Un perito judicial examinó la zona de la pasarela de El Bocal, en Santander, el pasado jueves 2 de abril, elaborando un informe de 52 páginas
La pasarela en la que murieron seis jóvenes en Santander no respetaba las medidas del proyecto: puente y vigas debían ser mayores
El informe del perito judicial sobre las causas del colapso de la pasarela de madera de El Bocal, en Santander, que provocó la muerte de seis jóvenes el pasado 3 de marzo centra el origen del fallo en un fallo en lo herrajes de las vías secundarias cuyo pésimo estado de conservación por culpa de la corrosión terminó rompiéndolas. Tras esta rotura, el resto de anclajes cedieron en cadena. lo que, para este experto fue debido a un mantenimiento "insuficiente" y "negligente, si es que se llegó a hacer".

El Diario Montañés recupera citas textuales del informe pericial de 59 páginas tras una inspección realizada en la zona el jueves 2 de abril, en el que el experto señala estas piezas de anclaje que presentaban un "muy alto grado de deterioro por corrosión, hasta el punto que, al recoger un trozo de herraje roto que se encontraba en el suelo, se me deshizo entre los dedos".
Piezas oxidadas y sin mantenimiento
Para este experto "el pésimo estado en el que se encontraban" estas piezas por culpa de la corrosión y la falta de mantenimiento también se debería a que "no se trata de acero inoxidable".
En respuesta a las dudas e interrogantes planteadas por la instructora del caso, el perito judicial concluye que "la causa última del colapso de la pasarela consiste en el fallo de la unión de apoyo de las vigas secundarias sobre las vigas principales. El fallo se produce por cortante vertical sobre el herraje, una vez que el mismo ha perdido sección resistente por efecto de la corrosión. La rotura del herraje se produce por la zona del pliegue de la chapa".
En su explicación describe una situación hipotética pero plausible en la que cede uno de los dos herrajes centrales ubicados a ambos lados de la pasarela, provocando la rotura del otro y convirtiendo los dos tramos de madera en trampolines que favorecieron la caída al vacío de los ocupantes.
Los otros defectos de la pasarela de El Bocal
Señala también que los paseantes que hubieran usado la pasarela no podrían comprobar a simple vista el mal estado de los herrajes, pero que sí habrían sido evidentes para los equipos de mantenimiento lo que habría obligado a "haber sido sustituidos tiempo atrás".
Pero estos no fueron los únicos defectos detectados por el perito designado por el juzgado instructor. Este experto también señala el mal encolado de la viga principal del lado sur que presenta "numerosas muestras de fallo en el encolado, con delaminación o formación de huecos de separación entre las láminas".

También detecta "la presencia de hongos y líquenes en las superficies horizontales expuestas, la formación de pelusa de celulosa en la viga principal norte, o la corrosión de la tornillería".
Su informe también incluye consideraciones sobre la ausencia de mantenimiento de la estructura en los 12 años en los que estuvo abierta. Así, en sus conclusiones asegura que "dada la edad de la estructura, casi doce años, lo previsible es que hubiera pasado al menos dos inspecciones periódicas, además de la inspección final de obra y unas siete inspecciones rutinarias. No tengo constancia de que esas inspecciones se hayan realizado. De haber realizado las inspecciones previsibles, los deterioros, especialmente el de los herrajes, se habría detectado y se hubiera propuesto una actuación de mantenimiento sobre las mismas que hubiera evitado el siniestro", lo que evidenciaría que "no hay constancia de la existencia de un plan de mantenimiento, el mantenimiento realizado fue insuficiente y la labor de inspección fue negligente, si es que se llegó a hacer", otra de las cuestiones por la que se interesó la jueza de instrucción.

