Una madre que ha vivido tres selectividades explica cómo acompañar mejor a los hijos en esa etapa: "Ponemos demasiada presión"
Más de 300.000 alumnos se presentarán el año que viene a las pruebas de acceso a la universidad. Estos son los consejos de una madre -que ha vivido ya tres selectividades- para acompañarlos
Cómo ayudar a tu hijo a decidir bien qué quiere estudiar tras la PAU
Aún quedan muchos meses por delante, pero pronto estaremos hablando de las pruebas de acceso de la universidad (PAU), que serán en junio de 2027. El año pasado alrededor de 300.000 alumnos en España se examinaron, y solo quienes han preparado la selectividad saben que los nervios siempre pueden jugar malas pasadas. Aunque nueve de cada diez alumnos consiguen la nota deseada para acceder a una carrera universitaria, hay que esforzarse y prepararse, de eso no hay duda. Para ello queda todo el curso por delante. A partir de enero todo se intensifica y empieza la cuenta atrás y es cuando muchos estudiantes empiezan a experimentar los primeros nervios y agobios. ¿Y quiénes están ahí para acompañarles? Sus padres.
La selectividad ya no es solo un examen: es ansiedad, presión, discusiones familiares, horarios imposibles y adolescentes al borde del colapso, junto a padres que tampoco saben muy bien cómo sobrevivir al proceso. Lo sabe bien Berta Rubio, madre veterana de varias selectividades, que acaba de publicar un libro junto a su hija, Uma Reig, que actualmente es universitaria, aunque en el momento de escribir el libro se encontraba cursando Bachillerato. 'Cómo sobrevivir a la SELE' (VR, 2026) recoge reflexiones, herramientas emocionales, cuestionarios, testimonios reales y muchas dosis de ironía para los padres y futuros examinados. Concretamente, Berta ha pasado ya por tres, la suya y la de sus dos hijos, y lo que cuenta es que escribir el libro fue la excusa para intentar vivir un tercer bachillerato desde otro lugar, más divertido. "Para mí, el insight ha sido que “con humor todo pasa mejor”. Y ojalá lo hubiese sabido cuando yo hice la selectividad (parecía que se terminara el mundo, ¡y eso que yo solo necesitaba un cinco para estudiar lo que quería!). Creo que ponemos demasiada presión en los adolescentes, la verdad. Y no se trata de quitarle importancia a algo importante, pero la vida da muchas vueltas y se pueden tomar muchos caminos para llegar a un mismo lugar o se pueden elegir múltiples destinos; y creo que eso a veces nos olvidamos de recordárselo a los adolescentes, tanto las familias como el profesorado", explica a la web de 'Informativos Telecinco'.
En su opinión, la mejor manera de acompañar a los hijos durante los meses previos es manteniendo la calma, observando, reflexionando y actuando cuando sea necesario. "Ver qué necesita vuestro adolescente (ahora, antes de cada examen, hacia finales de curso, durante la selectividad…), ver cómo sois vosotros y, en función de ello, ver cómo podéis responder a esa necesidad. Y, a partir de aquí, hacer lo que buenamente se pueda. Por ejemplo, igual me doy cuenta de que soy muy exigente y que mi adolescente está en un bucle de estrés, así que quizá lo que necesitamos todos es bajar revoluciones…".
Además, aconseja que el estudiante se rodee de personas que le permitan desahogarse e intentar no perder el foco en otras facetas de la vida, es decir, no perder de vista las aficiones. "Hay adolescentes que se exigen mucho y a los que les hace falta un empujón para parar un ratito, y otros que necesitan estudiar cuatro horas del tirón sin que nadie estornude a menos de un kilómetro a la redonda. Lo recomendable, desde mi punto de vista, es saber adaptarse a las circunstancias, porque cada persona y cada momento son distintos", subraya Berta.
Por su parte, Uma Reig sugiere que es importante que no condicione la nota, ya que muchas veces no depende única y exclusivamente del estudiante. "Las notas de corte cambian cada año. Esforzaos al máximo y, después, tranquilidad: vuestro trabajo ya estará hecho y lo demás ya se verá. Id a examinaros confiando en vosotros mismos, porque si lo hacéis pensando que no vais a llegar, empezaréis a dudar de vuestras capacidades, y eso no os va a beneficiar en absoluto".
Consejos emocionales para padres
Si estudiaste para entrar en la universidad, sabes qué tipo de ansiedad sufren muchos adolescentes para conseguir buena nota y acceder a la carrera que desean. Esa presión les lleva muchas veces a generar conflictos en casa y expresar lo que sienten mal. Por ello en este periodo la comunicación es clave, pero también reflexionar acerca de lo que esperamos o no como padres de nuestros hijos. Muchas veces esa presión que ellos viven viene porque quieren demostrar a los padres lo mejor, y es ahí donde los padres pueden quitarles peso.
Por otro lado, es importante cuidar para poder cuidar a los demás. "Mientras todo gira en torno a tu adolescente —sus nervios, sus exámenes, sus horarios, sus dudas—, hay algo que suele quedarse en segundo plano: tú. Tú, que sostienes, organizas, recuerdas, acompañas, relativizas (o lo intentas); tú, que haces de amortiguador emocional aunque por dentro también tengas tus propios miedos, expectativas y cansancio. No puedes sostener si no tienes tu propia red de seguridad. Porque acompañar a tu adolescente en esta etapa no es solo una cuestión de logística o de paciencia, sino también un ejercicio emocional exigente. Y pretender hacerlo a solas, como si fueras el Llanero Solitario, es innecesario... y bastante imposible", aconseja Berta. Por esa razón, es útil también tener una red de personas en las que apoyarse durante esos meses y semanas más complicadas (una pareja, psicólogo si tienes normalmente, amigos y amigas, otros padres, etc.).
Durante los días previos a la selectividad podrían salir presión, control, exigencia, comparaciones, discursos y sermones interminables, y hasta dramatismo. Para sobrellevarlos, recomiendan momentos de desconexión en familia o soledad, mucho humor y risas, silencio en casa, muestras de afecto, mucha confianza -que puede demostrarse con libertar para escoger las horas de estudio o escucha sin juzgar-, cuidar mucho el lenguaje y crear un buen clima, en general.
En el libro 'Cómo sobrevivir a la SELE', además, proponen un sencillo ejercicio:
- Puedes empezar apuntando en un cuaderno lo que creas que todavía debes mejorar en la relación que tienes con tu hijo/a.
- Revisa todo aquello que quieras hacer de otro modo y añádelo a la lista de compromisos para con tu adolescente. Y después anota los pasos que necesitas para conseguir llevar a cabo dicho compromiso (pasos concretos y sencillos). ¡Si te marcas una fecha para cada paso es mucho más fácil seguir con el plan!l
Consejos para sobrellevar emocionalmente la selectividad para adolescentes
En este sentido, los estudiantes también tienen mucho que ver en encontrar el equilibrio mental durante este proceso. Estos son algunos de los consejos de los que pueden echar mano.
- No llevarse todo a lo personal. "Cuando actúen de manera injusta o incongruente, házselo saber desde la calma y vete tranquilamente a tu habitación; no vas a ganar nada echando leña al fuego".
- Explícales a tus padres cómo te sientes, qué te ocurre y qué necesitas.
- Pedir siempre es mejor que exigir, y eso vale en ambos sentidos.
- Cuenta con tus amigos para distraerte y desahogarte. Los amigos son un espacio de desconexión real.
- Si tienes un problema con tu familia, háblalo, y no lo dejes pasar.
- Si eres unas persona muy responsable, pide ayuda antes de colapsar.
- Si eres de los que deja todo para el último momento, puedes pedir que te den los empujones que te hagan falta, apuntarte a grupos de estudio o pedir ayuda a otros compañeros o a los mismos profesores.
- Intenta alimentarte bien y descansar lo necesario.
- Haz deporte o aquello que te hace feliz.
