Varios países de la UE se suman a imponer sanciones contra Israel pero Alemania e Italia lo rechazan
Francia, Suecia o Países Bajos no van tan lejos como la demanda de España para la suspensión total del Acuerdo de Asociación
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Varios países de la Unión Europea se han abierto este martes a elevar la presión sobre Israel mediante sanciones, aunque por ahora no contemplan la suspensión total del Acuerdo de Asociación, limitándose principalmente a posibles medidas comerciales.
Propuestas y posiciones en la UE
Francia y Suecia presentarán en el Consejo de Asuntos Exteriores un documento con propuestas para limitar el comercio con los asentamientos israelíes en Cisjordania, sin entrar a valorar la suspensión total del acuerdo que reclaman otros países.
La ministra sueca de Exteriores ha señalado que esta vía tiene más opciones de salir adelante que la propuesta de ruptura total, que actualmente no cuenta con apoyo suficiente, y ha apuntado que bastaría con que Hungría retire su veto para avanzar en sanciones contra colonos.
Desde Países Bajos se ha defendido que es importante incrementar la presión no solo para suspender relaciones comerciales, sino para lograr un cambio de comportamiento por parte del Gobierno israelí. En esta línea, se reconoce que la suspensión completa del acuerdo sería una medida severa y sin mayoría clara en estos momentos.
Bélgica ha ido más allá al considerar que la UE debe “elevar el tono” en materia de sanciones y ha planteado al menos una suspensión parcial del acuerdo, centrada en el ámbito comercial, que podría aprobarse por mayoría cualificada.
Alemania rechaza la suspensión
El ministro de Exteriores de Alemania ha mostrado una oposición clara a suspender el acuerdo, calificando esta opción de “inadecuada”.
No obstante, ha reconocido la necesidad de abordar con Israel cuestiones críticas como la violencia de colonos o medidas controvertidas hacia la población palestina, y ha advertido de que una posible anexión de Cisjordania pondría en riesgo la solución de dos Estados.
También ha hecho referencia al contexto regional, mencionando el reciente alto el fuego en Líbano como una oportunidad para reactivar el diálogo tras décadas sin avances.
España presiona por medidas más duras
España, junto a Irlanda y Eslovenia, ha llevado al debate la revisión de las relaciones con Israel, defendiendo la suspensión total del acuerdo por la situación en Gaza, Líbano y Cisjordania.
El ministro José Manuel Albares ha reclamado a la UE actuar con firmeza y ha advertido de que el bloque se juega su credibilidad si no responde con la misma contundencia que en otros conflictos como la guerra en Ucrania.
Aunque el Gobierno español apuesta por la ruptura completa que requeriría unanimidad, ha mostrado disposición a estudiar medidas intermedias, recordando que una suspensión parcial del pilar comercial podría aprobarse por mayoría cualificada.
Albares ha insistido en que la situación en Oriente Próximo ha empeorado en los últimos meses hasta resultar “insoportable”, reforzando así la necesidad de una respuesta europea más contundente.