El calor, la arena y el agua salada pueden dañar algunos elementos del vehículo y aumentar el riesgo de averías. Te contamos los pasos que debes seguir para protegerlo
Arranca la segunda operación salida del verano: se espera uno de los días más complicados de las vacaciones en carreteras, aeropuertos y estaciones
Agosto está en pleno apogeo. Muchos cogen las vacaciones de verano en este mes y escogen un destino de costa para desconectar. Si vas a la playa, sigue estos consejos antes, durante y después del viaje para no tener ningún imprevisto con tu vehículo.

Revisa esto antes del viaje
El verano es la época con más desplazamientos del año, con más de 104 millones, y hay que tener mucha precaución al volante. El primer obstáculo puede ser el calor extremo. Las altas temperaturas pueden afectar negativamente a la conducción, al vehículo y a la carretera, lo que puede desembocar en un percance al volante. Según el Ministerio del Interior, con fatiga, el riesgo de sufrir un accidente de tráfico aumenta en más del 20%. Además, el cansancio y la somnolencia se encuentran entre las causas principales de los siniestros mortales en las carreteras de nuestro país. Para ello, lo mejor es revisar correctamente el aire acondicionado del vehículo. Además, para no sufrir ningún percance al volante, debes comprobar:
- Batería: Es uno de los elementos que más sufre con las altas temperaturas, ya que el ácido del interior se puede secar con más facilidad. Hay que comprobar el nivel del líquido de los vasos, rellenándolo, si es necesario, con agua destilada. La batería debe estar siempre limpia y seca, y los bornes y empalmes deben limpiarse y untarse con grasa antiácido.
- Neumáticos: Las ruedas y llantas también pueden deteriorarse por el calor y repercutir en la eficacia y en su estado. El neumático no debe presentar deformaciones, cortes ni roturas. Hay que comprobar que la profundidad del dibujo de la banda de rodadura sea de al menos 1,6 mm (obligatorio según la Ley) y que los niveles de presión sean los adecuados, según lo que especifica cada fabricante.
- Líquidos: Hay que prestar mucha atención a los líquidos, especialmente al líquido refrigerante y al anticongelante, ya que el sistema de refrigeración del coche es fundamental para evitar averías graves provocadas por el calor extremo. También se debe revisar el aceite y el líquido del limpiaparabrisas, muy importantes para eliminar la suciedad y los insectos propios del verano que pueden dificultar la visibilidad. El aceite sirve para reducir al mínimo el roce de las piezas del motor.
- Frenos: Los frenos pueden funcionar peor con altas temperaturas. Se debe revisar también su líquido y las pastillas para evitar cualquier contratiempo en la carretera.
Con especial atención a esto durante tu estancia en la playa
En las zonas de playa, debes estar muy atento al cuidado del coche, ya que el salitre puede llegar a ser muy corrosivo para la pintura y otros componentes. Además, la arena puede afectar también a la tapicería. Estos son los consejos que debes seguir durante tu viaje en la playa:
- Intenta aparcar a la sombra, donde el sol no pegue de lleno. Así evitarás que sufran elementos como la pintura y la electrónica. Si no hay más remedio y has aparcado al sol, utiliza siempre un parasol. Este elemento evitará que te quemes al tocar el volante o la palanca de cambios, además del desgaste de los acabados del interior.
- Al aparcar, orienta el capó hacia el lado contrario a la costa o en algún lugar donde el aire o la brisa marina no soplen. Si es posible, cúbrelo con una lona. De esta manera evitarás que la arena produzca microarañazos en la pintura de tu coche.
- Protege la tapicería. Debes tener mucho cuidado con la arena o la ropa mojada, especialmente si es por agua salada, porque podrían dañar la tapicería.
- No dejes nada de valor en el interior del coche. Para evitar percances y posibles robos, lo mejor es que no dejes a la vista objetos interesantes.
La DGT advierte de la peligrosidad de dos acciones habituales cuando cogemos el coche después de estar en la playa. Aunque no esté prohibido conducir con chanclas o sin camiseta, lo más recomendable es no hacerlo y utilizar calzados más cómodos y seguros y llevar la camiseta puesta. Conducir con las chanclas, reduce el control y la sensibilidad sobre los pedales, aumentando el riesgo de que el pie resbale, se trabe al frenar o no presione con la fuerza necesaria, y esto compromete la seguridad, pudiendo provocar un grave accidente de tráfico. Además, si tampoco llevas camiseta, en caso de frenazo brusco o accidente, el cinturón de seguridad puede causarte quemaduras graves y cortes profundos, ya que está en contacto directo con la piel.
Con chanclas al volante o sin camiseta, los agentes de tráfico interpretarán que la conducción se ve afectada y serás multado. En estos casos, las sanciones pueden ser de 80 euros, si conduces con chanclas, y pueden oscilar entre los 80 y los 200 euros si no llevas camiseta.
Los pasos que debes seguir después de un viaje a la playa
Después de disfrutar de unas más que merecidas vacaciones en la playa, hay que tener mucho cuidado con la arena y el agua salada, ya que pueden afectar a diferentes elementos del coche. Lavar el vehículo a fondo, tanto por el exterior como por el interior, es muy importante para eliminar cualquier resto de sal y arena que haya podido acumularse en los bajos del vehículo o en el habitáculo. Además, el salitre que se encuentra en el agua del mar puede dañar la carrocería, el interior del vehículo o el motor.
Para ello, utiliza una pistola de agua a presión, como las que se encuentran en las gasolineras y boxes de lavado, y aplícala directamente sobre toda la carrocería, poniendo especial atención a los bajos del vehículo y al sistema de frenos. Debes aplicar sólo agua (sin jabón, ni cera añadida) a las partes del coche que más arena pueden haber acumulado como son las pinzas de freno (si no se limpian los discos o las pinzas, la arena puede llegar a dañarlos y crear un surco), los muelles, amortiguadores, brazos de suspensión, rótulas y pasos de rueda, en general. Una vez que hagas varias pasadas, ya puedes aplicar el jabón y posteriormente encerar el coche.
Un error habitual que puede salir caro es acercar demasiado la pistola de agua, ya que la presión puede dañar algunos elementos del coche, como los sensores del ABS. Una distancia de unos 30 centímetros es suficiente para que la presión del agua haga su efecto y elimine los restos de arena y sal. También es recomendable abrir el capó y comprobar si el motor ha acumulado algún tipo de sedimento. Si ha sido así, utiliza una pistola de aire a presión para quitar los restos de arena. Además, se aconseja secar con un trapo o con una pistola de aire las zonas donde haya cables mojados.
Por último, y no menos importante, es fundamental revisar estas partes del coche: batería, neumáticos, líquidos (refrigerante, el nivel de aceite o el del limpiaparabrisas) y frenos. Debes verificar periódicamente que estos elementos del vehículo están en buen estado, ya que son fundamentales para el correcto funcionamiento del vehículo y pueden verse afectados por las altas temperaturas y la humedad propias de las zonas de costa.

