Cáncer

Una madre con dos hijos recibió 11 años de quimioterapia tras ser diagnosticada de cáncer por error: "Me dieron meses de vida"

Becky Jones fue diagnosticada de un cáncer cerebral que nunca tuvo en realidad
Becky Jones fue diagnosticada de un cáncer cerebral que nunca tuvo en realidad. Captura de Facebook de la BBC
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La BBC ha publicado una impactante entrevista con una ciudadana de Reino Unido, llamada Becky Jones, que, a sus 34 años, y después de pasar 11 recibiendo ciclos periódicos de quimioterapia, se ha enterado de que nunca tuvo cáncer. Todavía en shock, esta madre, a la que los médicos diagnosticaron erróneamente un agresivo tumor cerebral, tras sufrir fuertes migrañas.

Ella es una de los más de 40 pacientes que han emprendido acciones legales contra la Fundación de los Hospitales Universitarios de Coventry y Warwickshire (UHCW), donde fueron sometidos a tratamientos oncológicos, como el fármaco de quimioterapia temozolomida (TMZ), de forma prolongada e innecesaria.

Tras una revisión oficial de los casos que tuvo lugar en 2025 por recomendación de los abogados, Becky se enteró de que nunca tuvo cáncer, si no que, en realidad, padecía una desmielinización tumefactiva, una inflamación del sistema nervioso que, normalmente, tratan los neurólogos con potentes esteroides y que, según las declaraciones de la entrevistada, se "hubiera resuelto en pocas semanas".

"Me dieron 156 ciclos de quimioterapia sin motivo"

En vez de eso, Jones se enfrentó a un durísimo diagnóstico, que rompió su sueño de convertirse en agente de policía y de ser madre con la que pareja que acababa de conocer, pues los médicos del UHCW le dijeron que, por culpa de su patología, nunca podría concebir. Cuando se quedó embarazada posteriormente, le dijeron que había sido un milagro; una de las muchas falsedades que la afectada narra en su relato:

"En 2012 me hicieron una resonancia magnética que reveló algún tipo de masa, por lo que se decidió que necesitaba una biopsia cerebral, pero los resultados se perdieron. Me trasladaron al UHCW y allí me diagnosticaron un glioblastoma de grado 4 sin haber visto los resultados. Cuando llegaron los resultados, se trataba o bien de una lesión, una infección o una desmielinización tumoral, pero, en lugar de seguir adelante con las pruebas diagnósticas, pasaron directamente a la quimioterapia", explica Becky en el vídeo.

"Al principio, me dijeron que me quedaban entre seis y doce meses de vida y que nunca podría tener hijos. Me dijeron que, si no seguía con la quimioterapia, moriría. Estuve en tratamiento durante 11 años, unos 156 ciclos de quimioterapia. Tenía náuseas, fatiga, depresión, estaba ansiosa todo el tiempo y padecía úlceras. Tenía dolores de estómago y estreñimiento, y existe la posibilidad de que haya entrado en una menopausia precoz", añade la británica.

Con un nudo en la garganta, Becky también ha relatado cómo el diagnóstico le afectó a otros aspectos relevantes de su vida: "Quería entrar en la policía, pero no pude hacerlo. Quería ser agente de primera línea, pero, debido a mi biopsia, me dijeron que no podía alistarme. Y, en momentos en los que no tenía por qué estar encerrada en casa con un cáncer que no padecía, podría haber pasado tiempo con mi madre cuando ella también fue diagnosticada y no pude. Eso es muy duro", concluye la entrevista, que ha querido dar su testimonio para que a ningún paciente del hospital al que fue remitida le ocurra lo mismo.