Un testigo consiguió huir de los asesinos que mataron a un joven en Fuenlabrada: "Vi cómo me miraban a los ojos, venían hacia mí"

Un testigo cuenta cómo los responsables de la muerte del joven en Fuenlabrada, "le miraron a los ojos" y fueron a por él
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Uno de los testigos del asesinato de un joven en octubre de 2022 en las cercanías de la discoteca Cañabrava, de Fuenlabrada, Madrid, ha relatado este martes en el juicio cómo huyó de los agresores, armados con pistolas y machetes: "Vi cómo me miraban a los ojos, venían hacia mí".
La Audiencia Provincial de Madrid juzga a tres miembros de la banda Dominican Don't Play (DDP) como autores intelectuales de un ataque a una banda rival en el que murió un joven en Fuenlabrada y otros tres resultaron heridos. Hoy ha sido el turno de varios testigos, que han relatado cómo vivieron los hechos que se remontan a la madrugada del 3 de octubre de 2022, a la salida de un concierto de Rochy RD, en la discoteca Cañabrava.
Uno de ellos, Yasser, ha asegurado que vio cómo dos personas, armadas uno con un machete y otro con una pistola, vestidas completamente de negro y con la cara cubierta por un pasamontañas, dispararon dos veces contra la víctima, que murió en el acto. "Vi a los dos chicos con las armas, estaban a las puertas de la discoteca y desde allí venían hacia mí. Les vi cómo me miraban a los ojos y venían hacia mí", ha recordado este joven, que aquella noche había acudido al concierto con un grupo de amigos.
Herido con un machete en la mano y en la cabeza
Entre ellos, se encontraba Walid, que resultó herido con un machete en la cabeza y la mano. "Fuimos a ver un concierto y, a la salida estaba con una chica en el portal de una casa cuando escuché unos disparos, no sabía si reales o no, y vi a dos chicos corriendo hacia mí, uno con un machete y otro con una pistola. Me di la vuelta y recibí dos machetazos en la cabeza y en la mano".
Walid, que ha asegurado que nunca ha tenido problemas con ninguna banda, cree que los agresores no fueron a por él, sino que le dieron "de refilón" y asegura que no pudo identificarles, ya que iban vestidos de negro y "tapadísimos".
Noelia es otro de los testigos que esa noche vio cómo agredieron a dos de sus amigos (Yasser y Mohamed) y ha explicado cómo tras escuchar unos disparos y ver a "unas personas encapuchadas" huyeron hacia un aparcamiento, desde donde, escondida entre dos coches, pudo comprobar cómo los agresores entraban en el maletero de una furgoneta blanca conducida por un hombre "adulto".
Piden más de 75 años de cárcel
Noelia, que no ha podido precisar si las personas armadas con pistolas y machetes eran dos o tres, sí que ha recordado que todas ellas iban vestidas de negro. "Sólo se les veía los ojos y algo naranja a la altura de la cara". Y ha explicado que ella no fue al concierto porque temía que pudiera surgir algún problema entre bandas, ya que tenía entendido que el cantante estaba relacionado con los Trinitarios.
La Fiscalía y la acusación particular piden para dos de los acusados prisión permanente revisable, más 75 años de cárcel al considerar acreditado que se trató de un asesinato consumado y de tres tentativas de asesinato cometidos en el seno de una organización criminal (los DDP).
Para cada uno de estos dos acusados (Joaquín D.M. y Kevin H.N.) el ministerio público solicita además tres años y medio de cárcel por tenencia ilícita de armas y de arma prohibida, mientras que para el tercer miembro de los DDP (Benji M.S.) pide cinco años de cárcel por su pertenencia a la banda.
Para el cuarto acusado (Viorel G.), conductor de la furgoneta que llevó hasta el lugar a los autores materiales del crimen, la Fiscalía pide 53 años por el asesinato consumado y las tres tentativas, sin ver probado que perteneciera a los DDP.
El abogado de Benji M.S., el único al que no se acusa de asesinato, sino de pertenencia a organización criminal, ha defendido la inocencia de su cliente y ha negado que forme parte de los DDP, al tiempo que afirmado que hay un "montaje policial" para incriminar a su cliente "que no ha cometido ningún delito".