Quién era Cristina Méndez, la brillante científica de Asturias fallecida que acababa de recibir un premio de la Sociedad Española de Física

Asturias lamenta la muerte de una de sus grandes promesas en el ámbito de la física, Cristina Méndez López, a los 31 años
Muere a los 31 años Cristina Méndez, premio de la Real Sociedad Española de Física, en el campus de la universidad de Oviedo
Asturias ha perdido a una de sus más brillantes (y jóvenes) científicas. El pasado domingo, 5 de julio, Cristina Méndez López, que trabajaba como profesora sustituta en la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón y en la Facultad de Ciencias de Oviedo, falleció a los 31 años, mientras se encontraba "en las instalaciones de la facultad de Mieres", según informa Nueva España.
La comunidad autónoma ha perdido así a una de sus mayores promesas en el ámbito de la física, pues Cristina acababa de recibir, el pasado mes de marzo, el segundo Premio a la Mejor Tesis Doctoral en Física de Plasmas, que concede el Grupo Especializado de Física de Plasmas de la Real Sociedad Española de Física (RSEF).

Premiada por la Sociedad Americana de Espectroscopía
Su tesis Estudios fundamentales y evaluación del potencial analítico en espectroscopia de plasmas inducidos por láser con pulsos cortos y ultracortos, aborda dos líneas principales. La primera, la de desarrollar métodos para mejorar la detección de elementos como el flúor o el cloro mediante la combinación de un láser pulsado y un nebulizador, lo que ha permitido aplicaciones analíticas en distintos productos como colutorios o espuma antincendios y que, ahora, se centra en el análisis de gasolinas, según explica la agencia Europa Press.
La segunda, se centra en el uso de láseres ultrarrápidos de femtosegundos, un equipo con el que cuentan los Servicios Científico Técnicos de la Universidad de Oviedo desde 2018 y que permite analizar materiales con mayor precisión y menor daño.
En el año 2025, Cristina recibió también el premio de la Sociedad Americana de Espectroscopía para jóvenes investigadores. En una entrevista que ella misma dio a El Comercio, explicó que su trabajo se centraba en el estudio de "plasmas inducidos por láser": "Tenemos unos láseres que disparan en un periodo muy corto de tiempo para liberar mucha energía, formando así un plasma. Y así puedes estudiar su composición o el plasma en sí mismo", apuntó.

Cristina recibió la beca Severo Ochoa
La gijonesa también habló del "estrés" que le supone para los investigadores el tener que combinar la vida laboral con la propia investigación, un handicap para la aparición de nuevos científicos especializados en España: "En mi caso tuve la suerte de recibir la beca Severo Ochoa y además tener la seguridad de estar contratada hasta terminar mi doctorado, pero no todo el mundo puede decir lo mismo", añadió Cristina en El Comercio.
Aunque, en 2023, su objetivo era marcharse a trabajar a California, para luego volver a su hogar, la fallecida también destacó la importancia del premio que le entregó la Sociedad Española de Física para recalcar que "existe cierta tendencia a considerar que lo ajeno es mejor, pero en Asturias se está llevando a cabo investigación puntera todos los días".
En su esquela, sus familiares han lamentado profundamente su pérdida: desde sus padres, hasta su novia, Sara, que también aparece en el texto, sin que se hayan especificado todavía las causas de su prematuro deceso: "Sus padres, Juanjo y María del Mar; su pareja, Sara; hermana, Patricia; abuela, Inesita; tíos: Luisma y Álvaro (†); tía política, Judith; primas: Paula y Yaiza; y demás familia. Su cuerpo ha sido incinerado este martes día 7 de julio en el Tanatorio Gijón-Cabueñes", versa el obituario.
