Los investigadores creen que el copiloto de FlyDubai planeó estrellar el avión en el aeropuerto de Tel Aviv

Se cree que el copiloto, al que algunos medios identifican con el nombre de Hamam Al-Hammami, probablemente actuó solo.
El piloto acuchillado del avión de FlyDubai logró abrir la cabina "casi masacrado hasta la muerte" y ello permitió a los pasajeros reducir al agresor
El copiloto del vuelo FZ1073 de FlyDubai con destino a Israel que apuñaló en pleno vuelo al piloto del avión había planeado estrellar la aeronave contra el aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv, según varios medios estadounidenses e israelíes que citan a fuentes próximas a la investigación multinacional.
Los mismos medios señalan que el ciudadano omaní, identificado por diversas fuentes como Hamam Al-Hammami, probablemente actuó solo.
Tras atacar al comandante Smit Machchhar, Al-Hammami planeó dirigir el avión hacia el aeropuerto Ben Gurion siguiendo los procedimientos normales de aproximación y aterrizaje, para hacerlo estrellar en el último momento, con 174 pasajeros a bordo.
Según medios israelíes que citan fuentes con conocimiento de la investigación, el copiloto había preparado el ataque durante varios meses y anteriormente había viajado a Israel para recabar información. Otras informaciones afirman que tenía previsto estrellar otro vuelo con destino a Tel Aviv a comienzos de este año, pero luego cambió de idea.
Una caída de 5.500 metros en medio del terror
El copiloto no dudó en apuñalar al piloto, pero este logró llegar hasta la puerta y abrirla para alertar a los pasajeros y el resto de la tripulación. El comandante, ensangrentado, logró abrir la cabina y los propios pasajeros del avión se comportaron como héroes.
"Tenía muchas heridas. Me había caído", dijo desde el hospital, con la cabeza vendada y tubos en la nariz, antes de romper a llorar al recordar el ataque. "Estaba luchando por mi vida. En un momento dado me di cuenta de que, si no me levantaba... los pasajeros perderían la vida", explicó a Modi. "Tenía (...) tantas heridas que me desplomé. Fue entonces cuando sentí que el avión estaba cayendo. Sabía que era mi última oportunidad y que la puerta estaba justo ahí", relató. "En ese momento seguía recibiendo golpes, pero simplemente abrí la puerta y todo el mundo entró".

Un fontanero, un ejecutivo financiero, un corredor de seguros y un dentista se convirtieron en héroes, aunque con mejor suerte que los héroes del vuelo 93, aquellos que evitaron el 11S que un avión se estrellara contra el Capitolio estrellándose en un campo de Shanksville.
Desde la fila 18 corrió el ejecutivo Tzvika Manes y el corredor de seguros Assaf Rajuan. Se abalanzaron sobre el copiloto y lo inmovilizaron. Yaniv, fontanero, aprovechó una breve estabilización del aparato, irrumpió en la cabina y apartó al agresor por la espalda, logrando sentarse a los mandos y tirar de la palanca de control hacia atrás para evitar la colisión inminente.
El dentista Shota Musaev es otro de los héroes que impidió la tragedia. Mantuvo con vida al piloto herido. Y dos pilotos que se encontraban entre el pasaje, aterrizaron.

Mientras, los 174 pasajeros, entre ellos un centenar de israelíes cantaban ‘Od Avinu Chai’ , ‘Nuestro Padre aún vive’, una canción hebrea que habla de supervivencia, el aterrizaje en el aeropuerto de Tabuk, Arabia Saudí, se produjo con el timón del ala trasera roto. Un milagro con el recuerdo del 11S de fondo.
