La Policía se ha desplegado en la zona desde primera hora y finalmente, con la comisión judicial, ha procedido a la ejecución del desahucio
Desahucian y sacan en camilla a Maricarmen, de 87 años, en el barrio del Retiro de Madrid, pese al clamor y la indignación ciudadana
MadridLa tensión ha abierto paso a la indignación y el clamor ciudadano en las inmediaciones de la calle Alcalde Sainz de Baranda de Madrid, donde la Policía Nacional, con la comisión judicial y ante la determinación de la jueza, ha procedido a la ejecución del desahucio de Maricarmen, la vecina de 87 años que, tras 71 viviendo de alquiler en el domicilio, enfrentaba hoy el cuarto intento de desahucio. En el lugar, multitud de personas, algunas de las cuales acamparon durante la pasada noche junto al portal del edificio para expresarle su apoyo y oponer resistencia, el Sindicato de Inquilinos de Madrid ha denunciado la inacción del Gobierno y la intervención policial, que ha culminado ya la operación de desahucio de la octegenaria, a la que han sacado efectivos sanitarios en camilla después de que los agentes expulsasen primero a los concentrados en el exterior y el interior del inmueble.
Al grito de "¡no se marcha!" o "¡fuera fondos buitres de nuestros barrios!", los manifestantes habían hecho frente a los agentes desplegados en el lugar, clamando para que Maricarmen no fuese expulsada y bloqueando el acceso al inmueblo, pero finalmente la Policía se ha abierto paso en cumplimiento de la orden judicial dictada. La octogenaria, que heredó de sus padres un contrato de arrendamiento que se remonta a 1956, había estado pagando religiosamente el alquiler durante todo este tiempo, pero el fondo propietario del inmueble, Urbagestión Desarrollo e Inversiones, le reclamaba una cantidad mensual inasumible: 1.650 euros, de los 500 que pagaba; una cifra superior a su pensión.
Tensión por el desahucio de Maricarmen
Las autoridades se personaron desde muy pronto en la zona, donde ya una multitud congregada, con algunos habiendo pernoctado allí, se mostraban decididos a parar el desalojo. Al grito de “¡este desahucio lo vamos a ganar!”, "¡no se marcha!" o "¡fuera fondos buitres de nuestros barrios!", los manifestantes, –muchos de ellos convocados por el Sindicato de Inquilinas de Madrid– han hecho frente desde primera hora a los agentes desplegados, clamando para que Maricarmen no fuese expulsada. Sin embargo, con el desarrollo de la mañana, la Policía ha avanzado finalmente en cumplimiento de la orden judicial dictada por la jueza.
Ante la situación, el Sindicato de Inquilinas de Madrid, que ha ido informando en directo de la sucesión de acontecimientos, ha denunciado la inacción del PSOE y el Gobierno, así como la intervención policial para echar a la vecina madrileña.
Antes de que todo se precipitase, reclamaban que se esperase a que el recurso de la ONU se resuelva, pero finalmente, sin atender a estas peticiones, a alrededor de las 11:00 horas se avanzaba hacia la ejecución del desahucio.
Desde el sindicato, igualmente, han denunciado que las autoridades habían "echado a la prensa", "incumpliendo la libertad de prensa", cargando al mismo tiempo contra la delegación del Gobierno en Madrid.
Un desahucio frente a la lucha ciudadana y la pretendida ayuda de una escritora anónima
Frente a su polémico desahucio, con una subida de alquiler que supera su pensión tras siete décadas viviendo allí y “pagando religiosamente”, como había subrayado la propia Maricarmen, su esperanza estaba en la lucha ciudadana, –ante la cual se ha mostrado completamente emocionada–, y la aparición de una escritora anónima que se ha comprometido a pagar el alquiler el tiempo que haga falta para que la octogenaria no salga de la casa en la que lleva 71 años viviendo. Sin embargo, la propiedad no ha aceptado ni esta ni otras propuestas que se han puesto sobre la mesa, como ha precisado la abogada de la afectada.
“Quiero daros las gracias desde el fondo de mi corazón. Me habéis ayudado muchísimo. Yo no sé lo que pasará mañana, pero pase lo que pase, jamás olvidaré lo que me habéis ayudado durante todos estos años”, decía Maricarmen, muy emocionada, la pasada noche. Y hoy, en ese “mañana” del que hablaba desde una silla de ruedas, los concentrados han seguido junto a ella, ofreciendo resistencia hasta el último momento. De hecho, tras el desahucio, han seguido en la zona cargando contra lo ocurrido y han convocado otra concentración para extender el clamor y la protesta.
"Esto es un despropósito. El desahucio es ilegal y a esta señora no la pueden matar como la están matando", habían proclamado desde el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos madrileño instantes antes de que se produjese la imagen de Maricarmen desahuciada y sacada en camilla de la vivienda.

