Dolores Vázquez cree que merece una indemnización por "el calvario" que pasó por el caso Wanninkof: "Es el Gobierno quien tiene que decidir"

Dolores Vázquez, tras recibir la Medalla a la Promoción de los Valores de Igualdad. Europa Press
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Dolores Vázquez, la mujer que a finales de la década de los 90, pasó 519 días en prisión acusada injustamente por el crimen de la joven malagueña de 19 años Rocío Wanninkof, ha confiado en recibir "el perdón", principalmente por parte de la prensa, así como una indemnización, después de vivir un "calvario".

"Eso es el Gobierno quien tiene que decidir. Yo creo que con buena fe todo es posible", ha afirmado Vázquez en declaraciones a los medios, antes de recibir este lunes la Medalla a la Promoción de los valores de Igualdad, en el marco del Día de la Visibilidad Lésbica.

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Dolores Vázquez y el crimen de Rocio Wanninkhof

Fue el 9 de octubre de 1999 cuando la vida de Dolores Vázquez cambió para siempre con la desaparición en Mijas (Málaga) de Rocio Wanninkhof, de 19 años, cuyo cadáver apareció con numerosas puñaladas, tras varias semanas de búsqueda y con los medios de comunicación volcados en el crimen de la joven.

Ante una gran presión mediática y social, y sin sospechosos claros, fue Dolores Vázquez, entonces expareja de la madre de Rocío Wanninkhof, la que fue detenida sin pruebas en septiembre del 2000 por la Guardia Civil, solo por indicios contradictorios.

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Bajo el pretexto de que podría tratarse de un "crimen pasional", fue condenada por un jurado popular a 15 años de prisión, después de un juicio plagado de irregularidades, tras construirse un perfil de la presunta asesina motivado por su orientación sexual.

Ahora, después de casi 27 años su calvario y su situación tras ese caso ha sido reconocido en el simbólico acto celebrado este lunes.

Dolores Vázquez: "Hace muchos años que he perdonado"

Antes de participar y recibir esa medalla, la gallega ha apuntado que es "un día súper especial" por recibir este homenaje que cree merecer, y ha afirmado que después de casi 27 años, es "una persona distinta" aunque "sin olvidar".

"Hace muchos años que he perdonado porque comprendí que el estar enfadada con el mundo, estar enfadada con la prensa, estar enfadada con todos, no era yo", ha relatado.

No obstante, y por otro lado, ha señalado que sigue esperando el perdón "de mucha gente, de la prensa, de la gente de la calle". "Espero que hoy puedan entender que era y soy inocente", ha dicho, confiando en ello.

De igual modo, también cree que merece una indemnización por "el calvario" que tuvo que pasar, y que pueda mejorar su calidad de vida. "No depende de mí, es otra vía que hay que tomar y yo espero que ustedes también me ayuden", ha señalado, al tiempo que ha negado que haya recibido algún tipo de cantidad.

En la misma línea, ha rechazado las "calumnias" y "mentiras" como que su abogado se equivocó y reclamó 4 millones de pesetas, una cantidad que, ha dicho, le parecía "excesiva". Según Vázquez, el problema fue que su reclamación se resolvió casi 8 años después y luego cambió la ley.

A este respecto, ha contado que solo percibe una pensión no contributiva porque le faltaban dos años y dos meses para cumplir con la cotización, tras recordar que durante un tiempo estuvo sin salir a la calle ni ver la televisión, y ni siquiera pudo ir a inscribirse como desempleada.

"Ahora puedo decir y usar palabras que antes no podía utilizar", ha añadido.

Dolores Vázquez y el homenaje del Gobierno: "Siempre recordaré este día"

Ahondando en todo este tiempo, aunque admite que ese duro pasado forma parte de sus "vivencias", ha recordado la "frustración" por su familia, que tuvieron que vivir los insultos que recibió mientras estuvo en prisión, por un crimen que no cometió.

"Salí muy enfadada con el mundo, con todo. Lo pasé muy mal", ha dicho, si bien ha reconocido que ya lo ha superado. "Me estaba volviendo una persona que yo no era, yo no me encontraba a mí misma, estaba en un pozo y no salía, pero poquito a poco lo estoy superando", ha señalado.

Después de recibir el año pasado el XVII Premio Úrsula Meléndez de Texeda por parte del Ayuntamiento de Betanzos (Galicia), donde vive desde hace siete años, Vázquez recibe ahora el homenaje del Gobierno. "Siempre recordaré este día", ha remarcado.

Dolores Vázquez pasó 519 días en prisión por un crimen que no cometió hasta que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ordenó la repetición del juicio en febrero de 2002 ante "la falta de motivación", y fue puesta en libertad bajo fianza.

No fue hasta cuatro años después cuando la policía encontró al verdadero asesino, Tonny Alexander King, tras ser detenido por el asesinato en Coín (Málaga) de otra joven, Sonia Carabantes, de 17 años. Al cotejar las muestras con el caso Wanninkhof se descubrió que era el mismo culpable y Vázquez quedó exculpada.