EEUU le declara la guerra al Tribunal Penal Internacional y le sanciona: "O pone fin a sus amenazas o le pondremos fin"

Estados Unidos le declara la guerra al Tribunal Penal Internacional y le sanciona
Estados Unidos le declara la guerra al Tribunal Penal Internacional. Informativos Telecinco
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Poco después de conocerse el nombre de la galardonada del premio Nobel de la Paz, la jurista sudafricana y antigua Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navanethem Pillay, conocida como Navi Pillay, quien fuera además jueza del Tribunal Penal Internacional (TPI), el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha impuesto sanciones a la Corte Penal Internacional, un tribunal con el que el presidente mantiene un largo enfrentamiento y del que ni siquiera forma parte. La medida es un paso más en la cruzada de Estados Unidos contra el tribunal, al que acusa de ser un organismo "supranacional corrupto" y "politizado" que abusa de su autoridad.

Estados Unidos no forma parte del Tribunal Penal Internacional así que no puede cerrarlo, pero con estas nuevas sanciones pretende asfixiarlo económicamente: ha prohibido a las empresas y bancos estadounidenses que trabajen con él. Eso dificultará los pagos y los recursos necesarios para investigar y celebrar juicios. Marco Rubio ha dicho que nunca permitirá que procese a ciudadanos estadounidenses y ha lanzado una rotunda advertencia: "O el Tribunal pone fin a sus amenazas o nosotros pondremos fin al Tribunal"

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Trump lanzó su ofensiva en 2020, cuando el Tribunal comenzó a investigar los posibles crímenes de las tropas estadounidenses en Afganistán. Las sanciones se endurecieron el año pasado, tras la orden de detención contra Netanyahu por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza.

De hecho, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha celebrado las sanciones impuestas por la Administración Trump contra el Tribunal Penal Internacional (TPI), al que ha descrito como una "amenaza mortal para las democracias". La reacción de Israel al premio nobel a jurista sudafricana Navanethem Pillay no ha sido mejor recibido: el dirigente nazi Joseph Goebbels, quien fuera ministro de Propaganda durante el régimen de Adolf Hitler, "aplaude desde el infierno", han señalado.

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Nicolá Guillú, juez del Tribunal, no puede sacar ni dinero del cajero al anularse su tarjeta visa

Fue entonces cuando Washington ordenó sancionar a sus fiscales y a sus jueces, como el francés Nicolá Guillú. "Todos los servicios estadounidenses se han cerrado para mí". No puede entrar en Estados Unidos ni hacer negocios con empresas estadounidenses .Y tampoco puede sacar dinero del cajero. Su banco francés le anuló la tarjeta Visa.

La Unión Europea ha mostrado su respaldo total al Tribunal y ha señalado que es la "única alternativa a la venganza".

De nuevo, una mujer se interpone entre Trump y el Nobel.

Pillay ha reaccionado al premio Nobel haciendo una defensa del Derecho Internacional y de los tribunales internacionales ante los intentos de "debilitar la justicia penal internacional y poner en peligro los avances logrados" desde los juicios de Nuremberg contra los dirigentes de la Alemania nazi tras la Segunda Guerra Mundial, hito considerado como el comienzo del Derecho Penal Internacional.

La casualidad ha querido que Pillay se encontrara este viernes en la sede del histórico tribunal en Nuremberg, desde donde ha leído un comunicado de agradecimiento del premio. "Quisiera dedicar este premio a todas las víctimas supervivientes de crímenes internacionales, así como a los profesionales y defensores de la justicia internacional, cuya compasión y valentía siguen garantizando que la impunidad no sea tolerada", ha señalado.

Frente a los ataques a la justicia internacional, ha apuntado al riesgo de volver a un mundo "en el que sea el poder, y no la ley, el que determine qué sufrimiento importa". "Este premio representa mi firme convicción de que debemos permanecer unidos en defensa del Estado de derecho y de unos tribunales independientes y de un orden jurídico internacional basado en principios, y no en la aplicación selectiva de la justicia", ha subrayado.

En su alegato, Pillay ha señalado que el sistema jurídico internacional es "condición indispensable para un mundo en paz" y ha señalado que a lo largo de su dilatada carrera ha llevado consigo el compromiso de "promover y proteger la dignidad igualitaria de todos los seres humanos, así como los derechos de las mujeres y los niños".

De esta forma ha llamado a mantener la "promesa" consagrada en la Carta de las Naciones Unidas de preservar a las generaciones venideras del "flagelo de la guerra". "Esa es la promesa que debemos a todas las víctimas y supervivientes de crímenes internacionales, a nuestros hijos y a quienes heredarán el mundo del mañana", ha concluido.

Nacida en Sudáfrica en 1941, la jurista internacional sucede así a la opositora venezolana María Corina Machado, galardonada en 2024 por su "incansable esfuerzo" para promover los derechos y libertades en Venezuela y favorecer una transición "justa y pacífica" de "la dictadura a la democracia".