El Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) y la cuota de solidaridad son dos herramientas que están en vigor de cara a sufragar las pensiones de la generación 'baby boom'
Sube el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) tras el nuevo decreto aprobado en España: así queda en las nóminas
El sistema público de pensiones afronta una década marcada por la jubilación de la generación del 'baby boom' y por la necesidad de reforzar sus ingresos para garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Para lograr este objetivo comprometido con la Unión Europea, el Gobierno ha confirmado que el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) seguirá aumentando en los próximos años y que la cuota de solidaridad, aplicada a los salarios más altos, también se incrementará.
El Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) debería de desaparecer en 2050
El MEI, vigente desde 2023, es una cotización adicional incluida en la nómina de todos los trabajadores que cotizan por jubilación. Su objetivo es reforzar el Fondo de Reserva y preparar al sistema para el aumento del gasto previsto entre 2022 y 2050. Actualmente se sitúa en el 0,9 % de la base de cotización, pero en 2027 subirá al 1 %. De ese porcentaje, el 0,83 % lo asumirá la empresa y el 0,17 % el trabajador, lo que supondrá una reducción de varios euros en la nómina mensual.
La subida supone que por cada 1.000 euros de salario bruto, la aportación total al MEI será de 10 euros mensuales. De esa cantidad, la empresa asumirá 8,3 euros y el trabajador 1,7 euros. Euronews ha realizado una aproximación de cómo afectará a nuestro salario esta subida. Así, un sueldo de 1.500 euros generará una aportación total de 15 euros, de los cuales 12,45 euros corresponderán a la empresa y 2,55 euros al trabajador. En salarios más altos, el efecto crece de forma proporcional: con 3.000 euros brutos, la cotización será de 30 euros (24,9 euros la empresa y 5,1 euros el trabajador), y con 5.000 euros ascenderá a 50 euros mensuales (41,5 euros y 8,5 euros respectivamente).
La Ley General de la Seguridad Social establece que el MEI continuará aumentando de forma gradual hasta 2029, cuando alcanzará el 1,2 %. A partir de 2030 se mantendrá en ese nivel hasta 2050, año en el que está prevista su desaparición. El incremento es progresivo y busca acompasar la entrada de nuevas generaciones en la jubilación con un refuerzo de ingresos que permita sostener el sistema sin necesidad de ajustes adicionales.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha detallado que el MEI ya ha aportado 10.976 millones de euros desde su entrada en vigor. Según las previsiones, generará 5.298 millones en 2026, un 20 % más que en 2025. Saiz ha defendido que esta cotización “fortalece el margen de respuesta del sistema” y demuestra que España ha optado por anticiparse al reto demográfico.
La cuota de solidaridad
A este mecanismo se suma la cuota de solidaridad, una cotización adicional que afecta únicamente a la parte del salario que supera la base máxima de cotización. No incrementa la futura pensión del trabajador, sino que busca que quienes cobran más aporten más a la Seguridad Social. Esta cuota estará vigente hasta 2045 y también subirá cada año.

Cómo se aplica la cuota de solidaridad
En 2027, los salarios que se sitúen entre la base máxima y un 10 % adicional cotizarán un 1,38 %. Los que superen entre un 10 % y un 50 % adicional pagarán un 1,5 %, mientras que las retribuciones que excedan el 50 % de la base máxima tendrán una cuota del 1,75 %. La distribución entre empresa y trabajador seguirá la misma proporción que en las contingencias comunes. Para 2026, la base máxima se fijó en 5.101,20 euros mensuales, aunque la cifra de 2027 no se conocerá hasta diciembre, cuando se publique el IPC de noviembre.
La cuota de solidaridad aportará este año 567 millones de euros, un 42 % más que el año anterior. Su crecimiento acompaña el aumento de las bases máximas y el buen comportamiento del empleo, que ha alcanzado más de 22,3 millones de afiliados. La ratio entre cotizantes y pensionistas se encuentra en uno de sus mejores registros, lo que contribuye a reforzar la estabilidad del sistema.
El gasto en pensiones también está monitorizado. Según el Modelo Integrado de Proyección del Gasto en Pensiones (INTegraSS), el gasto bruto medio se situará en el 14 % del PIB entre 2022 y 2050, una cifra que la ministra considera “asumible” y por debajo de las estimaciones de otros organismos. El informe proyecta un aumento del gasto hasta el 15,3 % del PIB en torno a 2050, coincidiendo con la jubilación de la generación más numerosa, para después moderarse hasta el 14,2 % en 2070.
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha concluido que la regla de gasto se cumple y que el gasto neto en pensiones se situará en el 13 % del PIB de media entre 2022 y 2050, por debajo del umbral del 13,3 % que obligaría al Gobierno a activar medidas adicionales. Para el Ejecutivo, estos datos confirman que la reforma está dando resultados tanto en términos de ingresos como de previsibilidad.

El sistema también afronta cambios en la edad de jubilación. En 2027, la edad legal ordinaria será de 67 años para quienes hayan cotizado menos de 38 años y 6 meses, y de 65 años para quienes superen ese periodo. La jubilación anticipada voluntaria quedará fijada en 65 años si no se alcanza ese tiempo cotizado y en 63 años si se supera. Además, continúa el despliegue del régimen dual para calcular la pensión, que permitirá elegir entre dos periodos de cómputo hasta 2037.

