Japón solo tiembla y Venezuela colapsa: edificios, inversión, prevención y educación, claves

Japón solo tiembla y Venezuela colapsa: edificios, inversión, prevención y educación, claves. Telecinco
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Japón solo tiemba ante los terremotos mientras que Venezuela colapsa. ¿Qué provoca que los efectos de los mismos sean tan dispares? La respuesta es multidisciplinar. Es cierto que los terremotos gemelos que han sacudido Venezuela no son los más comunes, pero también es evidente que la construcción de sus edificios -muchos de ellos vivienda social-, la escasez de medios -la gente salva a los suyos con las uñas- y la falta de profesionales especializados, se ha hecho evidente en un país quebrado, hundido económicamente y que ha hecho oídos sordos a las advertencias que se han hecho durante años.

Solo el corazón de los venezolanos ha estado y estará a la altura. La falta de Estado real ha provocado que las dimensiones de la tragedia vayan a ser gigantescas. En este caso, cuando EEUU destaca que los terremotos en Venezuela - y el miedo a más secuelas sigue ahí- pueden provocar entre 10.000 y 100.000 muertos.

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Pero el impacto de la tragedia va más allá de la política del país y su debilidad. Uno de los elementos que también convierte a Venezuela en un país más vulnerable viene impuesto por la propia naturaleza del terreno. Cerca del 80 por ciento de la población venezolana vive en zonas de alta amenaza sísmica. De hecho, el norte del país está sobre dos placas tectónicas. La Sudamericana y la del Caribe y entre esas dos placas hay tres fallas que hacen que esta sea la zona de mayor actividad. La falla de Boconó es de las más peligrosa, entre otras cosas, por su longitud. Se extiende a lo largo de 500 kilómetros y se desliza entre 4 y 6 milímetros al año. Llevaba cerca de cien años acumulando energía hasta que produjo el terremoto.

El otro factor importante está relacionado con la cultura de la prevención. La necesidad de invertir en edificios capaces de soportar un terremoto. Las toneladas de escombros en Venezuela muestran la vulnerabilidad de la zona. Jordi Díaz Sismólogo Instituto Geociencias Barcelona del CSIC confirma que "hay una sismicidad. El Caribe es somore, el mecanismo en cizalla nunca ayuda. Se ha visto en las casas y edificios, que nunca podrían aguantar tales sacudidas

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David Lladó, del Colegio de Arquitectos Cataluña, destaca que "el diseño de los edificio es importante en la respuesta al sismo. No se debe construir en zonas de riesgo".

Casi a la misma hora, la tierra temblaba al norte de Japón. De los lugares más peligrosos del planeta. Con una magnitud de 6,9. Pero, sin contabilizar víctimas, con apenas daños materiales y algún que otro susto.

David Lladó, del colegio de Arquitectos Cataluña, vemos que en Japón todo se mueve en estructuras sobredimensiionadas. Con una normativa estricta de construcción antisísmica, con las últimas tecnologías de predicción, con un sistemas de alerta temprana y una cultura de la prevención inculcada desde la infancia.

Jordi Díaz, sismólogo del Instituto Geociencias Barcelona- CSIC, destaca en este sentido que "la preparación de cada país también juega un papel significativo".

Y de nuevo se sabe que Japón, con sus protocolos estrictos, vitales, y soportando al año, más de 2.000 seismos, salva vidas de sus ciudadanos. Lo contrario que Venezuela.