Las lágrimas y aplausos por Maricarmen en la Puerta del Sol al grito de "no son muertes, son asesinatos"

Lágrimas, aplausos y un minuto de silencio en la Puerta del Sol tras la muerte de Maricarmen. Informativos Telecinco
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Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años desahuciada en el barrio del Retiro en Madrid y que inició todas las protestas sobre la vivienda, ha muerto en el Hospital Gregorio Marañón. El Sindicato de Inquilinas ha sido el encargado de anunciar este triste y repentino fallecimiento después de estuviese ingresada en este centro médico madrileño.

Su fallecimiento se ha producido días antes de que pudiese volver finalmente a su casa. En la Puerta del Sol, donde miles de personas siguen concentradas protestando por unas medidas que garanticen los derechos a una vivienda digna, el ambiente es de auténtica conmoción al enterarse de la pérdida de una verdadera figura que sirvió para impulsar la situación que se ha dado desde su desahucio.

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Una asamblea organizada en Sol ha sido la encargada de trasmitir a todos los presentes el fallecimiento de Maricarmen. Para rendir un rápido homenaje han querido dar un aplauso silencioso entre miradas heladas y rostros serios. A muchos esta impactante noticia les ha pillado desprevenidos y así lo han confirmado al equipo, confesando que no esperaban que Maricarmen falleciese, a pesar de que su estado era crítico.

Los cánticos que se escuchan en Sol

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En la Puerta del Sol han guardado un minuto de silencio en su honor y desde el Sindicato de Inquilinas tratan de consolar a todos los presentes afirmando que el legado que ha dejado Maricarmen es todo el movimiento que ha creado desde su desahucio. Además, aseguran que van a continuar con lo que ella siempre les decía: "luchar y seguir luchando por lo que es nuestro". Entre los cánticos que se han escuchado por parte de las personas que decidieron acampar desde su desahucio, se ha podido escuchar "no son muertes, nos están asesinando".

Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas ha hablado diciendo que el "rentismo ha sido lo que ha terminado matando a Maricarmen", a las cámaras mientras su rostro era serio, con los ojos rojos a punto de romperse entre lágrimas. Como ella hay muchas personas en Sol, que Maricarmen ha sido su fuerza para quedarse noche tras noche durmiendo en una tienda de cabaña para pedir mejores condiciones en la vivienda y acabar con los casos como los de la fallecida.

'Maricarmen se va, pero la lucha sigue' y 'En nuestra lucha, Maricarmen vive' son las nuevas consignas que corean los participantes en la acampada, a la que se van sumando cada vez más personas, según ha podido comprobar EFE.

'No son muertes, son asesinatos' y 'Ni un desahucio más' gritan los acampados que han proclamado que "el mejor homenaje es continuar la lucha", que comenzó a raíz del desahucio el pasado 23 de septiembre de Maricarmen, fallecida este miércoles tras pasar 15 días hospitalizada, según ha informado en un comunicado el Sindicato de Inquilinas, una de las organizaciones convocantes de esta acampada. Muchas personas se han ido sumando a la protesta, que ocupa la céntrica plaza y se mueve ya por la Carrera de San Jerónimo al Congreso de los Diputados, en una riada de ciudadanos que muestran su rabia y consternación gritando consignas.

El estado de salud de Maricarmen

Maricarmen estaba ingresada desde hace 14 días en el Hospital Gregorio Marañón desde que las autoridades la sacaron de su casa. Su estado desde entonces ha sido muy crítico. Eran más de 10 los días que lleva la mujer en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. Ingresó el mismo día en el que fue desahuciada del piso en el que ha vivido durante 70 años. De su casa salió en camilla, una imagen que dio la vuelta al mundo y la convirtió en icono de la lucha en la calle contra los que creen que la vivienda es un negocio.

A sus 87 años ha estado desde entonces enviando vídeos desde la habitación, animando a los manifestantes a acampar en Sol y también apoyando el sí a los decretos. Estaba muy atenta a todo lo que sucede en el Congreso. Sin embargo y pese a sus esfuerzos por recuperarse y poder asistir a Sol, donde muchas personas la esperaban con los brazos abiertos, los médicos no eran favorables con su estado de salud. Fue ingresada porque los sanitarios consideraron que tenía un agotamiento preocupante que, poco a poco ha ido empeorando hasta que este jueves han confirmado su fallecimiento.

Por el momento, no hay más información sobre los motivos de su fallecimiento, aunque todo apunta a un considerable deterioro de su estado de salud tras el estrés sufrido los días anteriores al desahucio y durante el acto que llegó a movilizar cientos de personas frente a la puerta de su casa, de la que fue desalojada, pero a la que podría haber vuelto.