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El copiloto que acuchilló al capitán del vuelo F1073 de Flydubai “pidió que lo mataran” tras ser reducido por los pasajeros

El avión del vuelo F1073 de Flydubai que tuvo que aterrizar de emergencia después de que un copiloto apuñalase al capitán del aeroplano. Informativos Telecinco
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Para Benjamin Nenyahu e Israel no hay ningún atisbo de duda: lo ocurrido en el vuelo F1073 de Flydubai que partió desde Emeritos Árabes hacia Tel Aviv, y que tuvo que ser aterrizado de emergencia en Arabia Saudí después de que un copiloto del aeroplano apuñalase al capitán del avión, fue un “ataque terrorista”.

“Está claro que era un suicida”, ha dicho el primer ministro israelí, que ha desvelado, –tras entrevistarse con los denominados “héroes” que ayudaron a reducir al agresor y controlar el avión–, que el atacante “pidió que lo mataran” tras impedirle “estrellar” el avión.

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El copiloto que acuchilló al capitán del avión, adoctrinado por el “islamismo radical”, según Israel

Defendiendo que el copiloto, oriundo de Omán, pretendía perpetrar un atentado, y que los pasajeros que lograron retenerle “evitaron un 11S”, Benjamin Netanyahu ha señalado que el agresor “fue sometido a un adoctrinamiento islamista radical" y que toda su intención era hacerse con los mandos del avión y hacer que se estrellase, matando a todos los israelíes a bordo, siendo un total de 174 las personas que iban en el aeroplano.

"Parece muy probable que fuera a estrellar el avión", ha señalado, aunque en el marco de todas las hipótesis que circulan sobre las motivaciones de lo ocurrido ha apuntado eso sí, que aún “no hay conclusiones finales” sobre lo sucedido, con las investigaciones ya en marcha.

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Pese a ello, no obstante, desde el Gobierno israelí desde el primer momento han apuntado a esa versión: “un ataque terrorista”.

La seguridad, en entredicho tras el incidente del vuelo F1073 de Flydubai

Mientras las pesquisas alrededor de lo ocurrido continúan, lo que ya está en tela de juicio es la seguridad y la vulnerabilidad israelí ante este tipo de ataques. De hecho, el propio Netanyahu ha reconocido el “vacío legal” detectado en  lo relativo a la entrada en el país de ciudadanos de países con los que Israel no mantiene relaciones, dado que el sospechoso es omaní, por lo que considera necesario esclarecer por qué fue asignado a este vuelo.

Se refiere el primer ministro a que ese vuelo, con destino a Tel Aviv, no debía tener en ningún caso entre los miembros de tripulación en cabina a un miembro que no fuese de alguna de las nacionalidades autorizadas. Por eso, ahí también hubo una brecha de seguridad que no deja de generar debate  en el seno de su Administración.

Benjamin Netanyahu y Donald Trump apuntan a Irán

Frente a ello, lo que sí ha ensalzado Netanyahu es  la "cooperación total de las autoridades emiratíes" en las pesquisas. "A ambos nos interesa que esto no vuelva a pasar", ha dicho, al tiempo que ha insistido en la existencia de "indicaciones" de que "Irán y sus subsidiarios están intentando llevar a cabo ataques contra Israel y los israelíes" de cara a las elecciones legislativas del 27 de octubre.

De hecho, en ese sentido, su aliado Donald Trump también ha deslizado la sospecha de una posible relación de lo ocurrido con Irán, tras ser preguntado por la prensa por un eventual vínculo sospechoso del copiloto omaní: “Estamos investigándolo. (Los israelíes) están siendo muy transparentes con nosotros. Diría que, según lo que he oído, la respuesta es sí", ha dicho.

Un fontanero israelí, clave para evitar el desastre en el avión de Flydubai

Con todo, lo ocurrido en el vuelo Flydubai pudo acabar en un fatal desastre que, sin embargo, no sucedió gracias a un cúmulo de actuaciones providenciales que hoy no dejan de ser elogiadas desde Israel.

Concretamente, el primer momento clave fue cuando el piloto acuchillado, el capitán Smit Machchhar, de origen indio, pese a estar “casi masacrado hasta la muerte”, –según palabras de Netanyahu–, logró abrir la puerta de la cabina.

Fue entonces cuando los pasajeros a bordo se percataron de lo que acababa de ocurrir, pudiendo establecer así un nexo causal entre la súbita pérdida de altura que hizo que pensasen en que iban a morir y la explicación de ese descenso: no era un fallo mecánico; el piloto acababa de ser acuchillado.

Ante la escena, varios pasajeros se movieron rápidamente para frenar y reducir al agresor. Uno de ellos, un fontanero israelí identificado como Yaniv Hayun, al que hoy no dejan de alabar, atrapó al atacante por la espalda y después tuvo la sangre fría de tirar de la palanca de control del avión hacia atrás, lo que fue fundamental. Lo hizo así, según ha declarado, porque suele ver el programa de televisión ‘Air Crash Investigation’.

“Tiré hacia arriba de la palanca de mando y enderecé el avión un poco”, ha contado él mismo, con la ropa aún ensangrentada, tras ser recibido por Netanyahu en el aeropuerto.

“Actuó con una frialdad y un heroísmo tremendo. Le pregunté: '¿A qué te dedicas?'. Y me dijo: 'Soy fontanero. Desatasco atascos de aguas residuales'. Le dije que, desde luego, esta vez había desatascado uno grande", ha contado el primer ministro israelí.

Según expresó el pasajero, ataron con un cable de los auriculares al copiloto, tras lo cual él pedía que lo matasen.

“Decía 'mátame', o sea, que había fracasado en su misión y prefería morir", ha resumido Netanyahu.

Tras esa escena, un piloto de reserva logró mandar una señal de emergencia para recibir autorización para un aterrizaje urgente en Arabia Saudí, lo cual efectuó de forma exitosa y segura.