encontrado su lugar es en el sector inmobiliario. Tras retirarse del fútbol, Helguera comenzó una nueva vida como agente inmobiliario, aprovechando los conocimientos en finanzas de su mujer.

En el podcast Offsiders, al ser preguntado directamente cómo ha organizado sus finanzas tras dejar el fútbol, su respuesta fue tan directa como reveladora: "La inmobiliaria, a lo largo de los años, es lo único que no pierde mucho, así que buscamos terrenos, vendemos edificios, tenemos hoteles… un poco de todo y no nos va nada mal."

Esa frase resume un modelo basado en diversificar dentro del propio sector. No se limita a comprar pisos para alquilar, sino que participa en distintas fases del negocio: adquisición de suelo, desarrollo de proyectos, explotación hotelera y venta de edificios ya revalorizados. De hecho, reconoce que hubo un proceso de aprendizaje consciente. 

IVÁN HELGUERA Y LORENA CASADO

Dedicó "dos años a estudiar sobre los mercados financieros" para no depender solo de la intuición. Y lanzó un mensaje que liga su trayectoria personal a una reflexión más amplia: "No es tan complicado generar ingresos como la gente piensa, el problema es que en España hay un gran déficit en la educación financiera." También avisa sobre lo que ha visto en su entorno: ha observado a muchos compañeros que "no han sabido transformarse y planificar financieramente su futuro", y contrapone ese caso al suyo.

Su discurso se aleja del tópico del exfutbolista que derrocha sin medida. Aplica al dinero la misma disciplina que aplicaba al entrenamiento.

Lorena, Lucca y Enzo: familia de tenistas

En septiembre de 2025, Helguera hizo una excepción a su habitual discreción y apareció ante los fotógrafos en el estreno de El cautivo, la nueva película de Alejandro Amenábar. Lo hizo acompañado de su mujer, Lorena Casado, y de su primogénito Lucca, de 19 años, que apunta maneras como joven promesa del tenis.

Lorena Casado fue periodista deportiva. Se casaron el 9 de julio de 2004 en la iglesia de San Pedro Apóstol, en la localidad cántabra de Noja, con banquete en el Palacio del Marqués de Albaicín. Al enlace acudieron más de 300 invitados, entre ellos los entonces futbolistas Manolo Sanchís, Emilio Butragueño, Aitor Karanka, Michel Salgado y el francés Claude Makelele.

Tienen dos hijos, Lucca y Enzo, de 19 y 17 años. Ninguno ha seguido los pasos de su padre en el fútbol. "Juegan al tenis, lo hacen bien y, bueno, es un deporte complicado, pero les gusta", contó Helguera. "La verdad es que ya tienen una edad en la que podrían estar haciendo otras cosas y, sin embargo, practican deporte; para mí eso es maravilloso."

Helguera ha reconocido que se sufre mucho como padre de dos jóvenes tenistas y que a veces, cuando juegan, tiene que marcharse de la pista. Su objetivo es claro: "Ellos quieren competir y lo hacen bien, pero yo lo único que quiero es que hagan deporte. A todos nos gusta ganar y que nuestros hijos sean unos fenómenos y puedan llegar arriba, pero en el tenis es muy complicado."

Y cerró con una frase que resume dos vidas en pocas palabras: "Yo conseguí mi sueño, ser futbolista profesional y jugar en un equipo tan grande como el Real Madrid. Ahora les toca a mis hijos, que los dos juegan al tenis, luchar por conseguir sus sueños y, si no, pues que disfruten del deporte."