Desahucios

Una pareja con un bebé deja libre la habitación para 13 personas que ocupaba desde hace un año en un albergue de Lugo

El operativo de este lunes contó con la presencia de dos cerrajeros por si era necesario sustituir la cerradura. PEXELS
  • La familia dejó el establecimiento de A Ponte antes de que llegase la comitiva judicial que debía ejecutar el desalojo

  • La propietaria tuvo que anular varias reservas para grupos y dejar de ofrecer esa habitación en su establecimiento

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Una pareja con un bebé ha abandonado este lunes un albergue del barrio de A Ponte, en Lugo, donde ocupaba desde octubre de 2025 una habitación con capacidad para 13 personas. La salida se produjo poco antes de que una comitiva judicial acudiese al establecimiento para ejecutar una orden de desalojo, en un conflicto marcado por las cantidades que la familia habría dejado pendientes de pago y las pérdidas económicas que denuncia la propietaria, que todavía estudia si continuará con las acciones legales, según publica la cabecera local El Progreso.

El caso ha provocado importantes pérdidas económicas a la dueña del albergue. Su abogada, Marga Palmeiro, relata que el perjuicio no se limita al dinero que la pareja habría dejado de pagar, sino que incluye también los ingresos que el negocio perdió al no poder disponer de la habitación para otros huéspedes.

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Uno de los episodios más perjudiciales se produjo en los días previos al Caudal Fest. El establecimiento tenía previsto alojar en esa estancia a un grupo numeroso de clientes, pero tuvo que cancelar la reserva porque la pareja no se marchó.

La propietaria asegura que trató de encontrar alternativas antes de llegar a los juzgados. Entre las propuestas que les trasladó estaba el cambio a una habitación más pequeña, una opción que la familia rechazó al considerar que no disponía de espacio suficiente para guardar sus pertenencias y enseres del bebé.

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También, según la versión de la dueña, se ofreció a la mujer la posibilidad de trabajar en las tareas de limpieza del albergue para ayudar a saldar la deuda. La propuesta tampoco salió adelante, ya que la madre alegó que debía atender al bebé.

La intervención judicial y la situación del bebé

El operativo de este lunes contó con la presencia de la comitiva judicial, dos patrullas de la Policía Local y dos cerrajeros, que habían acudido por si era necesario sustituir la cerradura. Finalmente, la intervención se desarrolló sin que tuvieran que cambiarla, dado que la pareja ya había abandonado la estancia.

La abogada de la propietaria insiste en distinguir entre un desahucio y el procedimiento llevado a cabo en este caso. Según Palmeiro, se trataba de una medida cautelar derivada de un auto judicial de desalojo. Ahora, la decisión de seguir adelante con el procedimiento dependerá de su clienta.

Mientras tanto, los servicios sociales conocen la situación del menor. La trabajadora social que lleva el caso está buscando una alternativa de alojamiento para los progenitores y el bebé, según la información facilitada por la propietaria del establecimiento a la cabecera local.

La habitación, pendiente de mantenimiento y fumigación

Antes de la intervención judicial, la pareja comenzó a retirar sus pertenencias. Durante el domingo, según el relato de la dueña, cargaron sus enseres en un camión y sacaron varias jaulas de gran tamaño en las que habría al menos diez pájaros exóticos.

Al entrar en la habitación después de la marcha de sus ocupantes, la propietaria comprobó que, para su consuelo, apenas presentaba desperfectos. El principal elemento recogido en el acta fue la apertura de un tabique para ampliar la terraza de la estancia. La pareja se dejó en el interior de la habitación una sillita de coche para bebé.

El albergue permanecerá cerrado durante unos días para realizar trabajos de mantenimiento y fumigación. La propietaria deberá decidir ahora si reclama judicialmente la deuda y las pérdidas ocasionadas durante el año en el que no pudo disponer de la habitación como tenía previsto.