Estados Unidos pone fecha límite a la guerra contra Irán

El régimen de los ayatolás sigue sin tambalearse tras seis días de bombardeos
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El Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, subrayó que tiene munición suficiente para completar su campaña contra Irán y sugirió que la guerra contra la república islámica podría durar hasta ocho semanas. "Puedes decir cuatro semanas, pero podrían ser seis, ocho o tres", señaló en una rueda de prensa en el Pentágono el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, quien aseguró que son EE.UU. e Israel los que están marcando por completo "el ritmo" de la guerra.
La guerra aún es regional pero se expande y llega cada vez a más países. Azerbaiyán ha sido blanco de drones iraníes que han alcanzado la terminal de pasajeros del aeropuerto de Najicheván, territorio enclavado entre Irán y Armenia. También una escuela cercana; los daños son graves y hay varios heridos. Es la primera vez que Irán ataca a un Estado exsoviético; la escalada es significativa. Toda una advertencia para que los países vecinos no colaboren con Estados Unidos e Israel, con quien Azerbaiyán mantiene un acuerdo de cooperación militar.
Además, Irán ha lanzado esta embarcación a control remoto contra un petrolero estadounidense en aguas del Golfo Pérsico, frente a las costas de Kuwait. Sería una respuesta al hundimiento de su fragata en Sri Lanka, también una demostración de poder en el Estrecho de Ormuz.
El régimen de los ayatolás sigue sin tambalearse tras seis días de bombardeos, que comienzan a agotar sus arsenales de misiles pero que no le han impedido incendiar toda la región. Se han registrado explosiones en Catar y Baréin. Y han lanzado este nuevo misil contra Israel, con un alcance de hasta 2000 kilómetros que podría llegar a Europa. Las peores consecuencias de la guerra las sufren los civiles iraníes, atrapados entre el régimen y las bombas de Estados Unidos e Israel: 1300 bombardeos desde el pasado sábado, en 174 localidades de todo Irán.
Hegseth afirmó que "en menos de una semana, las dos fuerzas aéreas más poderosas del mundo contarán con el control total de los cielos iraníes y un espacio aéreo sin disputa". "EE.UU. está ganando de manera contundente, devastadora y sin piedad. (…) Esto nunca se concibió como una pelea justa", añadió el secretario de Guerra.
Además, indicó que, una vez controlados los cielos iraníes, EE.UU. empezará a emplear "bombas de gravedad de precisión guiadas por GPS y láser de 500, 1000 y 2000 libras, de las cuales tenemos unas reservas prácticamente ilimitadas".

EEUU asegura que no encara escasez de munición
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también subrayó que el Pentágono no encara escasez de munición. "En cuanto a municiones y arsenales, Estados Unidos tiene capacidad más que suficiente no solo para ejecutar con éxito la operación Furia Épica, sino también para ir mucho más allá. Además, tenemos arsenales en lugares que mucha gente en este mundo desconoce", aseguró Leavitt.
La vocera quiso insistir en que Washington, pese a sus versiones contradictorias a la hora de justificar el ataque, tiene cuatro objetivos primordiales al bombardear Irán; destruir su arsenal y sus capacidades para producir misiles balísticos, aniquilar su Armada, garantizar que grupos "intermediarios" de Teherán dejen de tener peso en la región y de atacar intereses estadounidenses y evitar que el país persa obtenga el arma nuclear.
Éxitos en las últimas horas
Aunque dejó claro que la "misión cumplida" aún queda lejos, Hegseth sí quiso destacar los éxitos que se ha anotado Washington en las últimas horas, incluido el bombardeo exitoso de este martes sobre el líder de una unidad iraní que, según el Pentágono, planeó asesinar a altos funcionarios, incluido el propio presidente Donald Trump. "Irán intentó asesinar al presidente Trump, y el presidente Trump rió el último", afirmó el secretario de Guerra sin añadir más detalles sobre ese ataque en concreto.
Hegseth también anunció que su país hundió un buque de guerra iraní en el Índico con torpedo desde un submarino, en lo que ha supuesto la primera vez que un sumergible estadounidense realiza este tipo de ataque desde la II Guerra Mundial.
La Armada de Sri Lanka confirmó que ha recuperado varios cadáveres tras el hundimiento, frente a sus costas, de la fragata iraní IRIS Dena, con unos 180 tripulantes a bordo.

En cuanto a la disminución del poderío ofensivo de Irán, fue Caine el que indicó que la capacidad de disparo de misiles balísticos de Teherán ha caído un 86 % desde el primer día de combate, con una disminución del 23 % solo en las últimas 24 horas.
"Los disparos desde drones de ataque unidireccionales han disminuido un 73 %", agregó.
Según Caine, el Comando Central estadounidense ha pasado ya "de grandes grupos de ataque deliberados con municiones de largo alcance, lanzadas desde fuera del alcance de fuego del enemigo, a realizar ahora ataques de precisión desde dentro, directamente sobre Irán".