Amnistía Internacional denuncia nuevos casos de palizas, humillaciones y abusos de militares a migrantes en Ceuta y los eleva ya a un total de 50

La ONG ha denunciado en un nuevo informe otras 28 agresiones y también señala a la Policía Nacional y la Guardia Civil
Un vídeo grabado por vecinos ceutíes capta a un militar abofeteando varias veces a un migrante que dormía en la calle
CeutaUn nuevo informe de Amnistía Internacional revela nuevas agresiones a migrantes en Ceuta por parte de soldados españoles. La ONG, concretamente, ha denunciado ahora otros 28 casos de palizas, humillaciones y abusos, elevando así a un total de 50 los que están documentados, siendo algunos tan graves que podrían constituir torturas, según señalan.
Señalando igualmente la inacción del ministerio de Defensa, inciden en que las agresiones están avaladas con partes médicos, fotografías y testimonios, además pruebas de vídeo y audio, en distintos casos. Según el nuevo informe, publicado este mismo jueves, 18 de ellos han tenido lugar después del anuncio del Ministerio de Defensa de abrir una investigación interna a raíz de la primera denuncia de la ONG, pesquisas sobre las que la organización asegura no haber obtenido ninguna información por parte del Gobierno.
Amnistía Internacional denuncia nuevos casos de agresiones por parte de los militares y también de la Policía Nacional y Guardia Civil
Además de agresiones por parte de miembros de las fuerzas armadas, Amnistía Internacional, en su nueva publicación, llevada a cabo tras una nueva visita a la ciudad autónoma entre el 23 y el 26 de octubre, recoge siete casos de malos tratos por parte de la Policía Nacional y la Guardia Civil.
En el nuevo informe, la organización ha documentado en total diez casos más de torturas y trato cruel, inhumano o degradante, cuatro de ellos a menores, ocurridos con anterioridad al anuncio de una investigación por parte de Defensa, según aseveran.
De estos últimos, cuatro de los casos serían especialmente graves, tal como indican, subrayando que pueden constituir actos de tortura.
De acuerdo con la ONG, todos los casos siguen un patrón similar, que comienza por el secuestro y traslado en vehículo militar a zonas apartadas y el uso de bridas para inmovilizar las manos de las víctimas.
Eso fue lo que, según relata el informe, le ocurrió a M., un joven de 20 años que se ganaba la vida haciendo de mimo en las calles de Ceuta y al que condujeron durante 15 minutos a una zona apartada, donde quedó rodeado por 16 o 17 soldados que se rieron de él y le obligaron a quitarse toda la ropa.
Entonces, según denuncia la ONG, uno de los militares le grabó con el móvil y le ordenó que bailara. Después, como éste no consiguió reaccionar, le pegaron y uno de los soldados sacó un arma, la cargó y, apuntándole con ella, le espetó: "Como no bailes, te voy a enterrar aquí mismo".
Puñetazos, patadas, goles con porras y uso de táser en las agresiones a migrantes en Ceuta
Igualmente, la ONG ha documentado palizas y agresiones ocurridas después de la publicación de su primera investigación con puñetazos, patadas, golpes con porras y uso de táser por parte de militares, generalmente regulares, a personas que se encontraban indefensas durmiendo en la calle.
Ataques que han provocado fracturas de extremidades y órbitas de ojos, contusiones, heridas erosivas, hematomas en la zona lumbar o brechas en la cabeza compatibles con golpes de porra, entre otras lesiones que la ONG ha documentado gráficamente y con partes médicos y testimonios.
Ejemplo de ello, señala Amnistía Internacional, es el caso de R., que el pasado 24 de octubre se despertó cuando dormía en la carretera de Sidi Embarek por el contacto de un arma táser en el pecho, con la que le dieron varias descargas que le provocaron mareos, vómitos y su desvanecimiento.
También el del tunecino M., de 40 años, que se encontraba a las siete de la mañana durmiendo en playa Benítez con otros tres chicos marroquíes cuando llegaron cuatro soldados y le dieron puñetazos en la cara hasta hacerle un moratón que le dejó durante dos semanas sin la visión de un ojo, según indica la ONG.
Además, entre las víctimas también están migrantes menores de edad, denuncia Amnistía Internacional, señalando que algunos de ellos han relatado abusos por parte de militares como porrazos mientras duermen en la calle, robos y rotura de móviles y otras pertenencias, incluida su documentación, así como amenazas, agresiones y humillaciones.
Así, en el informe reseñan el caso de A Z., de 17 años, al que según afirman unos soldados le dieron en la cabeza con la porra, por lo que recibió diez puntos en el hospital, y a M., de 15 años, le intentaron romper la pierna golpeándola en sentido contrario a la articulación.
Cuando preguntó sus agresores por qué le rompían el móvil, su único medio para hablar con su madre, le dijeron que o se callaba o le rompían a él también, según señala la denuncia de Amnistía Internacional.
Amnistía internacional pide una investigación pronta, imparcial y exhaustiva
En su publicación, la organización además cuestiona la actuación policial en la sede de la ONG No Name Kitchen el 22 de octubre y la "atribución falsa" de haber proporcionado espray pimienta a migrantes como parte de una escalada para "acallar a quienes ayudan y proporcionan ayuda humanitaria".
Además, arremeten contra la posición "especialmente preocupante" de la Fiscalía de Ceuta en este caso, que solicitó prisión provisional para dos activistas, actitud que "contrasta radicalmente con la falta de proactividad" en la investigación sobre las torturas y malos tratos por parte de militares.
Así, la Amnistía Internacional pide una investigación pronta, imparcial y exhaustiva sobre los abusos documentados, "apartando de forma cautelar" a los militares implicados y determinando las responsabilidades penales y disciplinarias correspondientes. Lo reclaman, además, asegurando que, tras consultar a la Fiscalía de Ceuta y al Ministerio del Defensa, la organización no tiene constancia de que haya ningún soldado concreto investigado o apartado del servicio ni que se haya dado protección contra posibles represalias a víctimas o testigos de estas "violaciones de derechos humanos".