Caen los dos decretos de vivienda en el Congreso: una derrota anunciada que será bandera electoral para Sánchez
El Congreso rechaza los dos decretos de vivienda propuestos por el Gobierno.
Última hora de la protesta por la vivienda| cae el primer decreto de vivienda con el voto contrario de Junts, PP y Vox
El Gobierno sufrió una derrota esperada, la crónica de una caída anunciada. Los dos decretos de vivienda cayeron en el Congreso. Un fracaso rotundo del Gobierno, que ha vuelto a poner de manifiesto su falta de mayoría para poder gobernar -sin presupuestos desde el inicio de la legislatura-, pero paradójicamente Pedro Sánchez lo puede convertir en la bandera de la campaña en un adelanto electoral que cobra fuerza ahora. Ya lo hizo con las derrotas en los comicios en las Comunidades Autónomas en una jugada que le salió bien con el miedo a Vox como bandera.
Los socios de izquierdas ven una oportunidad ahora -Podemos cambió su postura en horas y Sumar se reunió de urgencia para tener un candidato electoral-, sacado de los focos Ceuta, con el horizonte penal despejado y el caso de presunta financiación irregular del PSOE muy lejos de estar encima de la mesa. Es el momento ideal para aprovechar la ola de la calle que Pedro Sánchez ve a su favor en este caso. Antes de tomar una decisión, el presidente va a tomar el pulso a la calle, ver hacia dónde van las iras por la caída de los decretos y sus efectos.
El Pleno del Congreso ha rechazado este viernes el decreto ley de medidas sobre vivienda, incluyendo la prohibición de desahucios a personas vulnerables y la prórroga de los contratos de alquiler que vencen este año, con los votos del PP, Vox, Junts y UPN. Con ese resultado, el primer decreto ley de Vivienda que el Gobierno aprobó el pasado martes ha quedado derogado, con lo que su vigencia ha sido de poco más de 24 horas, las transcurridas desde su entrada en vigor a las cero horas de este jueves. El PP, Vox, Junts, PNV, Coalición Canaria y UPN han juntado sus votos para rechazar el decreto ley aprobado por el Gobierno para renovar automáticamente los contratos de alquiler y que obligaba al propietario a indemnizar al inquilino con doce mensualidades si decidía romper el contrato.
En el debate, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, había pedido a los grupos de oposición y especialmente a Junts que se movieran a la abstención para permitir la convalidación de la norma.
Pero fue el presidente del Gobierno, ya en campaña electoral, el que subió a la tribuna y de forma inesperada lanzó este mensaje amenaza al resto de diputados antes de votar: "La historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de lo que imaginan".
A instancias de PSOE y Sumar, la votación ha sido pública y por llamamiento, con lo que cada diputado se ha ido poniendo en pie desde su escaño para decir su voto a viva voz. El líder de Vox, Santiago Abascal, y algunos de sus correligionarios, han aprovechado para añadir también "No a la traición" o "No al gobierno corrupto".
Al final, el resultado ha sido de 172 votos a favor de PSOE, Sumar, ERC, Bildu, PNV, Podemos, BNG, CC y Compromís, frente a 178 del PP, Vox, Junts y UPN. "En consecuencia, queda derogado el decreto ley", ha zanjado la presidenta del Congreso, la socialista, Francina Armengol.
Crónica de una derrota anunciada
Una vez que PNV y Podemos dieron ayer su sí, todo dependía de Junts. A última hora de la noche, el partido de Puigdemont reunió de urgencia a su Ejecutiva y el no a los decretos fue por unanimidad. Poco antes de las once de la noche, llegaba la respuesta de Moncloa. A pesar de enfrentarse a la derrota, el gobierno decidió no retirar los textos y someterlos a votación. Populares y Vox hablan de oportunismo electoral.
Los de Puigdemont señalan al Gobierno. Le acusan de haberse alejado del acuerdo prácticamente cerrado hace unos días. Nogueras fue rotunda: "A nosotros no nos da miedo el chantaje ideológico de los extremos, un chantaje que a ustedes les ha arrastrado". En el centro de todo el debate han estado los 7 diputados de Junts a los que les han llovido las críticas, especialmente duras desde Esquerra. No podía faltar la performance de Rufián sacando un billete y unas llaves y poniendo a unos al lado del dinero y a otros al lado de los ciudadanos. Esa es la bandera electoral que busca Sánchez. Veremos si finalmente el pulso en la calle continúa. El Sindicato de Inquilinas dice que este sábado dejarán las acampadas y apostarán por una huelga general. La pregunta ahora es contra quién.