Revisar el coche antes de viajar y mantener limpios el parabrisas, los faros, los cristales y la matrícula es clave para evitar accidentes y multas de entre 200 y 6.000 euros
Conducir con chanclas o sin camiseta: las multas que te puede poner la DGT y el riesgo al que te expones
El verano está en pleno apogeo y el coche debe estar a punto para evitar cualquier imprevisto. La DGT prevé más de 104 millones de desplazamientos por las carreteras españolas durante este periodo, por lo que debemos prestar toda nuestra atención a la carretera mientras conducimos. La visibilidad y la limpieza del vehículo son fundamentales al volante. Llevar la matrícula, el parabrisas o los cristales sucios puede acarrear multas de entre 200 y 6.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción.
Es muy importante revisar el vehículo antes de salir de vacaciones, ya que su estado es fundamental para garantizar la seguridad y evitar imprevistos en forma de averías o accidentes de tráfico. Estas son las partes a las que hay que prestar especial atención:
- Batería: Es uno de los elementos que más sufre con las altas temperaturas, ya que el ácido del interior se puede secar con más facilidad. Hay que comprobar el nivel del líquido de los vasos, rellenándolo, si es necesario, con agua destilada. La batería debe estar siempre limpia y seca, y los bornes y empalmes deben limpiarse y untarse con grasa antiácido.
- Neumáticos: Las ruedas y llantas también pueden deteriorarse por el calor y repercutir en la eficacia y en su estado. El neumático no debe presentar deformaciones, cortes ni roturas. Hay que comprobar que la profundidad del dibujo de la banda de rodadura sea de al menos 1,6 mm (obligatorio según la Ley) y que los niveles de presión sean los adecuados, según lo que especifica cada fabricante.
- Líquidos: Hay que prestar mucha atención a los líquidos, especialmente al líquido refrigerante y al anticongelante, ya que el sistema de refrigeración del coche es fundamental para evitar averías graves provocadas por el calor extremo. También se debe revisar el aceite y el líquido del limpiaparabrisas, fundamental para eliminar la suciedad y los insectos propios del verano que pueden dificultar la visibilidad. El aceite sirve para reducir al mínimo el roce de las piezas del motor.
- Frenos: Los frenos pueden funcionar peor con altas temperaturas. Se debe revisar también su líquido y las pastillas para evitar cualquier percance en la carretera.
- Aire acondicionado: El calor extremo puede ser muy peligroso. Según el Ministerio del Interior, con fatiga, el riesgo de sufrir un accidente de tráfico aumenta en más del 20%. Además, el cansancio y la somnolencia se encuentran entre las causas principales de los siniestros mortales en las carreteras de nuestro país. Para evitar estos síntomas, es importante tener a pleno rendimiento el sistema de climatización del vehículo.
Los riesgos de llevar el parabrisas o los cristales sucios
Es fundamental llevar limpio nuestro vehículo, ya que puede ser un peligro para el propio coche y tanto para nuestra seguridad, como la seguridad de los demás conductores en la vía. El Reglamento General de Circulación en su artículo 19.1 establece que "la superficie acristalada del vehículo deberá permitir, en todo caso, la visibilidad diáfana del conductor sobre toda la vía por la que circule sin interferencias de láminas o adhesivos".
El reglamento en España indica que el parabrisas, aunque no tiene que estar impecable, debe estar lo suficientemente limpio para que no impida la correcta visión del conductor. Si está sucio puede ser un peligro porque puede provocar un accidente de tráfico. Además, en los espejos retrovisores y el resto de los cristales del coche se aplica la misma norma que en el parabrisas.
Los faros sucios también suponen un peligro, ya que el resto de los conductores no serán capaces de visualizar con claridad la posición del vehículo en la carretera, especialmente de noche o en condiciones meteorológicas adversas, como lluvia, granizo o nieve. Para reducir el riesgo de sufrir un accidente por llevar el parabrisas o los cristales sucios, y también para evitar una sanción, lo mejor es lavar el vehículo a mano. Aunque requiere más tiempo, es el método que ofrece los mejores resultados:
- Prelavado con agua para ablandar la suciedad y las manchas: Primero, asegúrate de que las ventanillas y las puertas están bien cerradas para que no se meta el agua en el interior. Además, presta atención si utilizas una manguera a presión, ya que es un error muy común pegarla por completo a la pintura para intentar quitar toda la suciedad. Esto lo único que puede hacer es que levantes esa pintura. Deja un margen de unos 20 o 30 centímetros entre el pitorro de la manguera y la superficie del coche.
- Empieza el lavado a fondo: Se recomienda utilizar un guante de lana para la limpieza de la carrocería. Hazlo de arriba a abajo para no arrastrar la suciedad. Dale un poco más fuerte en los bajos, el interior de los pasos de rueda, los neumáticos y las zonas donde se unen piezas porque suelen acumular más la suciedad.
- Aclara el jabón con agua.
- Seca el coche con una bayeta de microfibras: Para terminar el proceso, seca tu vehículo y presta atención a elementos como el parabrisas, los faros, los retrovisores y los cristales. Es mejor secar el coche de esta forma, porque si lo dejas al sol, pueden quedar manchas.
Atención: las multas que te pueden poner por llevar el coche sucio
Conducir con el parabrisas o los cristales sucios puede ser muy peligroso y puede aumentar el riesgo de sufrir un accidente de tráfico. La suciedad en el parabrisas puede hacer que molesten más los reflejos al amanecer o atardecer y que se reduzca la eficacia de los ADAS (Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción), ya que necesitan una visión clara para funcionar correctamente.
Si llevas el parabrisas, tanto el delantero como el trasero, o los faros sucios, te pondrán una multa de 200 euros. Además, si el agente lo considera, puede llegar hasta a inmovilizar el vehículo. Si la matrícula del coche también está sucia y no perfectamente visible, la sanción también será de 200 euros. Si el conductor evita la correcta autenticidad de la matrícula a propósito, la infracción asciende hasta los 6.000 euros y la retirada de seis puntos del carné de conducir.

