Christa Pike confiesa por primera vez cómo fue sobrevivir a dos inyecciones letales y agradece el apoyo: "Curarse no es lo mismo que estar bien"

Christa Pike confiesa por primera vez cómo fue sobrevivir a dos inyecciones letales y agradece el apoyo: "Curarse no es lo mismo que estar bien"
Christa Pike relata cómo fue sobrevivir a dos inyecciones letales. Europa Press
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La condenada a muerte estadounidense Christa Pike ha expresado su agradecimiento a todas las personas que la han acompañado y apoyado en su recuperación tras sobrevivir a dos intentos fallidos de ejecución inyección letal a finales de septiembre en Tennessee: "Me aferro al amor y a la amabilidad de tantas personas que me han recordado que no estoy sola", ha manifestado en la que es su primera declaración pública tras salir del hospital.

Pike ha relatado en primera persona cómo vivió el proceso y ha señalado que acudió a la cámara de ejecución de la prisión de Riverbend convencida de que iba a morir, después de haberse despedido de sus seres queridos, hace ahora un mes. Sin embargo, ha recordado, varios días más tarde recupero la consciencia en el hospital, donde despertó "sola, desorientada y con dolor".

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Desde entonces, asegura que no ha dejado de sufrir secuelas físicas y psicológicas. "Me duele el cuerpo. Me duelen los brazos. Me duelen las manos. Me duele la garganta", ha explicado en un comunicado compartido por su equipo legal en redes sociales, antes de reconocer que todavía tiene dificultades para hablar y que el dolor también afecta a su mente y a su "alma".

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Agradece el apoyo a los sanitarios

La reclusa, que afirma estar recuperándose progresivamente, ha lamentado las consecuencias de lo ocurrido y la "incompetencia" que, a su juicio, ha situado a numerosas personas en esa "terrible situación". En su mensaje, Pike ha destacado especialmente las muestras de solidaridad recibidas desde distintos lugares del mundo, tanto de personas cercanas como de desconocidos. "Saber que tanta gente se preocupa por mí, que me ven como un ser humano cuya vida importa", ha señalado, es algo que la ha emocionado profundamente y que, según reconoce, no puede "expresar plenamente con palabras".

Asimismo, ha trasladado su gratitud a los servicios de emergencia, al personal médico y de enfermería y a los trabajadores del hospital que la atendieron, por haberla tratado "con compasión, dignidad y respeto". También ha dedicado unas palabras de reconocimiento a sus abogados y a quienes han defendido su caso y han permanecido a su lado.

Dice estar recuperándose mentalmente

Pese a la mejoría experimentada, Christa Pike ha aclarado que su recuperación no significa que haya superado lo sucedido. "Curarse no es lo mismo que estar bien. Desde aquella noche, he estado prácticamente aislada en la unidad médica de la prisión (...) Ese aislamiento conlleva su propio tipo de dolor", ha aseverado, evocando los 28 años que pasó anteriormente en régimen de aislamiento.

La condenada reconoce que todavía desconoce por qué sobrevivió y qué ocurrirá en adelante. Aunque admite que algunos días le resulta especialmente difícil mantener la esperanza, asegura que intenta avanzar poco a poco: "Por ahora, intento recuperarme, día a día", ha concluido.

Christa Pike fue declarada culpable de asesinato en primer grado y condenada a la pena máxima por la muerte en 1995 de Collen Slemmer, una compañera de clase. Pike, que nunca negó su participación en el crimen, se convirtió con 21 años en la persona más joven en el corredor de la muerte. En su último intento sin éxito por el indulto, incidió en sus problemas de salud mental de entonces, asegurando que le llevó "muchos años" comprender la gravedad de sus actos.