Cuánto dinero recibirán los partidos por cada voto y escaño conseguido el 29N
Cada diputado o senador electo supone 21.167,64 euros para su partido, y cada voto al Congreso, 81 céntimos, siempre que la lista logre escaño
Cuánto se cobra por estar en una mesa electoral en 2026
La noche del 29 de noviembre, junto al reparto de escaños, se decide otro reparto que apenas ocupa espacio en los gráficos y los noticiarios: el del dinero público con el que el Estado compensa a los partidos por lo que gastan en campaña. Las cifras quedaron fijadas por la Orden HAC/1062/2026, de 7 de octubre, del Ministerio de Hacienda, publicada en el BOE al día siguiente. Llegó dos días después del Real Decreto 806/2026, que disolvió las Cortes y convocó las elecciones. La ley obliga a Hacienda a aprobar estas cantidades en los cinco días siguientes a la convocatoria.
Lo que vale un escaño
Cada escaño obtenido en el Congreso o en el Senado da derecho a 21.167,64 euros. La cifra es la misma que en 2016 y que en los comicios de abril de 2019. La única excepción reciente fue la repetición electoral de noviembre de 2019, cuando la ayuda se recortó un 30 %, hasta los 14.817 euros. Para el 29N, las subvenciones por escaño y por voto siguen congeladas.
Lo que vale un voto
Cada voto al Congreso se paga a 0,81 euros, pero con una condición, ya que la candidatura tiene que haber conseguido al menos un diputado. Como las listas se presentan provincia a provincia, los votos de una lista que se queda sin escaño en su circunscripción no generan subvención. En el Senado, el criterio se aplica candidato a candidato, y se pagan 0,32 euros por cada voto obtenido por un candidato que haya logrado el escaño. Los votos de los aspirantes que no salen elegidos no cuentan.
De esta forma, un partido que lograra 100 diputados y 5 millones de votos al Congreso tendría derecho, en teoría, a 6.166.764 euros: 2.116.764 euros por los escaños y 4.050.000 euros por los votos. A esa cantidad habría que sumar lo que le correspondiera por el Senado. En el otro extremo, un partido que consiguiera un solo diputado con 60.000 votos en su provincia sumaría 69.767,64 euros.
La ayuda por llenar los buzones
El tercer concepto cubre el envío de sobres, papeletas y propaganda a los electores. Hacienda abonará 0,26 euros por elector en cada circunscripción donde el partido haya presentado listas al Congreso y al Senado. A cambio, la candidatura debe obtener grupo parlamentario propio en alguna de las dos cámaras. Es el único importe que crece. En 2023 era de 0,23 euros. Esta partida puede actualizarse según los costes del sector postal, como permite la ley de desindexación de 2015. Si el envío se justifica, este dinero queda fuera del límite de gastos electorales. Para hacerse una idea, una circunscripción con un millón de electores supondría 260.000 euros.

Un techo que no se puede superar
Las cuentas anteriores son el máximo teórico, no lo que acaba cobrando cada partido. La ley fija un límite de gasto para cada formación: 0,37 euros multiplicados por el número de habitantes de las circunscripciones donde se presenta. Las subvenciones no pueden sobrepasar ese tope. Además, la cantidad final depende de que el gasto de campaña quede justificado. Por eso, lo que recibe un partido no es necesariamente la suma directa de escaños y votos.
Las subvenciones se pagan después de las elecciones, una vez proclamados los resultados definitivos. Los partidos que ya tenían representación pueden pedir un anticipo de hasta el 30 % de lo que recibieron en los comicios anteriores. Si después no obtienen escaño, deben devolverlo. Las formaciones con representación, o que hayan cobrado un anticipo, tienen que presentar sus cuentas ante el Tribunal de Cuentas entre los 100 y los 125 días siguientes a la votación.
El precedente de 2023
Las últimas generales permiten medir el volumen de este dinero. El Tribunal de Cuentas aceptó 58 millones de euros en gastos electorales justificados: 33 millones de la campaña ordinaria y 25 millones del envío de propaganda. Los partidos declararon 57 millones en ingresos de campaña. El 63 % procedía de deuda con los bancos y el 24 % de anticipos de subvenciones. Además, el Tribunal propuso reducir la subvención a seis de las 16 formaciones que revisó, por un total de 208.000 euros.
A esa factura se suma la de organizar los comicios, que en 2023 contó con un presupuesto de 220,87 millones de euros. La partida más grande fue la de Correos, con 101,5 millones. Para el 29N, los Presupuestos de 2026 no incluían ninguna partida electoral, y el Gobierno tendrá que recurrir a ampliaciones de crédito y al fondo de contingencia para pagar el adelanto.

