Álvaro, un médico que dobla su turno, recuerda las primeras horas tras el accidente ferroviario de Urda: "Decidimos quedarnos para echar una mano"
Los primeros profesionales en llegar al lugar del accidente explican que lo que se encontraron "fue una catástrofe"
Antonio García, el farmacéutico que llegó a los trenes minutos después del trágico accidente de Urda: "Quiero olvidarlo"
El trabajo de los servicios de emergencias, desde sanitarios a la Guardia Civil, es fundamental cuando ocurre una catástrofe como la del accidente ferroviario del miércoles en Urda, Toledo. Los primeros profesionales de los servicios de emergencias que llegaron al lugar del accidente explican la dureza de la situación: "Lo que nos encontramos fue una catástrofe".
Pese a la dureza de las circunstancias, los profesionales no dudaron ni un segundo en ponerse a trabajar para ayudar a los heridos, identificar a las víctimas y contactar con familiares: "Con la adrenalina vas en piloto automático y te pones a ayudar como puedes". Agentes de la guardia civil, bomberos, protección civil, ambulancias y personal de la Cruz Roja son algunos de los servicios de emergencias que acudieron pocos minutos después de la tragedia a las vías del tren para ponerse mano a mano a trabajar sin parar ni un segundo.
Jesús Rodríguez, coordinador de Cruz Roja Castilla La-Mancha, explica que nada más enterarse del accidente empezaron a "colaborar a través de nuestras ambulancias con las evacuaciones". Además, confiesa que ante una escenario de catástrofe, "incluso te olvidas de comer, te olvidas de descansar".
Una labor fundamental
En el Hospital Universitario de Toledo, al que empezaron a llegar los primeros heridos tras el accidente, sanitarios como Álvaro Thomas Balaguer, que llevaban ya 24 horas trabajando, decidieron continuar su turno para ayudar a los afectados: "Los que salíamos de turno decidimos quedarnos para echar una mano". Con gran disposición para ayudar, pero también "con miedo" y "con una adrenalina muy alta", la labor de los servicios sanitarios ha sido esencial en la tragedia.
"Los primeros minutos no sabíamos qué estaba pasando y aún así ya empezamos a movernos para dejar hueco en urgencias" explica Rafa Rubio Díaz, médico de urgencias del Hospital Universitario de Toledo, que estaba trabajando cuando empezaron a llegar los primeros heridos por el accidente ferroviario.
Otro de los momentos más duros que vivieron los profesionales sanitarios fue recibir mensajes de familiares y amigos de los pasajeros de los trenes accidentados que, ante la falta de noticias de sus seres queridos, intentaban averiguar si habían sido trasladados al hospital de Toledo. Así lo relata Álvaro Thomas Balaguer: "Te mandan mensajes de: 'por favor tu que trabajas en el hospital, puedes decirnos si ha llegado allí".
Desbordados emocionalmente
En muchas ocasiones los trabajadores de los servicios de emergencias se ven desbordados por la situación que están viviendo, pero la complejidad que conlleva este tipo de situaciones puede dificultar la gestión de las emociones ante lo vivido. Teresa Martín, psicóloga experta en emergencias, explica cómo es trabajar en contextos de emergencia: "El peso del uniforme no nos permite expresar emocionalmente lo que sentimos".
"Cuando llegas a casa es cuando ya te derrumbas y empiezas a pensar en todo el mundo que has visto", explica un guardia civil que estuvo en Urda tras el accidente del miércoles. "Al final todos somos humanos y afecta", añade Llanos Olivares, portavoz de la Guardia Civil.
Además, para muchos profesionales estas situaciones dificultan especialmente la recuperación emocional al terminar la jornada: "Te llevas ese paciente y estás pensando todo el rato qué va a pasar con él". "Supongo que a lo largo de los días tendremos que ir gestionando un poco" concluye Rafa Rubio Díaz al reflexionar sobre cómo están sobrellevando esta tragedia los servicios de emergencias apenas 48 horas después del grave accidente entre dos trenes de alta velocidad.