CONTRA LA HOMOFOBIA

Borja Iglesias se reencuentra con el niño que lo emocionó con su pancarta tras los insultos homófobos: “Ay, morí”

Borja Iglesias con el pequeño André en la ciudad deportiva de Balaídos.
Borja Iglesias con el pequeño André en la ciudad deportiva de Balaídos.. CEDIDA
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El futbolista del Celta de Vigo, Borja Iglesias, ha vivido este fin de semana uno de los momentos más emotivos de las últimas semanas al poder abrazar al niño que le dedicó una pancarta de apoyo en Balaídos tras los insultos homófobos que recibió por el color de sus uñas.

Tal y como contamos en Informativos Telecinco, el delantero gallego se emocionó al ver al pequeño en la grada con un cartel en el que se leía: “Borja estamos contigo, no les hagas caso”, una tierna imagen cargada de inocencia que se hizo viral y que llevó al futbolista a pedir ayuda en redes para localizarlo: “Ay morí. ¿Me ayudáis a ponerme en contacto con él?”, fue la petición del gallego; una petición que conmovió a miles de usuarios de X.

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El club vigués enseguida puso la maquinaria en funcionamiento para que ambos se pudieran conocer en persona y este fin de semana por fin se han podido abrazar, dando lugar a fotografías para el recuerdo en las que ninguno de los dos puede ocultar su felicidad.

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Emotivo abrazo entre ambos

Ésta no era la primera vez que André, de 8 años, veía a Borja en persona ya que el pequeño aficionado celeste ya se había fotografiado con él, pero sí la más especial y esperada por ambos. El último cumpleaños lo celebró haciendo un tour por el estadio y soplando las velas de una tarta celeste, y como buen aficionado, también él y su padre acudieron con las uñas pintadas al estadio el día del encuentro contra el Rayo Vallecano, donde miles de aficionados celestes hicieron el mismo gesto apoyando a Borja Iglesias tras los insultos homófobos recibidos días antes.

Borja Iglesias con el pequeño André en la ciudad deportiva de Balaídos.

Fue el día en el que el milagro se comenzó a fraguar. En medio de una marea celeste de aficionados defendiendo al Panda de las críticas recibidas por su manera de defender la libertad y la igualdad de derechos, la pequeña pancarta de André captó la atención de David Souto, fotógrafo colaborador del club que en Balaídos es conocido como Champy. En vez de pedir una camiseta “como hacen todos los niños”, el pequeño le daba al jugador un consejo tan inocente como emotivo: “No les hagas caso”, había escrito de su puño y letra. Alrededor de la frase, escrita de manera improvisada en el coche de camino a Balaídos, dibujó corazones, un panda y una camiseta celeste,  ya que la pancarta que habían preparado en casa de la abuela para apoyar al jugador “no le gustó”, confesaba entonces su padre a Informativos Telecinco.

Ésta, en cambio, fascinó al colaborador del club: “Me pareció espectacular el gesto”, reconoce el fotógrafo, que no dudó ni un segundo en subir la foto a internet para que las redes hiciesen su magia. El tuit apenas tardó unas horas en hacerse viral y llegar hasta el mismísimo Borja Iglesias, dando lugar a la historia que ha emocionado e inspirado incluso a seguidores de equipos rivales, que han mostrado sus respetos por el futbolista. En su encuentro el pasado viernes, el jugador ha podido regalarle la camiseta firmada que le había prometido, en agradecimiento al apoyo incondicional del pequeño en un momento delicado para el futbolista.

Lluvia de elogios

La imagen, compartida en redes por Grada de Río (@gradaderío), ha tenido multitud de comentarios elogiando el bonito gesto del futbolista, tales como: “El Panda siempre repartiendo felicidad”; “Eres más grande que Alemania”; “Qué diferente sería el fútbol si todos fueran como Borja Iglesias”; “Borja siempre tendrá todos mis respetos” o “Ese Borja siempre en mi equipo”, un tuit que añade: “Ojo, soy del Dépor” (rival eterno del conjunto vigués), demostrando que por encima de los colores, en el fútbol español siguen primando los valores y la humanidad.

También Adrián, el padre del protagonista de esta historia, se deshace en agradecimientos hacia Borja: "Es un caso aparte, de los que se queda hasta el final para atender a sus fans o incluso se baja del coche si le pides un autógrafo o una foto", revela a Informativos Telecinco. El día del reencuentro supo que el futbolista "estaba deseando conocerlo" y no disimuló su emoción. En cambio a André le costó un poco más: "Es tímido, le cuesta coger confianza, y ese día tenía un nudo en la garganta que no era capaz ni de hablar", dice de su hijo. "Casi se echa a llorar nada más verlo", añade. Pero "enseguida Borja se lo fue ganando y estuvieron charlando los dos animadamente después de hacerse las fotos". Unas fotos que ya han llegado a todos los rincones del mundo como ejemplo de lo que debe ser el fútbol y que André seguramente guardará como oro en paño en el álbum de los mejores momentos de su vida.