Que en invierno te entre sueño antes de lo normal tiene una explicación: "Nuestro cuerpo reacciona a nivel químico"

España alcanza las 15 horas máximas de luz solar en verano, pero en invierno el día más corto a penas supera las 9: una doctora explica qué sucede en nuestro cuerpo
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El frío, la lluvia o la nieve son algunas de las protagonistas de las épocas invernales. Sin embargo, es también notoria la luz solar, que en el mes de diciembre brilla por su ausencia. Más allá de tener que encender luces en casa y en la calle, la oscuridad generalizada también produce efectos naturales en nuestro cuerpo.
Uno de los asuntos que está encima de la mesa en la época de invierno es el sueño: ¿es cierto que tenemos sueño antes? ¿Tenemos más ganas de irnos a dormir pronto si comparamos con el verano? La doctora Morales-Bibiloni, quien es residente de Medicina Familiar y Comunitaria en Girona explica qué hay detrás de todo esto.
¿Es cierto que en invierno tenemos sueño antes?
Morales-Bibloni explica que "no por ser invierno ya tenemos sueño antes. Lo que ocurre tiene que ver con la producción de melatonina en nuestro cuepro". Esta sustancia --naturalmente presente-- se acostumbra a vender en formato de pastillas. Sin embargo, la doctora ilustra que "esta se produce de forma natural cuando está oscuro".
Si se tiene en cuenta que en invierno --por norma generalizada y teniendo en cuenta la latitud de la Península Ibérica-- hay muchas menos horas de luz, "segregamos la melatonina a horas más tempranas, ya que con el cambio de hora, la luz solar se va antes. Esto es lo que nos hace tener ganas de ir a dormir más pronto", detalla.
El frío, el otro ingrediente clave
Además de la oscuridad, otro de los actores principales del invierno es el frío. Aunque por el calentamiento global los inviernos son entre 1,3 y 1,5 grados de media más cálidos en España --de acuerdo con la AEMET, llegando a los 1,9 de incremento en el período 2023-2024--, las temperaturas son significativamente más bajas que las que podemos experimentar en primavera o verano.
En este sentido, Morales-Bibiloni explica que el frío "tiene un papel complementario, ya que nuestro cuerpo tiene que gastar algo mas de energía para poder mantener su temperatura interna regulada, aunque no lo notemos de primeras. Como todo gasto energético que se precie necesitamos recuperarlo con el descanso".
¿Dormimos todo lo que necesitamos?
Aunque en invierno tengamos sueño antes por las casuísticas explicadas por la doctora, no dormimos lo suficiente. La Sociedad Española de Neurología explicó en un informe que "menos del 50% de la población española duerme las horas recomendadas", además de que "más de 4 millones de españoles padecen algún tipo de trastorno del sueño crónico y grave".
Se estima que dormimos alrededor de 6,5 horas de media. En este sentido, la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SemFyC) apunta a un rango de 7 a 9 horas diarias de sueño. Este escenario provoca "un déficit crónico de descanso".
¿Entonces es el invierno una época ideal para dormir más? El grupo de expertos del Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud (PAPPS) explica que lo importante es "mantener horarios regulares, evitar dispositivos electrónicos antes de acostarse y limitar el consumo de sustancias como la cafeína o el alcohol", entre las más importantes.
"Tener hábitos de sueño consolidados no debe ser algo estacional. Aunque en invierno oscurezca antes, es importante que mantengamos un ritmo ordenado durante todo el año", concluye Morales-Bibiloni.
