Un experto en plagas advierte sobre el mosquito tigre: "Puede mantener su actividad hasta diciembre, no hay que bajar la guardia"
Manuel García Howlett, director general de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA), explica por qué esta especie no disminuye su actividad pasado el verano
El mosquito tigre se hace fuerte este verano en Vizcaya y Guipúzcoa y sus picaduras son cada vez peores
El calentamiento global no solamente trae eventos meteorológicos extremos: también cambia el panorama de las especies invasoras. En este caso, el mosquito tigre (originario del sudeste asiático) no sólo se ha instalado en España. También, “dadas las temperaturas suaves y las abundantes lluvias se prolongará su presencia en distintas zonas del país” advierten desde la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA).
¿Qué implicaciones tiene para la presencia del mosquito tigre? ¿Cómo nos podemos adaptar? ¿Tendremos una presencia más agresiva de la especie? Estas y otras cuestiones las responde Manuel García Howlett, quién es el director general de ANECPLA, para la web de 'Informativos Telecinco'.
“No necesita grandes masas de agua para reproducirse”
El ambiente de reproducción para esta especie tiene dos pilares, según el experto: “la combinación de temperaturas favorables y que no necesita grandes masas de agua para reproducirse”. Otro de los aspectos a considerar, de acuerdo con García Howlett es que “tiene hábitos muy ligados al entorno humano, por lo que los espacios residenciales y sus zonas ajardinadas pueden ofrecer condiciones adecuadas para desarrollarse”.
Destaca, además, las condiciones climatológicas que se han registrado en España, durante los meses de septiembre y octubre, las cuales “se combinan con temperaturas suaves”. Sin embargo, a pesar del factor calentamiento, “hay que tener en cuenta que no existe una única temperatura que determine su actividad en todos los lugares. Influyen también la humedad, la exposición solar, la disponibilidad de refugios y las características de cada hábitat”, matiza.
Puede llegar a noviembre o a principios de diciembre
La estacionalidad del mosquito tigre es otro de los asuntos que el directivo pone encima de la mesa. No sin antes destacar que “estamos ante una especie invasora ya establecida en distintas zonas de España, cuya actividad depende de las condiciones ambientales”. Estas últimas, si son favorables para su reproducción, ayudan a la proliferación.
Sin embargo, el experto recalca un ‘falso mito’ al respecto de la actividad de esta especie en concreto: “existe la percepción de que los mosquitos desaparecen al terminar el verano, pero no siempre es así. En determinadas zonas, el mosquito tigre puede mantener su actividad durante buena parte del otoño e incluso llegar a noviembre o principios de diciembre”.
Dentro de ese lapso que el experto menciona, destaca el período comprendido entre septiembre y mitades de octubre como “el período de mayor abundancia de esta especie”.
La protección frente al mosquito tigre en otoño
Cambia la estación del año, pero no la especie invasora. ¿Cómo podemos protegernos? garcía Howlett indica que “las medidas básicas son las mismas, aunque en otoño debemos prestar especial atención a los efectos de las lluvias y a la prolongación de las temperaturas suaves. En verano solemos centrarnos en evitar las picaduras y eliminar los focos de cría que se mantienen activos”.
Ahora bien, de cara a los elementos en los que pone énfasis, el experto aboga por “revisar los recipientes y espacios exteriores después de las precipitaciones, porque pueden aparecer nuevos puntos de acumulación de agua”. Algunos de los ejemplos que propone pasan por el vaciado de platos de macetas, tapar depósitos o la comprobación de estancamiento en canalones y tuberías.
Otro dato que resalta es el horario de actividad de esta especie respecto a la del mosquito común: “el mosquito tigre suele picar durante el día, por lo que la protección no debe limitarse a las horas nocturnas”. Y ante todo, el directivo de ANECPLA lanza una última reflexión: “no debemos bajar la guardia simplemente porque estemos en otoño”.